Parroquia
de San Gervasio
La
primitiva parroquia que data del siglo XV fue escenario de sangr
iento
crimen hacia el siglo XVIII; a manera de desagravio fue remodelado
el templo; en este permanecen, para perpetuar una gesta, los cañones
que utilizó en 1848 el coronel J.J Méndez para recuperar
la villa de manos de los indios rebeldes, durante la llamada Guerra
de Castas.
En
lo que a su arquitectura se refiere, su portada principal tiene
un arco de medio punto y pilastras ricamente decoradas, así
como ventana coral con marco de cantera. Arriba, un escudo y cerrando
la portada
una
balaustrada en cantera, atrás de esta hay un reloj y, coronándolo
todo, dos torres simétricas que terminan en forma de campana,
rematados por cruces.
En
su interior se encuentran cuatro retablos, algunos de los cuales
cuentan con esculturas en nichos, todos adornados con motivos
vegetales y veneras pintadas en dorado.