La gastronomía
yucateca
La
gastronomía yucateca es un "sello" de reconocida
calidad en el mundo entero, con larga lista de platillos, botanas,
postres y licores para satisfacer todos los gustos.
Otro
de los atractivos de la Sultana de Oriente es su comida,
famosa en la región por sus condimentos y buena calidad.
En
la ciudad hay restaurantes, fondas y cocinas económicas
en donde propios y extraños pueden saborear las delicias
vallisoletanas.
En
este rubro, recientemente se inauguraron Las Varencas y El Caribe.
El primero con es pecialidad de carnes y el segundo, de mariscos.
En
este sentido, hay que mencionar que los hoteles María de
la Luz, El Mesón del Marqués y Ecotel cuentan con
sus propios restaurantes.
También
hay otros lugares donde se puede disfrutar una sabrosa comida,
como el restaurante El Parque, ubicado frente al parque principal,
en el lado Poniente, Zací, Plaza Maya y Don Juanito, entre
otros.
En
el oriente del Estado, en especial en Valladolid, hay cuando
menos cuatro productos que se identifican de inmediato con su
lugar de origen: el licor de Xtabentún, los lomitos, la
longaniza y el escabeche oriental.
En
toda
mesa yucateca que se respete se han servido estos tres
platillos y se ha saboreado el Xtabentún.
La
calidad y delicado sabor del licor de Xtabentún que se
prepara en Valladolid ha dado fama a esa bebida, incluso más
allá de las fronteras mexicanas.
El
licor es un digestivo anisado, que recupera el sabor delicado
del néctar de la flor del mismo nombre que crece en el
Mayab.
Según
cuenta la leyenda, existieron dos mujeres, una entregada a los
amores ilícitos y la otra, en apariencia virtuosa y limpia,
pero con el alma egoísta. Cuando murieron, esta última
quedó atrapada en un cactus de mal olor llamado Tzacam.
El alma de la otra mujer, la que brindaba su dulzura, quedó
impregnada en la flor blanca conocida como Xtabentún, que
crece en toda la península yucateca. El néctar de
esta planta da nombre al Xtabentún, que evoca la sensación
de estar en los brazos de aquella mujer.
Tal
es la historia conocida del Xtabentún, digestivo que puede
abrir el apetito para saborear el escabeche oriental, los lomitos
o la longaniza asada, entre otros platillos.
Con
tortillas hechas a mano, recién salidas del comal, casi
nadie puede resistir un plato de lomitos de Valladolid, guiso
a base de lomo de cerdo, con tomate y chiles serranos.
Igualmente
apetitoso es el escabeche oriental, que para el menú diario
suele prepararse con pollo y para las ocasiones especiales, con
pavo.
También
es un guiso en el que la combinación de ingredientes tiene
fama de ser exacta y deliciosa en Valladolid.
La
longaniza, por su parte, es quizás la carta de presentación
más conocida de Valladolid. Su elaboración, aún
ahora, es muy común en muchas casas de la Sultana de Oriente,
además de que las empresas que la elaboran la distribuyen
a otras partes de la Península y del país.
La
longaniza es un embutido preparado con carne de cerdo, que se
condimenta con chiles anchos, ajo, vinagre, pimienta, cominos,
tomillo, clavos y mejorana al gusto.
Como
botana se puede servir asada, acompañada de naranja agria
y
salsa de chile habanero. También puede preparase frita
con huevo, en tortas y como complemento de otros platillos de
influencia española, como los potajes.