Las
representaciones escultóricas halladas durante los trabajos
de investigación en el sitio arqueológico de Chac,
ubicado en la zona Puuc, permiten a los expertos obtener datos
interesantes sobre la mitología de los mayas prehispánicos
de la Península.
Los
investigadores encontraron una ofrenda consistente en tres vasijas
-dos de ellas sendas representaciones de una tortuga y una deidad
con cara de viejo, el dios Bacab- y un caracol marino.
El
Pauauhtún es un dios citado en las fuentes postclásicas
de Yucatán como uno de los cuatro sostenedores en cada
una de las cuatro esquinas de la tierra.
Los
Bacabes, sin embargo, son nombrados con la misma función,
lo cual sugiere que había dos juegos de sostenedores del
mundo en la cosmología del período clásico:
los Bacabes, que sostenían el cielo sobre la tierra, y
los Pauauhtunes, que sostenían la tierra sobre el inframundo.
De
acuerdo con Thompson, los mayas de San Antonio, Belice, fusionaron
a los Mams con los Chaacs y los dioses del viento. Thompson escribe
que los cuatro Mam de Belice son los "dioses de las montañas,
de las planicies, del trueno y del rayo y, por extensión,
de la lluvia". Entre los chortis contemporáneos hay
similares asociaciones entre los dioses ancianos de la tierra,
del trueno y los rayos y los Chaacs o dioses de la lluvia, así
que el propagado concepto de los dioses joven y anciano del trueno
podría tener un origen prehispánico.
Los
Pauahtunes son los dioses del viento, aliados cercanos de los
Chaacs.Chaac es también el joven dios de los rayos, en
tanto que el Pauahtún es el anciano dios del trueno.Por
otra parte, la tortuga es un animal muy representado en la iconografía
de los mayas del Norte de la Península, donde por lo general
se le asocia con el agua y la lluvia en particular, es decir,
con Chaac.
Al
igual que las ranas -que según las tradiciones de los campesinos
mayas yucatecos, llaman o piden la caída de la lluvia-
la tortuga es un aliado de los Chaacs. Las mismas tradiciones
orales de Yucatán indican que los ojos de la tortuga se
llenan de lágrimas, llora por la aflicción de los
hombres y se dice que sus lágrimas atraen la lluvia. En
pago, el milpero, antes de prender fuego a su milpa, grita para
advertir a la tortuga que se ponga a salvo. La tortuga lleva a
veces, en su pechera, la cruz Kan, símbolo de la lluvia.
El
caracol es símbolo también de fertilidad, de agua
o de abundancia, y el vaso colocado debajo de la ofrenda podría
simbolizar a la tierra, el recipiente en donde caería el
agua o lluvia benefactora, lo cual sugiere que la ofrenda se habría
depositado durante una sequía en la región.- Reportaje
del Arqlgo. David Ortegón Zapata.