
Kabah,
la mano que cincela, o, la mano de de Kabal, se distingue por
una larga ocupación, por su ubicación estratégica
y por la calidad de las piedras labradas que embellecen y dan
significado a sus construcciones.
Cuenta
con un pequeño conjunto habitacional con un templo central
que marca la entrada a la ciudad. A partir de ese lugar, la concentración
de edificios se incrementa hasta desembocar en el gran Arco de
entrada al área monumental.

Tres
grandes conjuntos arquitectónicos conforman el núcleo
urbano de Kabah. La plaza del Palacio muestra el desarrollo arquitectónico
del Puuc entre los siglos VII y X D.C., desde el estilo Puuc Temprano
en el Templo del Sol, pasando por un estilo intermedio visible
en el voluminoso Teocalli, hasta el Palacio, prototipo de la arquitectura
del Puuc.
Pero
es el santuario palaciego del Codz Pop ("estera enrollada")
el edificio que caracteriza a Kabah, ejemplo del barroquismo y
del horror vacui en la arquitectura maya.

Son
de apreciarse sus fachadas: la poniente, que cuenta con más
de 250 mascarones de Chac y está cubierta de piedras labradas
formando mosaicos desde el arranque de los muros hasta la cornisa;
su recientemente explorada y parcialmente restaurada fachada oriente,
con los muros decorados con esteras extendidas, siete guerreros
o héroes, y con unas jambas finamente esculpidas, donde
sobresale en importancia la fecha más tardía del
norte peninsular (987 d.C.), y las escenas de una danza ritual
y de la captura y muerte de un importante personaje.
Decretada
Parque Estatal por el gobierno yucateco en 1993, la zona arqueológica
de Kabah es un lugar donde se respira el esplendor del pasado
maya del Puuc. Kabah está situado en la parte baja de un
valle o depresión cárstica, rodeado de cerros de
mediana altura, la mayoría con pequeños templos
en la cúspide, desde donde en el horizonte se divisan los
principales edificios de Nohpat y Uxmal.
Cómo
llegar: Por la carretera 261, desde Mérida, 20 kilómetros
adelante de Uxmal.