Nuevos
hallazgos en la región norte de la zona Puuc
9
de mayo de 1998
Decenas
de hallazgos arqueológicos se registraron en los últimos
años en el sector norte de la zona Puuc: desde basamentos
de unidades habitacionales, cerámica y herramientas hasta
edificios completos cubiertos de tierra y maleza.
A
partir de 1991, como hemos informado, se desarrolla amplio proyecto
de investigación arqueológica en terrenos de las
granjas porcícolas de conocida empresa, que se ubican a
seis kilómetros de Labná, entre los municipios de
Santa Elena y Oxkutzcab.
Recientemente,
en esa zona se hallaron cantidad de vestigios correspondientes
al período 750-1000 d.C., según dio a conocer anteanoche
el Arqlgo. Tomás Gallareta Negrón -encargado del
proyecto de la Ruta Puuc- durante la segunda jornada del "Ciclo
de conferencias de los investigadores del Centro Yucatán
del Instituto Nacional de Antropología e Historia, en la
Pinacoteca del Estado "Juan Gamboa Guzmán".
El
propósito de las charlas es difundir más las actividades
que lleva al cabo el INAH en la región. La semana ppda.,
la plática estuvo a cargo del Arqlgo. Rafael Cobos Palma,
adscrito al proyecto de investigación de Chichén
Itzá, quien informó que en los últimos cinco
años se encontraron allí 70 calzadas o caminos que
construyeron los mayas prehispánicos para comunicar sus
zonas habitacionales.
Anteanoche,
el Arqlgo. Gallareta Negrón presentó la ponencia
"Descubrimientos recientes en el sector norte de la Ruta
Puuc".
-Para
atenuar el impacto que las instalaciones del proyecto porcícola
pueda ocasionar en esa zona rica en vestigios prehispánicos,
a partir de 1991 se trabaja en los terrenos donde se amplía
la infraestructura de esa industria, a fin de obtener información
sobre los basamentos y cimentaciones prehispánicos que
todavía se conservan -señaló el especialista.
-En
el último año detectamos varios sitios no reportados
en el Atlas de Monumentos Prehispánicos del INAH, que se
ubican en lugares de difícil acceso.
-En
la zona hay decenas de vestigios mayas precolombinos: desde cuadrángulos
y pequeños basamentos, cerámica y herramientas hasta
edificaciones completas.
-El
lugar, que se ubica a seis kilómetros de la zona arqueológica
de Labná, entre los municipios de Oxkutzcab y Santa Elena,
tiene alto valor arqueológico porque se encuentra en la
Ruta Puuc, aunque en una zona poco explorada y conocida.
Según
dijo, se determinó la existencia de tres asentamientos
prehispánicos con cientos de vestigios, particularmente
conjuntos habitacionales.
Durante
la charla de anteanoche, el especialista presentó imágenes
de una de las edificaciones más grandes y mejor conservadas
de los lugares que exploraron. Se trata de la "casa de las
pulgas", llamado así en alusión a que el color
negruzco de las piedras se debe a la excretas de ese animal. Es
de estilo Puuc, con algunas variantes que la hacen distinta a
otras; por ejemplo, la parte superior del inmueble -que se distingue
por elaborados adornos- se diferencia de otras estructuras del
mismo estilo en que tiene más inclinación, cuando
normalmente son verticales.
-No
es una estructura rara. En la Península de Yucatán
hay otros 14 testimonios de este tipo de construcción,
como en Zayil. Sin embargo, nos llama la atención el punto
donde se ubica y el estado de conservación -explicó
el Arqlgo. Gallareta Negrón.
La
estructura mencionada tiene dos habitaciones que abarcan una superficie
de 30 metros de largo por 20 de ancho y poco mas de cuatro metros
de alto. Se halla en la ladera de un cerro, y se presume que pudo
haber sido la casa principal de una especie de rancho o hacienda.
-Encontramos
tal cantidad de basamentos de unidades habitacionales que podemos
suponer que el lugar tenía mucha población, tal
vez mucha más que la que tienen hoy día varias comunidades
de la costa norte de Yucatán -agregó el investigador.
-Otro
elemento que refuerza esta teoría es el hallazgo de cerámica
de uso doméstico y herramientas. También se encontraron
botellas y copas de cristal, entre otros vestigios del siglo XIX,
que probablemente procedan del rancho Sabadché, así
como restos de corraletas y potreros -indicó.
-Siempre
es muy emocionante hallar este tipo de cosas. Ahora estamos recopilando
información para rendir un dictamen a la empresa porcícola
y, por supuesto, al INAH, para que continúen las investigaciones
en el lugar.