La
Rosca de Reyes

Cada
año, las personas salen a los mercados y tiendas para conseguir
los ingredientes necesarios para preparar la fiesta del día
de Reyes.
En
México,
en cada ciudad y en cada pueblo pequeño, las panaderías
ofrecen la Rosca de Reyes, unos panes ovalados, decorados con
la fruta confitada. Hay Roscas de todos los tamaños, muy
pequeñas para dos o tres personas y algunas más
grandes para más de veinte personas.
El Día de Reyes es de verdad un evento multicultural. Los
españoles trajeron la tradición de celebrar la Epifanía
y compartir la Rosca al Nuevo Mundo. La Rosca se sirve acompañada
de tamales, hechos de maíz por que era la comida prehispánica
y chocolate caliente. El chocolate también es un regalo
de las gentes nativas del Nuevo Mundo.
Dentro
de esta Rosca deliciosa, se esconde una estatuilla plástica
del Bebé Jesús. El Bebé está oculto
porque simboliza la necesidad de encontrar un lugar seguro dónde
Jesús podría nacer, un lugar dónde Rey Herodes
no lo encontraría.
Cada persona corta una rodaja de la Rosca. El cuchillo simboliza
el peligro en que el Bebé Jesús se encontraba.
Uno por uno los invitados inspeccionan su rodaja cuidadosamente,
mientras anuncian que ellos no consiguieron la estatuilla.
Quienquiera
que consigue la estatuilla del bebé será el organizador,
y también invita a todos el presente a una nueva celebración
el 2 de febrero, día de la Candelaria y él conseguirá
un nuevo Ropón para vestir al Bebé Jesús
de la escena del Nacimiento.
¡La
Navidad mexicana se extiende hasta el 2 de febrero, cuando la
escena del nacimiento se guarda, y otra cena familiar de tamales
delicioso y chocolate caliente se sirve con el gran amor y felicidad!