Las
Playas de Yucatán
Diversión,
paseos, atractivos y pasatiempos ofrecen a los
veraneantes
los puertos de la costa oriental de Yucatán: Río
Lagartos, San Felipe, El Cuyo y Las Coloradas.
La
principal característica de estos cuatro puertos es la
tranquilidad que permite al visitante descansar y reponer energías.
Otro
atractivo son las ferias anuales que se celebran en Río
Lagartos, a fines de julio, en honor de Santiago Apóstol,
y en el puerto de San Felipe, en los primeros días de agosto,
en honor de Santo Domingo de Guzmán.
En
los cuatro puertos, los paseos en lancha, por la ría y
el mar; las salidas a pescar con la familia, tirar redes y hasta
practicar el buceo son diversiones y pasatiempos sanos que permiten
un acercamiento con la naturaleza y un cambio de rutina para quienes
vienen de las ciudades en busca de tranquilidad.
En
Río Lagartos, la tradicional noche de vaquería es
el 17 de julio; marca el inicio de la feria que se prolonga hasta
el 25 de este mismo mes, con la celebración de corridas
de toros, bailes populares y de luz y sonido para los jóvenes.
En
este puerto ya funciona una agrupación de lancheros que
ofrece paseos al santuario de los flamencos, llegando al mirador
que permite la Semarnap.
Otro
atractivo es "Holtán", un túnel natural
de manglares que se puede visitar mediante una cuota.
San
Felipe es otro de los puntos de mayor afluencia vacacional. Ofrece
varias opciones de diversión, entre las que sobresalen
los paseos en lancha hacia "Isla Cerritos", ubicada
a cinco kilómetros al poniente del puerto.
En
Las Coloradas, comisaría de Río Lagartos, sólo
se ofrecen dos o tres bailes a lo largo del período vacacional,
de modo que es un puerto donde reina la tranquilidad ideal para
el descanso.
En
el puerto de El Cuyo también se puede descansar, aunque
hay actividades deportivas y de entretenimiento en la playa.
Entre
otras opciones se ofrecen paseos a la isla de Holbox, para lo
cual se requiere de hora y media de viaje en lancha rápida.
Otra
diversión es la pesca ribereña, que atrae a muchos
paseante de Tizimín, Valladolid y poblaciones circunvecinas,
algunos de cuyos habitantes cuentan con casas veraniegas.