La
Casa de la Cultura de Progreso
Después
de varios años de incansable labor, D. Juan Miguel Castro,
luego que se decretó la erección de la ciudad de
Progreso en 1856, logró la autorización de la Secretaría
de Estado para la construcción del edificio de la Aduana
en la recién establecida población, y el 16 de septiembre
de 1870 colocó la primera piedra del inmueble.
El
edificio, que fue construido por los Sres. Antonio Cupul y Fernando
Domingo, entró en servicio el 1 de julio de 1871. Constaba
de dos plantas y desde sus balcones se disfrutaba de la vista
de la rada.
En
mayo de 1892, cuando era administrador de la Aduana Marítima
el Sr. José Castelló, se demolió el primer
edificio de la dependencia. El Sr. José P. Larrondo, quien
presentó un contrato menor, inició la construcción
en el mismo lugar del nuevo edificio, que entró en funciones
un año más tarde.
El
edificio de la ex Aduana Marítima, donde actualmente funciona
la Casa de la Cultura, fue remozado en 1993 por la empresa Construcciones
Civiles y Mecano-eléctricas con una inversión de
$1.600,000 provenientes del programa "Cien Ciudades"
y como resultado de un convenio con la Secretaría de Desarrollo
Social.
El
inmueble -ubicado en las calles 25 entre 30 y 32- tiene en su
galería externa arcos de medio punto -media circunferencia-
asentados sobre diez pilastras rectangulares con capiteles -remates
de los pilares-moldurados.
En
el interior, las arquerías que dividen la galería
central de la (galería) del sur ostentan arcos escacianos
o de tres centros -un tipo de curva que resulta de trazarse sobre
tres arcos virtuales, el de enmedio más grande que los
otros dos, de igual tamaño-, y están estructurados
en razón de la funcionalidad del edificio. Algunos de los
arcos originales fueron cerrados y sólo se dejó
en las paredes un calado de su curva, para indicar el lugar donde
estaban.
Originalmente,
todo el piso era de duela (madera), pero ahora está cubierto
por un "tablero" de ladrillos de fabricación
moderna de 30 por 30 centímetros, de colores blanco y gris
natural.
A
la entrada de estas galerías se encuentran, a la izquierda,
la recepción de la Casa de la Cultura, y a la derecha,
las de la Comisión Municipal de Cultura y Etnodesarrollo
y del Centro Cultural del Issste.
La
galería o vía central está destinada a conciertos,
música coral -en función de la acústica-,
conferencias, recitales poéticos y literarios. La sala
lateral o galería sur es exclusivamente para exposiciones.
A
la derecha de las galerías, al fondo, se encuentra una
extensión de éstas que se utiliza para exposiciones,
y cuando está desocupada como salón de ejercicios
de baile. A su derecha hay un salón de duela, que comparte
con el Issste para clases de baile folclórico.
Entre
estos salones y las recepciones del Issste y la Comisión
Municipal hay un patio interior que sirve para muestras teatrales
al aire libre.
Todo
lo anterior constituye la nave central, que está rematada
hacia el oeste por un patio exterior de excelente acústica,
muy propio para representaciones teatrales o recitales poéticos
y que, sin embargo, no puede ser puesto en funcionamiento por
carecer de portón y estar expuesto directamente a la calle.
El
ala sur del edificio, que se encuentra en el costado izquierdo
de la nave central, está conformada por tres módulos
y un pasillo de acceso, divididos entre sí por arquerías
similares a las que dividen la galería central de la galería
sur, diferenciándose únicamente en que sus columnas
tienen capiteles.
Los
tres módulos cuentan con piso de duela, y están
divididos por paredes que no llegan hasta el techo, de construcción
moderna.
El
primero tiene una irregularidad -ampolla- en el piso, de modo
que se ha utilizado como cuarto de utilería. El segundo
es para practicar danzas polinesias, jazz y folclore. El tercero
está destinado exclusivamente al ballet clásico.
Todo este espacio descrito tiene el techo reforzado con vigas,
probablemente de madera de zapote y jabín.
Atrás
de estos módulos se encuentran dos baños, un tocador,
la dependencia de utensilios de mantenimiento, y la salida hacia
un patio que rodea el edificio por el ala sur y lo comunica directamente
con la explanada exterior.
Hacia
el este, es decir, antes de estos tres módulos, se encuentra
la sala frontal ocupada por el Issstecultura, y los baños
para niños y niñas.
El
acceso a la planta alta se encuentra en el exterior, a través
de una escalera restaurada casi en su totalidad, construida sobre
un piso de mármol antiguo. La escalera tiene escalones
de ladrillos modernos de colores blanco y negro, y sus aristas
están reforzadas con madera de cedro, material del que
están hechos sus barandales.
En
la planta alta, hacia el sur, se encuentra el espacio de las artes
plásticas, que tienen puertas y ventanas originales hacia
el oeste, por donde se puede salir al techo y contemplar los modernos
respiraderos de aluminio y la antigua garita, que todavía
tiene en el techo las vigas y los trabes originales, al igual
que el espacio de artes plásticas.
Hacia
el norte, en la segunda planta, hay un ala que comunica con una
parte de la biblioteca municipal Eligio Ancona, y que al igual
que el espacio de artes plásticas tiene piso de duela y
puertas y ventanas originales que miran al este.
Hacia
el oeste, esta ala está comunicada con el resto de la biblioteca
y con dos baños de construcción moderna.
La
fachada, es de estilo español con influencia italiana,
lo que refleja en el "uso de los frontones con tímpano,
separados por pilastras medias muestras, que enmarcan las correspondientes
puertas de la galería superior".
En
el tímpano -terminación en pico- superior central
de la fachada se encuentra una lápida empotrada, con un
águila porfiriana de aproximadamente 1886, que se caracteriza
por estar parada en una sola pata, y que fue reconstruida hace
15 años.
Según
un grabado del edificio hecho por el Sr. Auguste Le Plongeon en
1880, el mar de Progreso se encontraba a unos 15 metros del edificio,
y las goletas y balandros se amarraban a los antiguos pinos que
todavía hoy sobreviven en la explanada de la Casa de la
Cultura.- S.E.M.F.