Publicación
del martes 9 de diciembre de 1941
La
Gran Bretaña y Estados Unidos declararon ayer la guerra al Imperio
Japonés
Varias
horas antes de que lo hiciera Norteamérica, el Gabinete británico
formuló su nota. -- Lo que dijo Churchill. -- El Congreso yanqui
aprobó la medida casi por unanimidad. -- Un voto en contra --
El mensaje del Presidente Franklin D. Roosevelt
Londres,
8 de diciembre. (AP). -- La Gran Bretaña se ha puesto del lado
de los norteamericanos, al declarar la guerra al Japón, antes
de que los propios Estados Unidos hubieran obrado formalmente.
El Primer Ministro Winston Churchill se puso en pie ante el Parlamento
para cumplir sin reservas el compromiso que contrajo solemnemente
hace un mes, en el sentido de que al romperse las hostilidades
nipo-norteamericanas, los ingleses se pondrían instantáneamente
al lado de los Estados Unidos.
Churchill
manifestó que durante la noche había hablado a través del teléfono
trasatlántico con el Presidente Roosevelt, para arreglar "la hora
de nuestras declaraciones de guerra respectivas", y que el mandatario
norteamericano le había dicho que en la mañana de hoy enviaría
un mensaje al Congreso, el cual como es bien sabido, es el único
que puede hacer una declaración de guerra en nombre de los Estados
Unidos". El Primer Ministro agregó que le había contestado a Roosevelt
en el sentido de que los ingleses seguiríamos inmediatamente.
Sin
embargo, siguió diciendo Churchill, "pronto pareció que el territorio
británico en Malaya también había sido objeto de los ataques japoneses,
y posteriormente se anunció desde Tokio que el Alto Mando Japonés
(en forma curiosa, ya que no era el Gobierno Imperial Japonés,
sino el Alto Mando Japonés) había declarado que existía un estado
de guerra entre ellos y la Gran Bretaña y los Estados Unidos.
Estando así las cosas, no hubo necesidad de esperar la declaración
del Congreso norteamericano. En cualquier caso, la hora de Norteamérica
va casi seis horas atrás de nuestra hora. El Gabinete se reunió
a las 12 horas 30 minutos de hoy, y autorizó una declaración inmediata
de guerra contra el Japón. En este sentido se han enviado instrucciones
al Embajador de Su Majestad en Tokio".
WASHINGTON,
8 de diciembre (AP) El Congreso en pleno, unificado por el choque
de la batalla y soliviantado ante las bajas sufridas por las fuerzas
armadas norteamericanas, rápida y casi por completa unanimidad
de votos declaró hoy la guerra al Japón.
El
Presidente Franklin D. Roosevelt, pronosticando un "triunfo inevitable",
solicitó ese acuerdo en un breve discurso que pronunció ante la
memorable sesión plena de ambas Cámaras, las que al cabo de una
hora dieron cumplimiento a la solicitud del Jefe del Ejecutivo.
"Como
Comandante en Jefe del Ejército y la Marina, he girado instrucciones
para que se tomen todas las medidas necesarias a nuestra defensa",
dijo Roosevelt, hablando pausadamente, quien agregó "Siempre,
toda nuestra nación recordará la índole del ataque lanzado en
contra nuestra. No importa que tanto tiempo necesitemos para dominar
esta invasión premeditada. El pueblo norteamericano con su poderío,
al que le asiste el derecho, obtendrá una victoria absoluta".
Ambas
Cámaras obraron inmediatamente y casi al mismo tiempo. En el Senado
se recogieron 82 votos contra cero en favor de la declaración
de guerra, y en la Cámara de Representantes 381 en pro y uno en
contra.
A
las 16 horas 10 minutos, el Presidente Roosevelt firmó la declaración
de guerra en presencia de los directivos demócratas y republicanos
del Congreso en la mansión presidencial.
El
único voto negativo en la Cámara de Representantes lo suscribió
la republicana Miss Jeannette Rankin, habiendo sido atacada por
algunos de sus colegas. Otros representantes le suplicaron que
cambiara su voto para que el acuerdo sobre la declaración fuera
unánime, pero Miss Rankin, quien en 1917 rompió a llorar cuando
el voto oponiéndose a la declaración de guerra contra Alemania,
esta vez se mantuvo inflexible.