Publicación
del lunes 8 de diciembre de 1941
El
Senado da todo apoyo al Ejecutivo
Ordenes
a los comandantes de Zonas militares y Navales del Pacífico, para
que estén alertas de cualquier intento de agresión al país.México,
7 de diciembre (Especial).
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La noticia relativa al comienzo de la guerra en el Pacífico repercutió
en esta capital. Los senadores informaron que, desde luego, tal
situación demanda inmediata atención de las autoridades mexicanas,
en vista de la afinidad de intereses e ideologías entre nuestro
país y Estados Unidos. El Senado, según desean muchos de sus miembros,
se reunirá hoy en sesión informal, para un cambio de impresiones;
pero los acuerdos a que se llegue en éste, serán ratificados o
no, en su caso, durante próximo reunión formal. Se decía
que desde luego, los legisladores tienen intenciones de dar su
decidido apoyo al Poder Ejecutivo en la política internacional
que adopte frente al presente problema, que puede extenderse a
las costas mexicanas del Pacífico. Consideran los senadores que
América sufre una agresión violenta por los bombardeos, y por
la actitud general del Japón contra los Estados Unidos; y como,
según declaración de la Secretaría de Relaciones, cualquier agresión
al vecino país del Norte será considerada como un ataque contra
México, se conceptúa que, al verse Estados Unidos en guerra, de
hecho México tendrá que ir a ella.
Se
apuntó la idea de que, una vez que los legisladores platiquen
sobre este particular, harán una visita al Presidente de la República
para comunicarle que el Senado está presto a respaldar su política
internacional y ratificar todas aquellas cuestiones de esta índole
que disponga el Ejecutivo, cumpliendo así las facultades constitucionales
reservadas en estos casos al Senado, en las fracciones III y IV
del Art. 77 de la Carta Magna, y el VIII del Art. 87 del propio
ordenamiento.
México,
7 de diciembre. (Especial).-- Se asegura que el Gobierno ha ordenado
a los Comandantes de la 1a y de la 2a Zona militares, correspondientes
a los Territorios Norte y Sur de la Baja California, respectivamente,
así como a los Comandantes Navales de la Costa del Pacífico, que
estrechen de manera especial la vigilancia como objeto de denunciar
inmediatamente cualquier movimiento sospechoso de las unidades
de guerra japonesas que se aproximen a las costas mexicanas.
Un
alto jefe del Ejército --cuyo nombre suplicó que no se revelara--
aseguró que se han tomado precauciones para evitar cualquier intento
de desembarco, siempre posible con el actual sistema de guerra.