Publicación
del lunes 8 de diciembre de 1941
Declaración
del Ministro Relaciones Exteriores de México, Lic. Ezequiel Padilla
"México
se asociará a la defensa común de la democracia y de los destinos
de América, y no omitiremos esfuerzos para ello"México, 7 de diciembre
(Especial).- "México se asociará a la defensa común de la democracia
y de los destinos de América, y no omitiremos ningún esfuerzo
para hacer patente, por todos los medios posibles, nuestro espíritu
de sólida y estrecha amistad". Así se expresó en la parte principal
de sus declaraciones el Secretario de Relaciones Lic. Ezequiel
Padilla, quien, después de sostener una entrevista con el Presidente
de la República, dijo lo siguiente:
"Sin
previa declaración de guerra y precisamente cuando un Embajador
de Japón se encontraba en Washington sosteniendo conversaciones
diplomáticas con las altas autoridades norteamericanas en el Departamento
de Estado, las fuerzas japonesas procedieron al bombardeo de Manila
y de las Islas Hawaii, agrediendo en sus posesiones a Estados
Unidos y contrayendo así ante la Historia, la responsabilidad
de los acontecimientos que se avecinan y que vienen a extender
dolorosamente la conflagración que aflige a la humanidad. El Gobierno
de México, que desde los principios de la actual contienda defendió
con energía el espíritu de positiva solidaridad que lo une a los
demás Gobiernos del Continente, se ha enterado con la más profunda
emoción de estos hechos, que constituyen una nueva violación de
los principios fundamentales del derecho de gentes, por una de
las potencias agrupadas dentro del frente de las dictaduras totalitarias
en contra de las Democracias del Mundo.
"Con
la solemnidad que corresponde a la gravedad de las circunstancias,
México declara que su conducta se ajustará inflexiblemente a los
postulados de la justicia y del honor que hasta hoy ha mantenido
sin vacilaciones. En tal virtud, cree conveniente recordar, fiel
a las resoluciones adoptadas en las Juntas de Cancilleres de La
Habana, que uno de esos postulados es de que cualquier agresión
contra alguna nación del Hemisferio, será juzgada por nuestro
país como una agresión contra su propia soberanía. Otro de esos
postulados quedó considerado en la nota que nuestra Cancillería
dirigió el 8 de julio último a la Cancillería de Uruguay participándole
la decisión del Gobierno de México en el sentido de no considerar
como beligerante a ninguna República americana, que, en defensa
de sus derechos, se encuentre en estado de guerra con países de
otros continentes. Los anteriores principios están solidamente
arraigados en la conciencia pública de México, y son la consecuencia
directa de la posición que hemos asumido al condenar todas las
agresiones y al elevar nuestra voz invariablemente contra todo
acto que implique el propósito de colocar las contingencias de
la guerra por encima de las soluciones de la justicia. Nuestro
pasado es la mejor garantía de nuestro porvenir. Asociados a Estados
Unidos en la defensa común de las democracias y de los destinos
de América, no omitiremos ningún esfuerzo para hacer patente por
todos los medios posibles nuestro espíritu de solidaridad y de
estrecha amistad. En esta hora de máxima trascendencia, el Gobierno
de México está convencido de que el criterio que expresa es el
de todos los mexicanos, y tiene la certidumbre absoluta de que
cualesquiera que sean los resultados, la Nación mantendrá de manera
unánime la decisión que esté en armonía con la continuidad de
sus tradiciones y con la dignidad de nuestro futuro".
Hoy
mismo por la noche, el Consejero de la Embajada de Estados Unidos
en México entregó a la Secretaría de Relaciones la siguiente nota:
"La
Embajada de Estados Unidos ha sido informada por el Gobierno de
Washington en el sentido de que el Japón bombardeó hoy Manila
y Hawaii. Ante esto, el Presidente de los Estados Unidos está
dispuesto a que los planes de guerra contra el Japón sean inmediatamente
efectivos. La Embajada ha sido instruida para comunicar lo anterior
al Gobierno de México".