Publicación
del lunes 8 de diciembre de 1941
Palabras
del Ministro del Imperio de Japón
Confía
en que México tendrá actitud correcta para con los japoneses pacíficos,
a quienes no habrá para qué causar molestias.
México,
7 de Diciembre (por J.H. Tamez, Corresponsal en México de la Asociación
de Editores de los Estados).- La noticia del ataque japonés sobre
Honolulú y, posiblemente Manila, corrió como un reguero de pólvora
por todos los círculos metropolitanos. Por primera vez un cable
sacude los nervios de los capitalinos intensamente, pues se considera
que la guerra se acerca ahora positivamente hacia América y especialmente
a nuestro país, el que se juzga como una frontera débil o punto
vulnerable para pasar a los Estados Unidos.
Mientras
corría cada vez más intensamente el rumor de que un país americano
-Costa Rica-, había declarado la guerra al Japón como muestra
de solidaridad a Estados Unidos, el Presidente Ávila Camacho y
el secretario de Relaciones Lic. Padilla estudiaban detenidamente
en todos sus aspectos el conflicto, en la residencia presidencial
campestre de Cuernavaca.
En
tanto, la Cancillería anuncia "importantes declaraciones para
esta noche".
Fuentes
fidedignas informan que el Gobierno de México está preparado para
seguir un plan de vigilancia arreglado con anterioridad, para
evitar posibles actos de sabotaje por parte de japoneses o de
nacionales de otra potencia cualquiera hostil al Continente. Se
sabe que los funcionarios americanos y mexicanos han discutido
el particular.
El
gobierno del Gral. Manuel Ávila Camacho, repetidas veces ha prometido
el apoyo de México a la solidaridad continental, indicando que
daría "completa cooperación a Estados Unidos cuando este país
fuera a la guerra contra cualquier potencia europea o asiática".
Todo
el personal de la Legación japonesa se apresuró a presentarse
en sus oficinas. La noticia ha causado general excitación en la
capital. Los diarios capitalinos y las oficinas de la Asociación
de Editores de los Estados, así como todas las agencias informativas
extranjeras, estuvieron muy visitadas e interrogadas por teléfono.
El
Gral. Miguel Z. Martínez, jefe de la policía metropolitana, ha
ordenado que se ejerza cuidadosa vigilancia en torno a la Embajada
norteamericana, y la Legación Japonesa, lo mismo que alrededor
de los consulados de ambos países, como medida precautoria contra
cualquier manifestación.
En
virtud de que el Secretario de Relaciones Exteriores Lic. Ezequiel
Padilla ha reiterado en numerosas declaraciones el apoyo de México
para Estados Unidos y la observación de cualquier ataque contra
cualquier nación americana sería considerado como un ataque a
la soberanía de México, en círculos diplomáticos se considera
que se tardará mucho para que México se declare en guerra contra
Japón y posiblemente contra el Eje. Se observa general nerviosidad
en todas las esferas sociales, políticas y diplomáticas, creyéndose
que la maquinaria gubernativa se prepara para iniciar mañana,
lunes, importantes medidas pro-defensa y protección de México,
pues algunos observadores militares señalan que el punto vulnerable
de Estados Unidos es México precisamente.
Ante
el rompimiento de hostilidades norteamericano-japonesas, es posible
que la Secretaría de la Defensa inicie rápidamente medidas conducentes
a la implantación del Servicio Militar Obligatorio, a cargo del
director general de reservas Gral. Leobardo C. Ruiz, ex-Ministro
de México en España y Francia, quien ha estado estudiando minuciosamente
tan importante aspecto, ante el papel que desempeñará México en
el presente conflicto mundial.
Dos
horas antes de que el Presidente Ávila Camacho y el Secretario
de Relaciones Padilla conferenciaran en Cuernavaca acerca de la
posición de México frente a las hostilidades norteamericano-japonesas
en el Pacífico, el Ministro nipón en México hizo declaraciones
en las oficinas de su Legación, que estaban llenas de humo a grado
de que parecía que se había quemado gran cantidad de papeles como
para hacer desaparecer documentos en las propias chimeneas del
edificio, para no llamar la atención del público.
El
Sr. Miura dijo lo siguiente: "Ahora que se han echado los dados,
yo espero que el Gobierno Mexicano seguirá una actitud correcta
y no molestará a los japoneses pacíficos".
Agregó:
"Mr. Roosevelt hizo demandas que no estaban de acuerdo con la
existencia y dignidad de Japón, que tiene una historia de 2,600
años. Japón está completamente unido y ha determinado pelear hasta
el fin; Japón no ha perdido una sola guerra desde la iniciación
de su imperio. Estoy seguro de que esta vez también triunfaremos".
Dijo que se comunicaría en breve con el Ministro de Relaciones
para informarse de la situación, terminó: "Mientras existan relaciones
diplomáticas entre nuestros Gobiernos, yo permaneceré aquí como
Ministro, y mi personal estará para hacer lo mejor que pueda".
Aseguró que no había ningún barco disponible para ir al Japón
aun cuando quisieran hacerlo.