EL
TEMPLO DE LAS INSCRIPCIONES
Esta
pirámide debe su nombre a los grandes tableros con inscripciones
jeroglíficas en el corredor de entrada al templo. Los primeros
exploradores pensaron que contenían las leyes que
rigieron este pueblo. Después del descubrimiento
de la tumba secreta por el Dr. Ruz Lhuillier, y los hallazgos
en epigrafía maya hechos por otros distinguidos mayistas,
ya se sabe que el significado de los jeroglíficos es la
historia del rey Pacal, sus ancestros y su parentesco con los
dioses mayas.
Pacal
nació en el año 603 de la era cristiana. A los doce
años y ciento veinticinco días asciende al trono,
que le entrega su madre, la reina Zac-Kuk. Como el reinado de
Pacal fue muy largo (sesenta y ocho años), pudo lograr
un gran desarrollo en arquitectura y arte, que se refleja en la
construcción de la pirámide del Templo de las Inscripciones.
Los maravillosos estucos que cubren sus paredes ponen de manifiesto
el alto grado que alcanzaron los escultores mayas.
El
Templo de las Inscripciones fue construido por Pacal como un monumento
a su memoria en vida, y para conservar sus restos cuando muriera,
lo que ocurrió en el año 683 d.C. Es el único
templo conocido en esta porción de América edificado
con ese fin. Con esta sola excepción, los templos mayas
no fueron erigidos en calidad de monumentos funerarios.
Originalmente
todo el templo estaba pintado de rojo, con detalles resaltados
en azul y amarillo, que son los únicos colores que utilizaron
los mayas para sus esculturas de estuco.