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Internet, Música y piratería
Por: Sergio Basurto Pérez


    El mundo de la música esta sufriendo una conmoción global a causa del Internet y las nuevas tecnologías para manejo de audio digitalizado.

    Las letras "MP3" tal vez no signifiquen mucho para usted por ahora, pero si le gusta la música y aun sí no conoce de computadoras, créame…en su futuro hay muchas siglas como éstas…

    MP3 no es otra cosa que una forma de almacenar música en un disco de computadora. Su característica principal es que el tamaño del archivo es relativamente pequeño, pero la calidad del sonido es prácticamente perfecta. Los archivos MP3 ya tienen algunos años de circular entre la gente y, sin embargo, el Internet y las telecomunicaciones le han dado un nuevo significado. Toda la industria de la música: artistas, productores, disqueras, estaciones de radio, TV y por supuesto los consumidores, estamos involucrados en una transición que revolucionará nuestro concepto de "escuchar y comprar" música pre-grabada.

   Antes de seguir con los efectos de estos cambios que a todos nos afectan, veamos como llegamos hasta aquí.

Del fonógrafo al disco compacto…

    En 1877, mientras buscaba perfeccionar un grabador de señales para el ya entonces famoso telégrafo, Tomás Edison inventó lo que hoy llamamos "fonógrafo" y por primera vez se pudo reproducir audio grabado con anterioridad. Para 1915, los discos de 78 revoluciones por minuto (RPM) salieron al mercado y provocaron la primera revolución en mercadotecnia musical. El venerable disco de 78 RPM fue reemplazado en 1949 por "impresionantes" cambios en diseño y tecnología que permitieron introducir los legendarios discos LP de 33 RPM y los pequeños "sencillos" de 45 RPM.

    Entre 1960 y 1970, la industria de la música vio nuevos adelantos tecnológicos como los cartuchos de 8 tracks y los casetes de cinta magnética, adelantos que no siempre tuvieron éxito comercial a pesar de ser avances técnicos importantes.

    De repente, como suelen suceder los cambios, una industria musical que tenía dos décadas de sostenido pero lento crecimiento, ve llegar a un nuevo elemento: el disco compacto (CD) que, a partir de 1983 salió a las calles y en 15 años triplicó las ventas y las ganancias para el mercado.

De regreso al futuro…

    Nuevas tecnologías vuelven a hacer su aparición en la industria musical. Esta vez, sin embargo, hay dos elementos nuevos que no tenían las revoluciones anteriores: la red de interconexión global (Internet) y las computadoras personales. Esta vez...los cambios prometen ser considerablemente mayores de los que la industria vio con la llegada del CD…

¿Cómo funciona todo esto?

    MP3 no es más que un formato de compresión de archivos digitales. Cualquier persona que tenga una PC con tarjeta de sonido y un lector de CD´s, puede convertir una canción convencional y almacenarla en su disco duro en formato MP3. En este formato, un minuto de música equivale a un megabyte de espacio en disco, de modo que todas la canciones de un CD típico (no más de 60 minutos de música) ocuparían sólo 60 MB en un disco. Un CD de computadora puede almacenar 650 MB (¡Más de 10 horas de música!) y un disco duro estándar de los que vienen con las nuevas PC´s tranquilamente guardar hasta 8,000 MB…las repercusiones comerciales de esto comienzan a tomar sentido…¿verdad?

Lo bueno, lo malo y lo feo de MP3

    Lo bueno. La música digitalizada en MP3 tiene muchas ventajas sobre las formas tradicionales de distribuir audio. Para empezar, los usuarios pueden escuchar horas y horas de música ininterrumpida, mucho más allá del límite de 60 minutos impuesto a los CD´s y casetes de la actualidad. En realidad, al descubrirse el hecho que un CD-ROM podría almacenar hasta 650 minutos de música continua, la gente ha comenzado a voltear a las compañías disqueras para preguntarles ¿porqué entonces siempre me has vendido CD´s con 10 o 15 canciones cuando puedes darme 150 por el mismo precio?.

    Con MP3, un fanático de Luis Miguel podría fácilmente conectarse a Internet y bajar de su sitio oficial una o dos canciones muestras del último disco para escucharlas y decidir si vale la pena comprar todo el álbum o no. Luis Miguel no es un buen ejemplo, por supuesto, ya que en el momento que sale a la venta su nuevo disco, todas las estaciones de radio y TV estarán desesperadas por tocar sus canciones y transmitir sus vídeos. ¿Qué pasa, -sin embargo- con "Los Pika Pika", "Los Rancheritos del Golfo", "Juanito y sus teclados" y las miles de bandas y grupos pequeños y casi desconocidos que se morirían por una oportunidad en "Al fin de semana" o en "MTV" y que nunca la tendrán?. Para estos grupos, Internet es el gran "igualador" y por unos cuantos pesos, pueden poner sus creaciones musicales a disposición del mundo como muestras de su trabajo y promoción para su venta. En este momento, varios sitios Web en la Red (como mp3.com y Music City) se dedican a promover nuevos talentos y han firmado contratos con autores y compositores para distribuir su música a precios simbólicos.

    Si el argumento anterior no le parece muy convincente, hagamos un sencillo ejercicio aritmético para demostrarlo: ¿cuántas estaciones de radio hay en una ciudad como Mérida? Digamos que 20 para ponerla fácil. Eso significa que, quitando el tiempo de comerciales y noticieros, se transmiten al aire a la semana unas 2,520 horas de música (20 x 7 días x 18 horas). ¿Cuántos discos de música hay en circulación en nuestro medio en estos momentos? Si tomamos sólo música en español, tal vez sean unos 10,000 discos comerciales que se escuchan con regularidad, pero si incluimos música en inglés, clásica y de otros géneros, fácilmente hablamos de 100,000 títulos que tienen "calidad" para ser reproducidos en los medios masivos. Esto representa que sólo un 2.5% de los discos "buenos" en circulación tendrán oportunidad de ser escuchados (y por lo tanto, comprados) por la gente. Si tomamos en cuenta que además, las canciones de moda se repiten 10 o 15 veces al día por estación, el porcentaje de música variada en el aire disminuye notablemente.

    Otra ventaja importante de la música distribuida digitalmente es la facilidad de comprar únicamente lo que yo quiero. En 1962, un productor de música inglés escuchó y decidió grabar dos canciones de un desconocido grupo y convenció a una disquera de hacer un "sencillo" con "Love me do" de un lado y "Please Please me" por el otro. El grupo, por supuesto, fueron Los Beatles y tuvieron la oportunidad de convertirse en estrellas porque en ese entonces existía una forma de distribuir música en pequeñas cantidades. No era necesario invertir miles de dólares para producir un disco de larga duración. Hoy, si quiero escuchar "La copa de la vida" y "Sueña" de Ricky Martin, tengo que comprar un CD con 14 canciones, de las cuales 12 no me interesan y de todos modos me cuesta 180 pesos. ¿No sería más productivo para los dueños de los derechos de autor que se pudiera comprar por la Red una canción que me gusta y pagar, digamos $10 pesos?. Millones de personas preferirían comprar sólo música seleccionada por ellos en lugar de los costosos CD´s , pero el volumen potencial de este mercado rebasaría fácilmente las ventas por los métodos tradicionales. Todos ganamos, ¿no?

    Lo malo. Con MP3 puedo bajar gratis o comprar música barata de Internet y tenerla en mi computadora, o puedo digitalizar en casa mi colección completa de los Rolling Stones y "quemar" un CD de más de 100 canciones…Pero, si MP3 es un formato de computadora ¿significa esto que tengo que tener una PC para poder escuchar mis canciones?. Si bien es cierto que muchos de nosotros nos pasamos más de ocho horas diarias sentados frente a la máquina y nos gusta poder utilizarla para algo más que escribir artículos aburridos y leer cientos de correos electrónicos, resulta obvio que este formato no se hará popular si no existe una forma sencilla Y ECONOMICA de hacer esta música portátil y reproducible sin necesidad de una computadora.

    Lo feo. Hay seis gigantes en la industria musical del mundo: EMI-Capitol, Bertelsmann, Universal, PolyGram, Sony Music y Warner Music. Estas compañías no solo hacen y venden discos…estas seis prácticamente controlan todo el proceso de creación, distribución y promoción de la música. Sony Music, por ejemplo, es dueña de los derechos y productora de Michael Jackson. Cuando Jackson va a grabar nueva música, Sony debe autorizar cualquier idea, el disco se graba en estudios Sony, el CD se quema en fábricas Sony, se distribuye por las cadenas establecidas por Sony, y se promociona en los canales de radio y TV de Sony. Además, de los 150 pesos que cuesta al público el CD, sólo 15 van para el artista y lo demás…adivinaron: para la cadena de producción y distribución que es propiedad de Sony.

   Con unas ganancias estimadas de 5,000 millones de dólares al año repartidas entre estos grandes monopolios, ninguno de ellos tiene necesidad ni motivación para cambiar su esquema de trabajo. Por esta razón, la industria de la música se opone terminantemente a la música digitalizada e incluso ha habido intentos de demandar a compañías como Diamond Multimedia por sus intentos de comercializar aparatos como el Rio.

    El argumento principal de la industria musical establecida es que la música digital propicia y alienta la piratería. Este argumento es cierto...en parte.

    La piratería ha estado presente en la música desde que se inventó el casete magnético y se pudo conectar una tornamesa a una grabadora. El gran problema de la gente que copia música, sea para uso personal o para distribuir en el mercado negro, es que durante el proceso, la calidad de la copia siempre se degrada y resulta mejor escuchar el original. A pesar de adelantos técnicos como las cintas de cromo o los casetes de "metal", nunca se logró reproducir con facilidad en cinta magnética todo el rango de frecuencias (de 20 a 20,000 "hertz", para los entendidos) que puede escuchar el oído humano. Estas diferencias en calidad se hicieron más evidentes cuando se popularizó el Disco Compacto y la nitidez del sonido mejoró a niveles nunca antes obtenidos. Es aquí donde comienzan las ventajas de la música digital....

    Al pasar cualquier fragmento de música a formato digital, la señal se convierte en "bits" (información representada con "ceros y unos", para los técnicos). Este tipo de información, una vez almacenada, puede ser reproducida y copiada millones de veces sin que haya posibilidad de alterar su estructura, es decir, nunca se pierde su calidad original. Desde el momento en que yo puedo convertir cualquier canción a formato digital, lo puedo convertir en un archivo de computadora. Por lo tanto, ese archivo lo puedo copiar como cualquier documento normal y, al mismo tiempo, lo puedo transportar de un lado a otro o hasta enviar por correo electrónico si es necesario. Si añadimos Internet a la ecuación anterior, esa canción digitalizada puede darle la vuelta al mundo y copiarse a millones de computadoras en cuestión de minutos.

    Hoy en día, cualquier muchacho equipado con una computadora multimedia y un programa de conversión que se consigue gratis en Internet, puede grabar en su disco duro, en una sola tarde, los 15 discos compactos de Luis Miguel en formato MP3. Esa misma noche, si quisiera, podría copiar los archivos a un servidor Web y ponerlos a disposición de cualquier usuario de Internet que quiera bajarlos. A la mañama siguiente, es muy posible que cada archivo haya sido copiado por un par de miles de personas, y cada una de las copias tendría una fidelidad exacta al original.

¿Es MP3 legal?

Sí y no. MP3 es solo un formato de compresión de archivos de computadora. Técnicamente no es más diferente a formatos similares como el popular ZIP o el JPG (utilizado para imágenes). Es el uso que se le da al MP3 lo que puede considerarse ilegal.

     Si yo agarro mi colección completa de discos compactos de los "Beatles", la convierto a MP3 y la grabo en un CD para escucharla en mi computadora (o en mi aparato RIO-PMP3000), todo es perfectamente legal. Cuando se compra un disco de música, el dinero pagado nos da derecho a escuchar el contenido un número ilimitado de ocasiones o incluso prestarle el disco a un amigo. Las letras pequeñitas que aparecen en las contraportadas de todos los discos (los mexicanos, sobre todo), pueden interpretarse de varias maneras, pero al decir que se prohíbe su copia o reproducción total o parcial, no habla de convertir la música a formato MP3 para uso personal.

    Por otro lado, si utilizo esta tecnología para distribuir los archivos MP3 a través de cualquier medio (disco duro, cartuchos ZIP, correo electrónico o páginas Web), claramente estoy violando el sentido de la licencia y soy susceptible de ser penalizado bajo la Ley Federal del Derecho de Autor (artículo 136).

    En Internet, durante los últimos meses, han proliferado los sitios Web donde puedo entrar y conseguir casi cualquier canción (en español o inglés) que quiera escuchar. Estos sitios Web son totalmente ilegales y constantemente cambian sus direcciones con el fin de no ser detectados por las autoridades. Las canciones se pueden bajar gratis, pero los sitios se financian por medio de publicidad ("banners" o banderines), de otros sitios Web (generalmente sitios "prohibidos" que quieren incrementar su audiencia...).

    Si no encuentro en un sitio la canción que busco, no hay problema...los programas como Napster o Gnutella permiten intercambiar archivos de música directamente entre los discos duros de los usuarios, sin intervención de sitio alguno en el proceso. En las últimas semanas (septiembre 2000), y a raíz del escándalo generado por la demanda interpuesta por el grupo de Rock Metallica a Napster, el tráfico de intercambio de archivos MP3 se ha incrementado en un 300%. La cantidad promedio de canciones MP3 que se están compartiendo entre usuarios en Napster en cualquier momento del día, supera con mucho el millón de títulos y los 4 gigabytes de espacio en disco.

    La conclusión de todo el análisis refleja puntos de vista totalmente opuestos pero ambos con grandes argumentos a favor. Como aficionados de la música y seguros de las tendencias de la tecnología, nuestra opinión es que la misma industria musical que ahora repele al MP3 como si fuera un mosquito intruso que se metió a la casa, debería apoyar y APROVECHAR esta tecnología con innovadoras estrategias y políticas comerciales que sería muy bien recibidas por nosotros los usuarios. De no aceptar el hecho que la tecnología avanzará, con o sin ellos, la industria de la música pueden verse ante una nube de mosquitos tan enorme, que ella misma terminará por salirse de la casa.


 

  En Contexto


* Los sonidos de la ciencia

* Internet, música y piratería

* Napster, mp3 y los usos de la red

* Grabaciones musicales. El sistema Mp3, como tener una estación de FM en casa

* El mp3 y más allá

* Música por internet mp3 preocupa a la industria discográfica

Reproductores portátiles

* Modelos e información detallada

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A continuación le ofrecemos algunas ligas de interés en donde usted encontrará archivos de MP3, estaciones de radio, y archivos multimedia.

Napster
El famoso sitio donde se consigue el programa y se intercambian archivos MP3.

Imesh
Sitio en donde se consigue el programa y se intercambian archivos Mp3

Gnutella
Sitio en donde se consigue el programa y se intercambian archivos Mp3

Winamp
Sitio para bajar uno de los mejores programas reproductores de música (MP3, WAV, CD-audio, MPEG, etc.)

The Musiclover
Búsqueda de MP3´s, Top 20 de MTV; Top 20 de Europa, Top 50 de Australia, Top 80 del billboard.

Audiofind
Motor de búsqueda de MP3

Mp3.com
Buscador de MP3 de artistas famosos y para que pequeñas bandas den a conocer su música a través de la red.

The Scour net
Sitio que ofrece búsquedas de archivos multimedia, tanto de video como de
audio.

Live 365
Sitio a través del cual se pueden encontrar docenas de estaciones de radio
por internet, las cuales se escuchan a través del WINAMP

97.7 FM
Estación de Radio de Mérida, Yucatán



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