|
Cuestión de imagen
El ejemplo de Juárez
Por Sara VILLANUEVA DE A.
El mundo
en que vivimos casi siempre es solemne y pesimista, y vagamos por
él con careta de solemnidad con la que actuamos según
el papel que nos corresponda desempeñar en determinados momentos
de nuestra vida. Con careta de solemnidad suelen actuar el maestro,
el escritor, el diplomático, el ciudadano; "Es cuestión
de imagen" me dijo un "político" el otro día.
Precisamente,
uno de los grandes errores de la política actual es que algunos
políticos piensan que todo es cuestión de imagen,
no de ideas, de conocimiento de los problemas y la propuesta de
soluciones. Se lanzan en pos de una candidatura para representar
a un pueblo, ciudad o país, sin tener una clara visión
de la tarea y de la responsabilidad que se echan a los hombros,
en la que va la esperanza de miles de ciudadanos que con su voto
apuestan al futuro de México. Ser político "no
es solamente cuestión de imagen", es también
cuestión de conocimientos y de responsabilidad. Los grandes
hombres que forjaron nuestra nación nunca pensaron en "vender
su imagen", lucharon siempre por la libertad y superación
del pueblo, trabajaron para hacer de México un país
libre y próspero.
Y me viene
a la mente la imagen del licenciado don Benito Pablo Juárez
García, quien en vida fuera honrado con el título
de "Benemérito de las Américas".
Juárez,
era pobre y andaba a pie cuando fue electo regidor del Ayuntamiento
de Oaxaca y posteriormente, diputado en el período de 1833-1834
de la Legislatura de su estado. No era un hombre guapo, no se preocupaba
por vestir a la última moda, tampoco tuvo "asesor de
imagen" que le enseñara a combinar las corbatas con
las camisas y el color del traje, ni recurrió a estudios
fotográficos para realizar su campaña electoral.
Juárez
no fue un político especulativo y teorizante, fue hombre
de acción y de lucha, tanto en el gobierno de su estado natal
como en la Cámara de Diputados, en la Suprema Corte de Justicia
de la Nación y en la Presidencia de la República.
Hoy, más que nunca, debe ser ejemplo para todos, especialmente
para quienes aspiran ocupar un cargo público desde donde
puedan servir a México, no "servirse de México".
En estos tiempos electorales continúan vigentes las palabras
del indio de Guelatao, al que debemos honrar los mexicanos, ya que
la paz que durante décadas hemos disfrutado se debe en gran
parte a los cimientos por él construidos: "Mexicanos,
encaminemos ahora nuestros esfuerzos a obtener y consolidar los
beneficios de la paz. Bajo sus auspicios será eficaz la protección
de las leyes y de las autoridades para los derechos de todos los
habitantes de la República". "Que el pueblo y el
gobierno respeten los derechos de todos. Entre los individuos, como
entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz".
Es cuanto.- S. V. de A.- Mérida, Yucatán, 2003.
Nuestros
Editorialistas:
Cuestión
de imagen - El ejemplo de Juárez -
Por Sara VILLANUEVA DE A.
Su comentarios son
muy importantes para nosotros. Por favor denos su opinión sobre
este reportaje:
staff_sie@sureste.com
Comentarios
y sugerencias
Derechos Reservados
Compañía Tipográfica Yucateca, S.A. de C.V.
|
|