El
zopilote rey, "pieza de colección"

Siempre
que se habla de los zopilotes, acude a la mente la imagen de grandes
pájaros negros de aspecto desagradable, plumas ásperas
y mal olor, que se alimentan de cadáveres y vuelan tan
alto que parecen pequeñas manchas en el cielo.
Sin
embargo, existe una variedad muy diferente llamada zopilote rey
(Sarcoramphus papa), especie tropical de níveo plumaje
que hasta hace algunos años era posible encontrar desde
el centro de México hasta el norte de Argentina.
Aunque
huele tan mal como sus primos y su carne no es comestible, el
zopilote rey es un ave majestuosa y bella. Resalta el contraste
del blanco plumaje de su cuerpo con el color oscuro de las plumas
que rematan sus alas. Su cuello, en parte cubierto por pequeñas
plumas grisáceas, tiene una sección desnuda de llamativos
tonos rojizos, naranjas y amarillos.
Su
cabeza está cubierta por plumas delgadas y finas de color
obscuro que hacen resaltar sus pequeños y redondos ojos,
su pico encarnado y la membrana que le protege las fosas nasales.
Son aves muy vistosas y cada ejemplar se puede considerar como
pieza de colección, razón por la cual son muy solicitadas
por los parques zoológicos.
LABOR
INCOMPRENDIDA
El
zopilote rey se encuentra entre las especies "carroñeras",
es decir, se alimenta exclusivamente de materia orgánica
descompuesta, por lo que cumple muy importante labor de limpieza
del medio ambiente. Su tarea, incomprendida y despreciada por
los hombres, ayuda a evitar que se desaten epidemias, plagas y
demás males que podrían propiciar los cadáveres
de animales en descomposición.
Como
"limpiadores" de la selva, los zopilotes rápidamente
eliminan la carroña antes de que pueda estimular el desarrollo
de enfermedades.
Esta
ave juega un papel importante en la cadena trófica al iniciar
el consumo del animal muerto y facilitar el acceso para que otros
animales puedan alimentarse de estos restos orgánicos.
De
acuerdo con la Biol. Marta Abúndez de González,
representante de Pronatura, los zopilotes son aves "indicadoras
de medio ambiente".
Es
decir, su presencia es signo de equilibrio ecológico y
su ausencia indica problemas de tipo ambiental.
Es
muy poco lo que sabe del zopilote rey, pues no hay en México
muchos especialistas dedicados al estudio de este raro animal
y menos quienes se encarguen de elaborar un censo para conocer
su población actual. Unicamente se sabe que es otra especie
en peligro de extinción.
En
Yucatán hace tiempo que desapareció. Quizá
exista todavía en los recuerdos de personas de cierta edad
la difusa imagen de "zopilotes blancos y negros dándose
un festín con el cuerpo de algún animal muerto".
Asimismo,
estas aves de tan mala reputación protagonizan muchas leyendas,
en las que se habla de la variación de su color, o se compara
su forma de vida con la de algunas personas.
LA
DESFORESTACION
De
acuerdo con un estudio realizado por el Biol. Mauro Berlanga sobre
el zopilote rey que habita en la Reserva de la Biosfera de Calakmul,
Campeche -al parecer el único lugar de la Península
de Yucatán donde aún se le puede encontrar-, las
principales causas de la alarmante disminución de su número
es la desforestación de las selvas tropicales y la persecución
de que lo hace objeto el hombre. -El número de zopilotes
rey en condiciones naturales ha disminuido por la destrucción
de su hábitat, porque consumen restos envenenados por plaguicidas
y por la captura para el comercio pues, como señalamos,
es una especie muy cotizada por su rareza -señaló.
El
zopilote rey es un ave majestuosa que necesita hasta siete años
para alcanzar la madurez y coloración adulta. Pone un huevo
al año en condiciones naturales y hasta tres en cautiverio.
Le
gusta sobrevolar solitario o en grupos no mayores de cinco aves.
Con frecuencia lo hace en compañía de otros carroñeros
que habitan el área, como el el Aura común (Cathartes
aura) y el Carroñero común (Coragyps atratus).
El
Biol. Berlanga señala que la Reserva de Calakmul es muy
importante para el zopilote rey, sobre todo si se toma en cuenta
que en otras regiones ha desaparecido por completo.
De
las tres zonas consideradas más propicias para la conservación
de esa especie, dos sufren seria desforestación: los Tuxtlas
y la Lacandona, en Veracruz y Chiapas, respectivamente. La otra,
en el Istmo de Tehuantepec, no cuenta con protección legal,
por lo que el futuro de la especie en estos sitios es bastante
incierto.
La
Reserva de Calakmul colinda al sur con la de la Biosfera Maya
en el Petén de Guatemala. En conjunto, ambas abarcan una
superficie de casi dos millones de hectáreas, lo que las
convierte en el área natural protegida con mayores expectativas
para la preservación tanto del zopilote rey como de otras
especies animales y vegetales que están a punto de desaparecer.
(Ilustración:
Jorge Rivas Cantillo)