El
peculiar sapo mexicano de madriguera

En
las noches de lluvia, cuando el silencio es interrumpido por el
despertar de la naturaleza nocturna, el croar de los sapos se
deja escuchar en gran variedad de tonos y caracteres distintos,
como el canto de las aves, aunque sin el sonido melodioso de éstas,
ya que el suyo es gutural.
Seguramente,
en alguna ocasión nos hemos preguntado: ¿Cómo
son los personajes que emiten tan particulares sonidos? Hoy hablaremos
del sapo mexicano de madriguera, o uo much, en maya.
Según
el Diccionario de la Fauna Yucateca de Santiago Pacheco Cruz,
"uo" proviene del sonido que emite el batracio y "much"
significa sapo en maya.
Unico
representante vivo de la familia conocida como Rhinophrynidae,
el sapo mexicano de madriguera (Rhinophrynus dorsalis) recibe
su nombre por el hecho de vivir enterrado en el suelo, donde se
oculta la mayor parte del tiempo. Sólo sale en las noches
de lluvia. Este peculiar, típico comportamiento lo diferencia
de otras especies de la región.
El
sapo mexicano de madriguera llega a medir hasta 9 centímetros
de longitud, aunque algunos sólo alcanzan 6 cm. Vive cerca
de las charcas, se alimenta de insectos y animales pequeños,
por lo cual es muy útil para la agricultura. Sin ser agresivo,
se defiende cuando se le ataca.
De
cuerpo redondo y amplia barra naranja o rojiza que divide su dorso
en dos mitades, el "uo much" croa cuando se alarma y
su cuerpo se infla tanto que parece un pequeño y aplastado
balón, del cual sobresale un triángulo, su cabeza.
Sólo
aparece hasta que se inician las fuertes lluvias, que lo estimulan
a dejar su madriguera para formar coros que inundan las noches.
Esta
especie se distribuye en el continente desde la costa este del
Río Balsas hasta Costa Rica y Honduras. En la Península
de Yucatán puede encontrarse principalmente en los alrededores
de Mérida y Progreso, en el centro del Estado, por Ticul
y mayormente hacia el Sur.
Los
sapos, junto con las ranas y salamandras, pertenecen a la clase
de los anfibios, representados por 24 especies en la Península.
Constituyen la transición de los vertebrados en su paso
del mar hacia la tierra, por lo que tienen gran importancia evolutiva.
Particularmente, los sapos y las ranas forman el grupo de los
anuros dentro de los anfibios.
En
el mundo existen cerca de 3,000 especies de anuros, con casi tanta
variedad en color, sonidos y formas de vida como las aves. Se
caracterizan por un cuerpo corto y sin cola, largas y potentes
piernas, usualmente para saltar, amplia boca de lengua protráctil
y dos grandes ojos saltones que indican su cercanía con
la clase de los peces.
Se
reproducen por medio de larvas acuáticas. Los renacuajos,
que pueden encontrarse tanto en los charcos como en las orillas
bajas de los cenotes, despiertan la curiosidad, principalmente
de los niños, quienes gustan de capturarlos y mantenerlos
en frascos con agua para observar su sorprendente metamorfosis.
Los
tonos y la variedad de sonidos de sapos y ranas, en volúmenes
y pronunciaciones inimaginables, han hecho pensar a los científicos
la posibilidad de que los anuros fueran los primeros vertebrados
que pudieron oír y valerse de los sonidos para comunicarse.
Cada
especie produce un sonido distinto, que es fácilmente identificable
por los integrantes de su mismo grupo, de manera que los sonidos
nocturnos que producen pueden ser largas conversaciones.
La
piel de las ranas es generalmente lisa y suave, en tanto que la
de los sapos es rugosa y viscosa. Otra diferencia es que las ranas
suelen tener membranas entre los dedos de sus patas y los sapos
no.
La
mayoría de los batracios vive en las zonas tropicales del
mundo.
Todos
son grandes colaboradores de la agricultura, pues eliminan toda
clase de insectos destructivos.
-Es
notable que los sapos, cuando no son molestados, viven por mucho
tiempo en un solo lugar, y aunque salen a largas correrías,
siempre retornan, ya que seguramente tienen buen sentido de la
orientación -señala el autor yucateco Pacheco Cruz.
-Cuando
se molesta a los sapos -subraya-, se inflan hasta aumentar notablemente
de volumen, y si se persiste acaban por secretar de su piel una
substancia lechosa que puede contener potentes toxinas.
El
"uo much" llama a su pareja por las noches de lluvia
y, después de larga búsqueda, se aparean bajo la
tenue luz de la luna.
¿SIGNIFICADO
MITICO?
Un
estudio sobre la herpetofauna (anfibios y reptiles) de la Península
de Yucatán realizado en 1980 por Julian C. Lee, de la Universidad
de Kansas, señala que la distribución tan especial
del sapo mexicano de madriguera en la Península -mayormente
en el Sur puede indicar que los antiguos mayas lo transportaron
de su lugar de origen a otros centros importantes de población.
Según
se lee en la obra citada, "tanto los anfibios como los reptiles
ocuparon un lugar importante en el pensamiento de los antiguos
mayas, a juzgar por las representaciones que de ellos hicieron
en sus construcciones y utensilios. Algunas especies incluso tenían
un significado evidentemente mítico".
Julian
C. Lee agrega que los mayas, sin duda, transportaron anfibios
vivos de una localidad a otra con propósitos ceremoniales.
El
sapo mexicano de madriguera es una especie que puede considerarse
amenazada, por una situación que incluye a todos los demás
sapos: sus costumbres y apariencia, suele considerársele
indeseable y se le llega incluso a matar.
Son
pocos los estudios que sobre este representante de los anfibios
se han realizado en Yucatán, por lo que no se conoce con
certeza el estado actual de sus poblaciones. Se requiere mayor
interés de los científicos por esta especie, por
su papel regulador de poblaciones de insectos, además de
lo interesante que resultaría estudiar su peculiar comportamiento.
La
próxima vez que escuche el croar de los sapos en una noche
lluviosa, trate de distinguir los sonidos y descubrirá
amplia variedad de ellos, entre los que resalta el largo, grave
y sostenido "uuoooo, uuoooo, uuoooo" del "uo much".
Recordemos
entonces que, como todo ser vivo, sin importar su aspecto ni sus
misteriosas costumbres húmedo-nocturnas, los sapos también
son útiles para el hombre.
(Ilustración:
Jorge Rivas Cantillo)