El
puma, felino de hábitos peculiares

Después
de matar a su presa, poco a poco la arrastra entre la espesura
del monte en busca de algún rincón oculto para devorarla.
Así
es como el puma (Felis concolor) llega al final de su cacería.
Cuando siente hambre, acecha con sigilo a su presa, se acomoda
sobre una roca o en las ramas de los árboles en paciente
espera. Al llegar el momento propicio, salta con agilidad y clava
sus largos colmillos en el cuello de su víctima.
A
pesar de que la presa -venado, carnero, ganado o caballo- pese
más que él, el puma la arrastra con facilidad y
sin dejar rastros. La ferocidad del puma es de sobra conocida
por los campesinos.
En
la época prehispánica se creía que matar
un puma era de mala suerte, a pesar de que constantemente atacaba
a los animales domésticos. Sin embargo, con la llegada
de los frailes españoles y los cambios de ideología,
la creencia pasó a un segundo término y los indígenas
comenzaron a cazarlo, no sólo por su ferocidad, sino también
para usarlo como alimento, pese a la dureza de su carne.
Según
Pronatura Península de Yucatán, A.C., en la actualidad
la presencia de este felino, perteneciente a la familia felidae,
del orden de los carnívoros, ya no es tan común
en varias regiones del país, incluida la Península
de Yucatán, no precisamente por efectos de la cacería,
sino por la gran escasez de su alimento favorito: el venado, cuya
presencia y población está estrechamente ligada
a la de este felino.
El
puma es conocido en algunas regiones como "león americano'
o "león de montaña', por su preferencia a vagar
por las partes altas, en donde encuentra a otra de sus presas
favoritas: el carnero.
CARACTERISTICAS
El
puma es un felino de gran tamaño y cola larga. Por lo general,
su pelaje es de color pardo amarillento o arenoso, que cambia
a un tono café rojizo. La parte inferior de su cuerpo es
blancuzca, y las orejas y las punta de la cola son oscuras. Sólo
cuando es pequeño presenta manchas.
Se
adapta con facilidad tanto a las altas montañas, como a
las áreas secas y desérticas o a la sabana. Lo importante
para este felino es la presencia de venados, pues aunque se alimenta
de muchos otros animales, el venado es su presa favorita. Al parecer,
no hay una sola región habitada por el puma en la que no
haya venados.
POSIBLES
CAUSAS DE SU EXTINCION
Es
muy probable que el exterminio del venado sea la causa directa
de que también el puma sea catalogado por la Secretaría
de Desarrollo Urbano y Ecología (Sedue) como una especie
con "protección especial'.
La
persecución de los ganaderos, que defienden a sus hatos
de los ataques de este depredador, es otra causa de la desaparición
casi total del puma en Yucatán.
La
situación es un círculo vicioso, pues los ganaderos
restan terreno a los felinos para sembrar sus campos o extender
el pasto destinado al ganado, por lo que los felinos, al escasear
el alimento, se acercan demasiado a los ranchos.
En
otras regiones, la densidad poblacional del puma es variable.
La
más alta parece encontrarse en la zona de bosques de pino
y encino del Estado de México y del norte del país,
especialmente en Chihuahua y Coahuila.
Al
sur, la población se reduce considerablemente debido a
la escasez de sus presas favoritas. En los trópicos, su
abundancia también se ve restringida por la presencia de
otros felinos competidores.
Debido
a que es un animal que se desplaza más que el jaguar, es
un tanto difícil encontrarlo para cazarlo. Sus perseguidores
tienen que cubrir círculos cada vez más estrechos
hasta localizarlo y acabar con él.
En
ocasiones, la persecución dura de una a dos semanas. Pero
cuando al fin lo encuentran, el resto es fácil, ya que
el puma, a diferencia del jaguar que ataca a sus perseguidores,
se esconde entre las rocas o las ramas, ya que no ataca ni a los
perros ni al hombre. De este modo, se le puede disparar con facilidad.
REPRODUCCION
Se
reproducen por primera vez cuando tienen de dos a tres años
de edad. Las hembras eligen para el alumbramiento madrigueras
en lugares rocosos aislados, generalmente en cuevas naturales.
Las camadas constan de dos a cuatro cachorros que al nacer presentan
numerosas manchas en el cuerpo y anillos en la cola, las cuales
desaparecen cuando llegan a la edad adulta.
Entre
las características del puma se encuentra su particular
rugido, que emite en raras ocasiones; incluso, algunos investigadores
y campesinos acostumbrados a su presencia informan no haberlo
escuchado nunca. Otros hombres del campo, sin mbargo, afirman
haber escuchado una especie de rugido o alarido, al parecer sonido
semejante al del león africano, pero más agudo y
de menor duración.
Acostumbra
cubrir con hojas y ramas sus excretas y orina, formando montículos
característicos a lo largo de las veredas que frecuenta
o en los huecos inferiores de las colinas. También deja
sus huellas en la corteza de árboles y en los postes de
las cercas.
El
puma caza de noche. A pesar de la oscuridad, localiza fácilmente
a sus presas. Se agacha como los gatos y se acerca con cautela,
luego se lanza velozmente sobre su víctima.
La
forma más común de matar a sus presas es mordiendo
su nuca o cuello. Por eso, los restos de sus víctimas presentan
generalmente un hundimiento en la base del cráneo.
Otra
costumbre conocida del puma es que antes de devorar al animal
ya muerto, lo destripa y coloca las vísceras a un lado
para enterrarlas con hojas y ramas. Después de comer, si
le sobra carne del animal, la cubre también con hojas para
que no sea devorada por otro animal y pueda hallarla al día
siguiente y continuar su banquete.
Sus
presas favoritas en Yucatán, además del venado,
son: el ganado vacuno, caballos, jabalíes, agutis, tejones
y en ocasiones monos. Algunas veces también se alimenta
de pasto, que según algunos campesinos le sirve como "purgante'.
El
puma no representa un peligro para el hombre ya que raras veces
y sólo en situaciones extrañas se han reportado
ataques de estos felinos a la especie humana, a la que teme y
respeta.
A
pesar de sus esfuerzos por sobrevivir, el puma es cada vez más
escaso y podría desaparecer en unos años si no se
establecen medidas para protegerlo.
(Ilustración:
Jorge Rivas Cantillo)