Los
loros, una variedad sobrexplotada

Volando
o parado sobre una rama, picando y deshojando los árboles
o sosteniendo un trozo de fruta con sus largos, afilados dedos,
el loro es casi siempre motivo de admiración por el colorido
de su plumaje, adornado por diversas tonalidades, verdosas, y
por la curiosidad natural que asoma a sus redondos ojos, asi siempre
enmarcados por diminutas plumas rojas.
El
loro (Amazonas xantholora, y Amazonas albifrons), lorito, cotorro
o currito, como suele llamarle la gente con cariño independientemente
del nombre propio que se le asigna al transformarse en ave doméstida,
ha llegado a convertirse en el principal atractivo de muchos hogares
debido a la gracia que muestra en sus torpes movimientos, su lento
andar y, más que nada, por la fiel imitación que
hace de la voz humana, de los diversos sonidos que escucha y del
silbido.
(Ilustración:
Jorge Rivas Cantillo)