La
grulla cenicienta, un ave de paso

Paradas
sobre ramas de los manglares de la ciénaga del norte de
Yucatán, lucen su hermoso plumaje gris agitado por el viento.
Inmóviles,
contemplan el vuelo de otras aves acuáticas que buscan,
entre los mangles y los juncos, peces para alimentarse: son las
esbeltas grullas migratorias, aves no originarias de la región
que en cada temporada invernal visitan la Península.
Conviven
con las gallaretas, patos, garzas y pelícanos. Con sus
largos picos buscan entre el agua pececillos, que constituyen
su principal alimento.
La
grulla migratoria es un ave hermosa. Sus ojos redondos y sin pestañas
miran con curiosidad a su alrededor. Es la única parte
de su cuerpo que mueve constantemente, ya que casi todo el tiempo
permanece quieta.
Las
playas y ciénagas de la Península sirven de refugio
a numerosas variedades de aves acuáticas que llegan a pasar
el invierno y anidan en alguno de los rincones de las rías.
Se puede decir que son aves de paso, pues sólo permanecen
el tiempo necesario para alimentarse y descansar.
La
grulla cenicienta, Grus canadensis, del orden gruiforme, es la
única variedad que llega hasta las playas de Yucatán,
aunque actualmente su presencia no sea tan numerosa ni constante
como en otras pocas debido a las modificaciones que registran
las zonas húmedas del norte y a la paulatina extinción
de esta ave en el país y en el resto de Norteamrica.
De
acuerdo con datos proporcionados por Pronatura Península
de Yucatán, A.C., hasta hace poco tiempo llegaban a México
dos variedades de grullas: la grus canadensis y la grus americana
o "grulla gritona', esta última en serio peligro de
desaparecer en Norteamérica y extinta en México
a consecuencia de la intensa cacería.
La
grulla cenicienta es muy parecida a una garza grande, pero tiene
la cara desnuda y la piel de la frente de color rojizo; el plumaje
es gris cenizo y por lo general tiene manchas amarillentas; las
alas son de color gris humo y las piernas y patas de un tono moreno
oscuro.
En
México, se le puede hallar en el sur de Jalisco, en Puebla
y, cada vez con menor frecuencia, en la Península de Yucatán.
Como
todas las aves migratorias, la grulla está regida por un
ciclo biológico que la motiva a abandonar las regiones
frías para trasladarse a otras latitudes más cálidas.
Anida
en el norte de Estados Unidos, Canadá y Alaska, y a partir
de octubre inicia su migración hacia las tierras del centro
y sur del continente. Sin embargo, cada día es más
raro encontrarla en estas regiones.
Su
estancia en México dura de noviembre hasta fines de marzo,
y
sus puntos de reunión están bastante dispersos.
La
mayor concentración de grullas se localiza, en la temporada
invernal, en los llanos próximos a El Carmen, Puebla, hasta
donde van los "deportistas' para cazarlas.
A
pesar de que prefieren las zonas húmedas para vivir, tambin
se les encuentra dispersas en regiones desrticas. Quizá
esta variación del medio ambiente en las regiones que habitan
sea la causa de su presencia en las áreas húmedas
del norte de Yucatán.
Son
aves de gran desplazamiento. No sólo vuelan enormes distancias,
sino tambin a gran altura. Numerosos pilotos aviadores reportan
haber visto bandadas de grullas a casi 6,300 metros de altura.
Las
grullas aterrizan con mucha precaución. Primero vuelan
en círculo sobre la zona, para detectar la presencia de
algún enemigo natural o cualquier otro tipo de peligro.
Aunque
se parecen físicamente a las garzas, sus hábitos
alimenticios son diferentes. Estas últimas prefieren alimentos
animales y las grullas, excepto por algunos pequeños peces,
son esencialmente vegetarianas. Prefieren el maíz, trigo,
arroz, sorgo y avena, que pueden sustituir por semillas, raíces,
tubrculos, hojas y plantas que toman de los pantanos.
Considerada
una maravilla natural por su belleza física y por el vuelo
que realiza, formando triángulos, su "canto a la tierra
con sonido de clarines la convierte en una de las más elegantes
expresiones de la fauna silvestre de América', expresa
el investigador Leopold Starker, autor del libro "Fauna Silvestre
en México'.
(Ilustración:
Jorge Rivas Cantillo)