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Publicación
del sábado 1 de junio de 1996
El cráter de Chicxulub:
con apoyo de la NASA harán un
pozo de 4.5 km
El proyecto permitirá conocer nuevos
datos sobre los recursos
hidráulicos de Yucatán y motivaría cambios en su manejo.-
Que ya se encontraron muestras de metales preciosos y minerales
de valor estratégico.-
Los sismógrafos, en septiembre.- Inversión
Los estudios para conocer con precisión la
geometría y el tamaño del
cráter de Chicxulub incluirán próximamente la excavación de un
pozo de 4.5 kilómetros de profundidad cerca de Celestún,
proyecto en el que
participaría un experto de la Administración Nacional de
Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA), según
reveló ayer el Dr. Luis Ernesto Marín Stillman, investigador del Instituto
de Geofísica de la UNAM.
Este trabajo, agregó, es independiente de las perforaciones
que comenzarán en septiembre frente a las costas de Yucatán, para
completar la instalación de sismómetros en las líneas que
ya se tendieron en
tierra firme que, como hemos informado, estuvieron a
cargo de científicos ingleses.
El profesional, quien trabaja desde hace varios años en la
investigación del cráter, afirmó que el estudio sobre Chicxulub
se ha convertido en
un proyecto de interés mundial.
-Es muy probable que el financiamiento para el pozo de 4,500
metros se obtenga del Programa Internacional de Perforaciones
Científicas que administra un organismo multinacional -explicó-.
La inversión requerida
es de 4 millones de dólares.
En entrevista poco antes de la conferencia que impartió ayer
al mediodía en la Facultad
de Ingeniería Civil de la Uady, donde habló
sobre los avances del estudio sobre el cráter, el Dr. Marín
Stillman, de ascendencia yucateca, indicó que esta nueva
perforación permitirá conocer además otros datos sobre la
geohidrología de Yucatán, que podrían motivar cambios en
la política de manejo
del acuífero.
Por cierto, hay informes de que en perforaciones anteriores
se encontraron muestras
muy pequeñas de materiales preciosos y
minerales estratégicos.
El profesional precisó que el experto de la NASA que vendrá
a Yucatán es el Dr.
Virgil Sharpton y que también participarán
directamente en este trabajo el Dr. Gerardo Sánchez, coordinador
de Investigación Científica
de la UNAM, y él mismo.
-Una vez concluida la primera etapa, con la colocación de
sismómetros en sitios estratégicos del Estado por geofísicos
del Imperial College
Of Science Technology and Medicine de Londres, el
estudio del cráter continuará mar adentro, donde también
se harán perforaciones -agregó.
Como hemos informado, en los estudios han participado
científicos de Estados Unidos, Canadá, Inglaterra y México.
TEORIA
FANTASTICA
En su conferencia, el Dr. Marín afirmó que lo que comenzó
como una teoría fantástica,
de que hace millones de años cayó un
meteorito en Yucatán que ocasionó la extinción de los dinosaurios,
ya se convirtió en un proyecto serio, interesante, con bases
científicas firmes y actualmente nadie duda de dos cosas,
por lo menos: de que
sí hubo impacto de un cuerpo extraterrestre y que
este ocurrió hace 65 millones de años.
-Ahora falta determinar cuál es el tamaño del cráter y hay
dos grupos de científicos que tienen sus teorías al respecto: los
que piensan que mide
180 kilómetros (con la que coincide el
entrevistado) y los que consideran que es de 300 kilómetros,
motivo por el que los estudios actuales están encaminados a conocer
la geometría y dimensiones
de esa estructura.
-En muchos foros me preguntan por qué no se habían encontrado
antes evidencias del cráter, pero la respuesta es sencilla:
no se ve porque la
estructura está enterrada a 900 metros de profundidad
-explicó.
UNICA
EVIDENCIA
Recalcó que la única evidencia que existía es el anillo de
cenotes que va de Celestún a Dzilam Bravo, pero que a partir
de la excavación de
pozos en varios puntos del Estado, por Umán, Mérida,
Tekax, Sacapuc, Santa Elena y Chicxulub, se encontraron materiales
que reforzaron la teoría de la existencia del cráter.
Las perforaciones fueron de 154 metros y llegaron hasta una
profundidad de 372, como en Santa Elena. Se tomaron rocas
y otros materiales,
como el cuarzo, que confirman que sí hubo impacto del
meteorito en esta región.
El Dr. Marín se apoyó en diapositivas para exponer el tema,
entre las que mostró un pedazo de roca que fue extraido del
pozo "Yucatán
6" y otra de una placa de este material que se analizó en
microscopio.
Señaló que otra de las preguntas que no se han respondido
es: ¿Qué fue lo que
provocó la muerte de los dinosaurios?
-Hay tres teorías: los gases tóxicos que se generaron con
el impacto del meteorito,
la lluvia ácida (de ácido carbónico o sulfúrico) o el llamado efecto de invernadero -dijo-. Los próximos
estudios estarán enfocados a encontrar la respuesta de esta
duda.
El Dr. Marín Stillman realizó sus estudios de licenciatura
en Geología y Química en la Universidad de Maine, su maestría
en Geología en la Universidad
de Wisconsin y su doctorado en esa misma
especialidad en la Universidad de Illinois, donde se graduó
en 1990.
Fue investigador responsable ante la empresa Minera Frisco
por la UNAM para las
perforaciones del cráter de Chicxulub Fase I
(febrero-agosto de 1994) y Fase II (marzo-agosto de 1995)
y sigue siendo jefe
del proyecto.
Tiene una mención honorífica de la Ford Foundation Doctoral
Program, entre otras, ya dirigió cuatro tesis y tiene 21 artículos
internacionales.
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