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Publicación
del lunes 8 de febrero de 1999
Pacto social para el nuevo siglo
"Que no nos agarren con los
dedos en la puerta"
Vicente FOX QUESADA
Los grandes son
grandes porque nosotros estamos de rodillas. ¡Levantémonos!
Estamos
en el parto de un nuevo México.
Ese país que está por nacer requiere
que los mexicanos nos pongamos de acuerdo, que establezcamos un nuevo pacto social
que siente las bases
de la nación que queremos para el siglo XXI.
Hace 89 años los mexicanos
tuvimos una revolución de vanguardia cuyos
postulados tomaron forma en la Constitución de 1917. Ahí quedó
plasmado el pacto social que dio vida al México del siglo XX, ahí
tomaron forma las aspiraciones del pueblo mexicano y el modelo de
nación por el que hombres y mujeres visionarios entregaron hasta
la vida.
La Constitución actual, no es la misma
de 1917. Adecuaciones de coyuntura o cambios de visión del gobernante en turno, aspiraciones
incumplidas, leyes
que son letra muerta o que resultan insuficientes
para el México de hoy, han hecho de nuestra Carta Magna un documento parchado, burlado y muchas veces no respetado.
Las condiciones sociales, económicas
y políticas del país; el entorno mundial y las necesidades de los mexicanos han cambiado
desde entonces. Hoy,
los mexicanos enfrentamos retos que no se imaginaron
los Constituyentes del 17.
Ahora, México vive en condiciones
muy diferentes, no digamos a las de hace ochenta, sino veinte años. Aun a pesar de los intentos
del grupo en el poder
la democracia ha avanzado; la pluralidad política
se extiende en el país; el centralismo se debilita poco a poco,
aunque no sin resistencias; tenemos una sociedad que exige ser
tomada en cuenta y que participa cada día más en las acciones de gobierno...
Pero junto con ello existen grandes
retos a que debemos enfrentarnos con inteligencia, con visión de futuro, con talento:
una economía destrozada,
ya por el estatismo o por el neoliberalismo;
graves rezagos en el desarrollo social que se manifiestan
en esos impresionantes contingentes de mexicanos y mexicanas que viven en la pobreza extrema; una lenta expansión
de las oportunidades
educativas que hacen más evidentes los contrastes entre
marginación y opulencia.
Por si fuera poco, México ha entrado
en ese fenómeno mundial conocido como globalización que nos depara múltiples desafíos
en todos los órdenes.
Que el nuevo siglo no nos agarre con
los dedos en la puerta.
Hoy, los mexicanos requerimos un proyecto
de nación que rescate todo
lo valioso de nuestro pasado, pero que mire también hacia el futuro.
Hagamos una seria reflexión: ¿Cuál es el país que queremos para el tercer milenio? ¿Cómo queremos que sea México en temas
como federalismo, democracia,
educación, desarrollo económico, desarrollo
humano, globalización, competitividad? Un ejercicio de esta naturaleza puede parecer
complicado. No lo es
tanto. Empecemos de lo más básico, ¿qué es lo que queremos todos
los mexicanos? Queremos
paz y seguridad; anhelamos oportunidades para
formar un patrimonio digno y justo por nuestro esfuerzo; deseamos
condiciones de desarrollo en educación y salud; queremos construir una democracia moderna y de altos vuelos, un gobierno
responsable, honesto
y que dé resultados.
En síntesis, queremos una vida con
dignidad, con libertad, con justicia y con oportunidades de progreso para todos, que deje
atrás la angustia en
que viven quienes padecen hambre, ignorancia y marginación.
Este debe ser el México del siglo XXI.
Cada mexicano, cada partido, cada
organización social tiene un proyecto en mente. Nuestro reto es construir un proyecto común.
Hagámoslo a través
del diálogo, del consenso, la tolerancia, la apertura,
la reflexión, el trabajo en equipo.
En el año 2000, cuando logremos el
cambio político del país, transformemos ese gran proyecto nacional en una nueva Carta
Magna que nos ponga
nuevamente a la vanguardia, como sucedió en 1917.
Qué mejor ocasión para empezar a construir el México
del futuro ahora que
celebramos el 82 aniversario de nuestra Constitución. El 5
de febrero anunciamos la primera revolución pacífica de talento, de
esfuerzo, de pasión para alcanzar en sólo una generación lo que otros
países alcanzaron en el siglo XX.- V.F.Q.- Guanajuato, Gto., febrero
de 1999. |