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Publicación
del viernes 5 de febrero de 1999
La Constitución
Vía para la democracia
Macedonio MARTIN HU
Este día 5 la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
cumple 82 años. Tal como se puede colegir, la Ley fundamental
que rige los destinos jurídicos de la nación merece un nuevo replanteamiento de sus propuestas básicas; además, en
el transcurso de este
tiempo ha sufrido importantes modificaciones que distan
mucho del documento original firmado en la ciudad de Querétaro el 5 de febrero de 1917, por indicaciones del presidente
de la República Venustiano
Carranza.
De 1917 a la fecha el país ha transitado
por períodos difíciles. En el desarrollo de la tarea de construcción del México contemporáneo
han tenido lugar hechos trascendentes que, debido a su
impacto, han conmocionado a la sociedad. Entre los casos más recientes tenemos los asesinatos de personajes relevantes de
la política, el levantamiento
armado del Ejército Zapatista de Liberación
Nacional, el crimen perpetrado contra un representante de
la Iglesia, la pérdida de la mayoría de los diputados del partido
oficial en las últimas elecciones federales, la obtención de gubernaturas por partidos de oposición, principalmente de
Acción Nacional, el
triunfo del abanderado del Partido de la Revolución Democrática, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, como el primer jefe
de gobierno electo
del Distrito Federal, etc.
Es de reconocimiento general que la
Constitución mexicana es una de
las más adelantadas entre los países de la región; sin embargo,
también es cierto que
en algunos casos los responsables de aplicar la justicia alejan sus decisiones de los preceptos constitucionales.
Ahora que en la histórica ciudad de Querétaro se reúnen
los representantes de los Poderes de la Nación, ojalá que los
imbuya el espíritu de justicia social que, iluminó a los constituyentes
en la elaboración del conjunto de leyes que nacieron de álgidos debates.
La Constitución mexicana no es perfecta, más bien es
perfectible. Por tanto,
cuando se conmemora su 82 aniversario abrigamos
la esperanza de que se fortalezca el espíritu republicano mediante
el respeto irrestricto de los preceptos constitucionales, fundamentalmente,
y de manera relevante los que establecen los postulados sociales, es decir, los artículos: 3o., 27o. y 123o.
Es imperativo que la
marcha de la nación se apoye en la Constitución como
la vía para lograr la construcción de la democracia, una democracia en los hechos, no sólo en la retórica, y que esta
ocasión sea precisamente
el marco que sirva para evaluar la situación
real por la que atraviesa el país, que actualmente se encuentra en una de las etapas más difíciles y comprometidas
de su historia.- M.M.H.-
Mérida, Yucatán, febrero de 1999. | |