Panaderia
Montejo
Este edificio albergó
desde 1930 una panadería en donde se podía disfrutar
de buen pan acompañado un delicioso chocolate, pues contaba
con mesitas en donde se atendía a los parroquianos
PANADERIA
MONTEJO.- El edificio - actualmente en remozamiento - es conocido
desde hace tiempo como "La Panificadora", nombre que
debe a un establecimiento de ese tipo que funcionó ahí
de 1930 a 1950, aproximadamente, propiedad de Manuel José
Peón Aznar. Su administrador era Ignacio "Nacho"
Coello, conocido por muchos meridanos.
Era
una de las panaderías que tenían mesitas donde se
servía chocolate o café para acompañar el
"pan bueno", recién salido del horno. Muchos
meridanos recuerdan que el francés hecho por los tahoneros
de ese lugar era considerado "el pan supremo" de Mérida.
Se
dice, aunque no es seguro, que en el segundo piso funcionó
un restaurante de postín a principios de siglo. Fotos de
1902 lo muestran casi como luce ahora, pero con un pórtico
y una ventana coloniales.
En
el siglo XVIII perteneció a doña Josefa Maldonado
y Cárdenas, "La Coronela", esposa del coronel
Ignacio Peón y Cárdenas.
En
los años 30, cuando se instaló la primera panificadora,
era un caserón liso sin ningún atractivo.
Hoy
día la parte del predio que mira a la Plaza sirve a la
refresquería "Jugos California" y la panadería
Montejo, y el resto a otros establecimientos que dan a la calle
62: almacenes Ramírez, Amyr, Color's y un tendejón.
No
tiene decoración en su fachada, no hay marcos en sus puertas,
ventanas o remates que permitan "una lectura" del edificio.
En
su segundo piso, con ventanas cubiertas con persianas de madera,
hay un bufete y bodegas. La fachada de su planta baja tiene cristales,
aluminio y cortinas de metal que caracterizan a los comercios
de la zona.
Esa
casona tuvo diversas reformas en varias épocas que suprimieron
todo vestigio colonial. Se ignora si antes hubo ahí un
edificio alto, como sugiere el alineamiento de esa calle, y no
se encontró el origen del predio que ahora hay en esa esquina.
Su
actual propietario es Abraham Andrés Catrib, quien indicó
que él y sus hermanos lo heredaron de su padre, Nicolás
Andrés Dojer, que lo adquirió a una persona cuyo
nombre no recuerda.
-
Mi padre terminó de construir los locales comerciales que
inició aquel -manifestó -. Recuerdo que la casa
tenía techo de láminas.
El
Catastro enlista ocho propietarios: Ignacio Peón y Peón,
quien lo inscribió (no hay fecha), Loreto Peón (1918),
José H. Domínguez Juanes (1952) y Sara Domínguez
Juanes de M. (1960); luego ésta figura como copropietaria
con María de Lourdes, Sara María, María Teresa,
María Eufemia, Patricia y José Rafael Martínez
Domínguez (1969), pero después la Sra. Domínguez
Juanes se salió del grupo (1986).
Posteriormente
quedó en manos de las hermanas María de Lourdes
y Sara María, que aparecen con sus apellidos de casadas,
de Gómory y de Ortega, respectivamente (abril de 1989),
y finalmente Hernando Pérez Durán (diciembre de
1989).