El
Olimpo
Ubicado en la calle 62 con 61, es hoy uno de los centros culturales
más importantes de la ciudad
Breve
Reseña Histórica
En
los tiempos prehispánicos, el área donde se levanta
el Olimpo era un cerro, que se desmanteló a fines del siglo
XVII para construir una casa habitación particular de dos
plantas, la cual después de algún tiempo pasó
a manos de los primeros jesuitas que llegaron a Mérida.
El
Olimpo del siglo pasado se caracterizó por ser de doble
arquería y fue precisamente en ese tiempo cuando se remozaron
los corredores, se cambió la arquitectura colonial, se
colocaron vigas de fierro y columnas de tipo corintio afrancesado.
Hasta
principios de los años 70, el edificio del Olimpo fue una
propiedad particular. El entonces alcalde, Efraín Ceballos
Gutiérrez, argumentó que el sitio estaba convertido
en burdel y podrido por dentro, por lo que se ordenó su
demolición.
Durante
el gobierno municipal del Ing. Federico Granja Ricalde se expropió
el terreno del Olimpo, que quedó en manos del ayuntamiento,
y comenzó su uso como estacionamiento para los trabajadores
de la Comuna y un sitio de taxis.
A
partir de entonces, la idea de los alcaldes meridanos era hacer
algo en ese sitio. Por ejemplo, Herbé Rodríguez
Abraham y Ana Rosa Payán Cervera encargaron proyectos sobre
la construcción de un edificio en el lugar, pero nada se
concretó durante sus respectivas administraciones.
Al
empezar el período del ex alcalde Patricio Patrón
Laviada se emprendió un programa fuerte de mejoramiento
y rescate del centro histórico, el cual tuvo una buena
respuesta ciudadana.
Mediante
este programa, muchas casas que se encontraban destruidas recobraron
su belleza anterior, de modo que las autoridades municipales comenzaron
a pensar que ahora era el Ayuntamiento quien contaba con el "baldío"
más feo del Centro Histórico.
Es
así como surge la idea de desarrollar un proyecto arquitectónico
para construir El Olimpo.
-Originalmente
el terreno estaba ocupado por un cerro precolombino. Se considera
que en los años de 1611 a 1636 ya tenía construcción.-
Sus cinco propietarios fueron el Cap. Francisco Avila (1707),
la esposa de aquel, María Carranza (1707-1721), Juan María
de Avila Carranza (1721-1741), María Buendía Enríquez
(a partir de 1741 pero se ignora hasta cuándo) y Pedro
Faustino Brunet (quien lo poseyó hasta 1792).
Ese
último levantó los portales, que luego fueron conocidos
popularmente como El Olimpo, nombre que tenía un restaurante
que funcionó ahí junto con otros comercios - peluquería,
cafetería, tabaquería- establecidos a partir de
1900, cuando se fraccionó el predio.
Antes
de ello fue propiedad de dos gobernadores, en 1879 del Lic. Manuel
Romero Ancona y en 1895 del Lic. Manuel Cirerol y Canto, quien
lo heredó en 1912 a su hijo Manuel Cirerol Villamil.
De
1911 a 1921 albergó al Centro Español de Mérida,
que constaba de billares en la planta alta, biblioteca, juego
de bolos y otros servicios.
En
1915 se decretó que los portales eran vía pública
y se formó el chaflán suroeste. En 1923 Cirerol
Villamil transfirió la propiedad a manera de aportación
a la Compañía Civil Explotadora de Fincas Urbanas,
S.A.
El
Registro Público de la Propiedad indica que sus tres últimos
propietarios fueron Jorge Abimerhi, Socorro y Nalifa Abimerhi
Habid (1973-1976). En 1974 el alcalde Efraín Ceballos Gutiérrez
autorizó su demolición y el terreno fue vendido
al Ayuntamiento en noviembre de 1976. Durante 22 años fue
estacionamiento.
La
pasada administración municipal convocó al concurso
para diseñar una nueva construcción que ahora alberga
al Centro Cultural de Mérida. La primera piedra se colocó
el 6 de enero de 1997 y sirvió por primera vez para la
toma de posesión del alcalde Xavier Abreu Sierra, cuyo
gobierno terminó la obra física y continúa
el equipamiento.
Entre
los servicios que ofrecerá están un planetario,
auditorio, centro de apoyo e información computacional,
sala de exposiciones, videosala y salas de uso múltiple.
Instalaciones
del Nuevo Centro Cultural
La
idea del edificio es que sea un centro cultural para el disfrute
de los habitantes de Yucatán y los turistas que nos visitan,
aunque principalmente está enfocado a los habitantes de
la ciudad.
En
la planta baja, el Olimpo tiene un auditorio para 300 personas,
al que se le darán diversos usos.
En
el sótano tiene una videosala con cupo para 98 personas,
pensada especialmente para la divulgación de vídeos
científicos, ciclos de cine,
A
un costado está planetario, algo nuevo en Mérida
y primero que se instala en la Península. Entraría
en funciones a fines de este año que comienza.
El
sótano cuenta, además, con dos oficinas con baño
que fueron construidas expresamente para que las utilicen los
taxistas que tenían sus sitio en ese lugar y los trovadores.
En
la planta baja, sobre la calle 62, hay un espacio en el que funcionará
una cafetería y una librería de corte cultural y
artístico, el único espacio del Olimpo que se rentará
a particulares.
En
la planta alta se tiene un gran salón de exposiciones,
adaptado e iluminado para este fin, ya sea para muestras de artes
plásticas o de artesanías.
Además,
se instalará una biblioteca electrónica abierta
al público. Junto a este espacio se tendrá otro
que es el salón de usos múltiples.
Otro
importante espacio que se tiene en el Olimpo es el patio central,
cuya característica es que es circular. Tiene espacio para
400 personas y se puede instalar una tarima para espectáculos.
En
la construcción del Olimpo se calcula que la inversión
total será de 10 millones de pesos.