El
Gallito
Edificio
que fuera residencia temporal de la emperatiz Carlota en su visita
a Yucatán en 1865
Formó
parte del "mayorazgo de don Francisco de Montejo", que
incluía toda la manzana. Al parecer, el solar se le concedió
en primera instancia a Juan Esquivel, hijastro del Adelantado.
Era parte de la manzana de terreno original perteneciente a la
Casa de Montejo, que al cabo de los siglos se fue desmembrando,
de modo que los lotes pasaron a diferentes personas y familias.
En
1636 fue reedificado por don Juan de Montejo, nieto del Conquistador,
"pues la casa amenazaba ruina". En 1764 se le menciona
como "Casa de Altos y Bajos" en el testamento de doña
Juliana Solís.
Fue
una antigua casona colonial habitada desde antaño por diversos
descendientes de don Francisco de Montejo El Mozo y su esposa,
doña Andrea del Castillo.
En
la segunda mitad del siglo XVIII el predio perteneció a
doña Juliana de Solís Barbosa, sexta nieta de El
Mozo, casada con don Jerónimo Fernández de Buendía,
quien tiempo después la heredó a sus descendientes,
familias Buendía Cavero y Rendón Buendía.
A
mediados del siglo XIX, la casona perteneció al caballero
don Darío Galera Encalada, terrateniente de la época
y connotado ciudadano que incluso sufrió destierro. El
la modificó para dejarla más o menos en su estado
actual.
Fue
residencia temporal de la emperatriz Carlota Amalia, quien visitó
Yucatán a fines de 1865.
Poco
antes, en noviembre de ese año, se estableció la
estación de la primera línea telegráfica
en la Península, que comunicaba a Mérida con Sisal,
el puerto más importante en esa época.
Una
década después se instalaron en la planta superior
del inmueble varios comercios, particularmente en la esquina de
las calles 60 y 63.
Una
tienda de ultramarinos que funcionó ahí fue antes
representante de fábricas de cigarros y puros cubanos,
entre ellas una llamada El Gallito, denominación que probablemente
adoptaron los propietarios para su negocio y que mantuvieron otros
establecimientos que luego ocuparon el edificio, entre ellos una
importante farmacia.
En
las décadas de los treinta y cuarenta del presente siglo
albergó a la popular Horchatería Tropical. Hoy día,
en su costado norte están la zapatería Tres Hermanos,
una sucursal de Farmacias Yza y la tienda de cosméticos
y regalos Cenina, y en la parte oriente están dos zapaterías:
Ampar y Las Vegas. En la planta alta hay oficinas y bodegas.
En
esta década esa hermosa construcción perdió
las últimas ánforas de mayólica que remataban
su fachada.
El
Catastro registra 11 cambios de propietarios de ese predio en
los últimos 80 años. Entre sus dueños figuraron
Ceferino Monforte y esposa Fidelia Zapata, Felipe G. Cantón,
los hermanos Elia Ofelia, Elda y Felipe Garma G. Cantón,
Alfonso Capetillo Cirerol, Eduardo Casares Martínez de
Arredondo y Saturnino Guzmán Duarte, frecuentemente asociados
unos con otros.
A
partir de 1981 se fracciona la propiedad en los predios 502, 502-A,
502-B y 502-C de la calle 63, y 505-A y 505-B de la calle 60.
Ahora
figuran entre sus dueños Jaime Antonio Jiménez Pardo,
Grupo Tres Hermanos, Emma Yza, Habib Becil Dájer y la familia
Castañeda Góngora.