La
Casa Peón
Bello
edificio de fachada afrancesada, conocido también como
Perico Chicote, por una licorería que funcionó en
él...
También
conocida como Perico Chicote. Es un hermoso, amplio predio mutilado
y fraccionado que fue propiedad de la Sra. Lía Peón
Bolio Vda. de Palomeque.
Tuvo
en sus orígenes trazo colonial, pero a principios de este
siglo adquirió las formas afrancesadas que ahora muestra
en la fachada y posteriormente perdió ventanales y otros
elementos, como la balaustrada de su hermoso mirador esquinero.
Fue
residencia de una de las más antiguas familias de Mérida
y alberga desde hace muchos años a diversos giros comerciales.
La
estructura de la casa data de fines del siglo XVI, pero, al igual
que otros predios, durante los siglos XVII y XVIII sufrió
diferentes modificaciones. Su última transformación
data de fines del siglo XIX y principios del XX.
La
casona original era de estilo colonial. Fue construida en el siglo
XVII, a un costado del Palacio Municipal, separada solamente por
el predio que albergó el Centro Cubano.
Por
muchos años fue propiedad de don Augusto L. Peón
Peón, alcalde de esta capital durante el gobierno de Olegario
Molina Solís.
A
principios del siglo pasado casi la totalidad de las casas ubicadas
sobre la calle 62 entre 63 y 65 pertenecían a la familia
Peón y dos de las casas de esa familia estaban sobre la
62 con 63 y en la 63 entre 60 y 62, junto a la Casa de Montejo.
La
casa Peón, junto al Ayuntamiento, fue habitada por don
José María Peón Cano, uno de los autores
de la primera Colección de Leyes del Estado de Yucatán
y funcionario del gabinete presidencial del Gral. Antonio López
de Santa Anna.
En
ese predio se alojó también, a invitación
de don José María, el famoso retratista Juan Cordero,
que anualmente venía a Mérida para hacer cuadros
solicitados por familias meridanas.
Más
tarde, la casa tuvo nuevo propietario: don Augusto L. Peón
y Peón, quien la habitó en compañía
de su esposa, doña Jacinta Bolio Manzanilla.
Antes
del término de su gestión como primer edil de Mérida,
don Olegario Molina Solís, gobernador del Estado de 1902
a 1908, insistía en que el Sr. Peón y Peón
continuara en su puesto de alcalde, debido a que era un hombre
emprendedor y dinámico. Sin embargo, don Augusto partió
con doña Jacinta y su familia a París, donde fundó
un banco que funcionó varios años.
A
pesar de la distancia que lo separaba de Mérida, don Augusto
L. Peón y Peón mandó remozar el predio para
que estuviera listo cuando regresara a Yucatán.
Con
el advenimiento del porfiriato, la Casa Peón adquirió
el estilo afrancesado que la caracteriza actualmente.
La
casa estaba rodeada de ventanas y tenía su principal portón,
sobre la calle 62, al costado derecho de lo que anteriormente
fue el Centro Cubano y donde ahora hay un establecimiento de productos
naturistas.
En
la esquina de las calles 62 y 63 había una especie de terraza
cubierta o templete de forma semicircular dotado con columnas
corintias y balaustrada. Ese templete, que estaba a la misma altura
de las ventanas, luce hoy mutilado en su parte inferior.
A
su regreso del Viejo Continente, el Sr. Peón y Peón
y su familia solamente habitaron breve tiempo la vieja casona.
Después se trasladaron a la quinta "San Jacinto",
ubicada donde actualmente se alza el hotel Holiday Inn. Allí
falleció don Augusto.
La
Casa Peón pasó posteriormente a manos de doña
Lía Peón Bolio Vda. de Palomeque, propietaria también
de la Plaza de Toros "Mérida".
A
partir de entonces el predio entró en decadencia. A finales
de la década de los 30 y principios de los 40 fue acondicionado
para las oficinas de la naciente empresa Petróleos Mexicanos
(Pemex).
Poco
a poco se fue fraccionando y sus partes rentadas para comercios.
La
Sra. Mireya Victoria Cortez de Cifuentes, propietaria de "Foto
Estudio Victoria", manifestó que entre los negocios
que funcionaron ahí estuvieron el salón "Versalles",
donde los caballeros de antaño acostumbraban beber cerveza
en tertulias del mediodía, y el estudio fotográfico
"Osorio" - uno de los principales en la década
de los 30 y los 40-, cuyo propietario vendió la firma a
la familia Victoria, que se estableció en ese mismo sitio
en 1949.
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También funcionaron en ese predio la licorería Perico
Chicote y el estanquillo de billetes de lotería "Durán",
así como la coctelería Soberanis, que fueron muy
populares en su tiempo - aseveró.
Un
antiguo inquilino es el hotel "San José", establecido
en 1963; otros ocupantes actuales son tres establecimientos de
videojuegos, uno de estética, otro más de productos
naturistas y dos tiendas de artesanías, una sobre la calle
63 y otra sobre la 62.
Según
el Catastro, desde 1990 la Sra. Lía Venancia Palomeque
de Hagar es propietaria del 50% del predio.