La
Casa Cárdenas
También
conocida como la casa de los ladrillos, ha sufrido diversas transformaciones
arquitectónicas a lo largo de su história...
También
conocida como Casa de los Ladrillos, en el cruce de las calles
62 y 63. Es un magnifico predio de la Colonia en lamentable abandono
y con su fachada y el interior irremediablemente transformados
y mutilados.
Es,
aparte de la Casa de Montejo, la única vivienda blasonada
en Mérida, pero su hermoso escudo tallado en piedra pasa
inadvertido por el descuido del portal donde se encuentra. Eso
que fue el acceso principal para la importante familia que la
habitó es hoy día paso de empleados que van al baño
o a dejar estacionadas sus bicicletas.
En
ese sector del edificio estuvo una escuela, que ocupó parte
de las plantas alta y baja, las cuales están casi desocupadas
pues sólo un sector sirve para bodegas.
Los
dos arcos que dan acceso al estacionamiento que funciona en su
costado poniente dan idea de las dimensiones de la casona y el
grosor de sus muros.
Ese
inmueble lo edificó Hernando de Bracamonte, compañero
de Montejo el Adelantado en la conquista de Mérida y uno
de los primeros vecinos de Mérida.
A
mediados del siglo XVIII una descendiente de él vendió
el predio - abarcaba casi toda la manzana- al capitán y
regidor Domingo Cayetano de Cárdenas y Rodríguez
Vigario, importante personaje de la época que gobernó
la ciudad, como alcalde.
Aquel
reconstruyó los predios que tenía en ese entonces,
conservó para sí la casa principal y dio a sus nueve
hijos viviendas ubicadas en las calles 62 y 63.
Precisamente
el escudo de su fachada corresponde a la familia Cárdenas.
A
partir de 1901, cuando ya era propiedad de los Peón, fue
reformada por Manuel Arrigunaga y Gutiérrez, y su fachada
perdió el estilo colonial para adoptar el italiano florentino
que ahora luce.
Aquel
también reformó parte de la fachada de la Casa de
Montejo, retirando los ventanales coloniales para instalar otros
ornamentados de aspecto neoclásico que se conservan desde
entonces.
La
Casa de los Ladrillos fue la morada de la madre de los Peón
- la esquina se conoce como "De los Peones"- pues ahí
se desarrolló el tronco de esa familia.
Doña
Joaquina Peón y Peón fue la última que la
vivió. Murió soltera en 1935.
Su
actual propietaria es Ileana Roche.