Publicación
del 4 de agosto de 1997
Somos yucatecos
Identidad para quien desea tenerla
Pedro Echeverría
1) Una cosa es lo yucateco y otra cosa, un tanto
distinta, es la cultura maya. Los antiguos mayas desarrollaron,
según asienta Morley, "la civilización más
brillante del Nuevo Mundo en los tiempos precolombinos".
Esta cultura alcanzó su más alta expresión
artística en la escultura, la pintura y la cerámica
en el siglo VIII y en la arquitectura cuatro siglos después.
2) ¿De dónde y cuándo
nació en nuestro lenguaje ese concepto de "yucateco",
"campechano", "mexicano" o "alemán"?
¿Quién trazó las demarcaciones, dividió
territorios y pueblos y cuál fue la causa del surgimiento
de fronteras nacionales? Si aquellas líneas divisorias no
se hubieran trazado quizá hablaríamos de "los
selváticos", "los costeños", "los
del desierto", "los de zona caliente" o "los
de la zona polar". Quizá la identidad sería real,
natural, no artificial.
3) Por eso el yucateco es, en primer
lugar, un ser humano como los demás. Ser yucateco no es signo
de inferioridad ni tampoco un privilegio; es sólo ser o querer
ser de un lugar. Empero, por el hecho de vivir en tierras yucatecas,
la mayoría de los pobladores sufre la profunda pobreza económica
del Estado, así como el desprecio de un sector de yucatecos
privilegiados que se consideran a sí mismos superiores.
4) Hay varios tipos de yucatecos
en el sentido amplio: los que nacieron y viven en la entidad, los
que nacieron aquí y viven afuera y los que nacieron en otro
lugar y viven entre nosotros. En última instancia son yucatecos
los que quieren serlo. En definitiva, es un problema ideológico
que surgió a partir del trazo de fronteras artificiales por
los estados jurídico-políticos.
5) Por otro lado hay que decir que
la sociedad donde se desenvuelve el yucateco no es una abstracción,
sino que, como todas, está dividida en clases sociales y
sectores de clase. Aproximadamente el 50% vive en la miseria económica,
otro 30% vive en la pobreza, el 15% vive más o menos con
comodidades, el 5% ha acumulado riquezas y un porcentaje de éstos
vive en franca y ofensiva opulencia.
6) No es lo mismo la vida de un yucateco
de las zonas residenciales del norte de Mérida, lugar cercado
por jardines, amplias avenidas, calles limpias, servicio de vigilancia,
y rodeados de elegantes tiendas de autoservicio, restaurantes y
clubes deportivos y demás, que "vivir" en el sur
y otras zonas de la ciudad donde los servicios son mínimos
y muy deficientes. ¿Es acaso una abstracción?
7) Desde mi cómodo lugar de
trabajo o reflexión puedo expresar, como generalmente se
hace para que nadie se enoje, también "cosas positivas":
"la recia cultura maya", "el pueblo de poetas y cantores",
"el Yucatán pacífico, amable y trabajador"
o hablar de la belleza de nuestras pirámides mayas, de la
Catedral, de la casa y el Paseo de Montejo, las playas de Progreso;
empero, esto podría ser simple propaganda turística
deformante.
8) La identidad de los yucatecos
hay que buscarla en la región maya, no en el centro o norte
de México. Los valores yucatecos que aún quedan parecen
identificarse más con los vecinos guatemaltecos, salvadoreños
o cubanos que con los mismos mexicanos de otras regiones de la nación.
Los yucatecos de clases altas, por el contrario, parecen inclinarse
culturalmente más con los yanquis que con Yucatán
o México.- Texto de Pedro Echeverría y coordinación
de Christian H. Rasmussen.
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