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Publicación
del sábado 29 de septiembre de 2001
Descubren una guía espiritual de los terroristas
Rezos y consejos prácticos antes de la misión suicida
WASHINGTON, 28 de septiembre (Por Bob Woodward,
de The Washington Post). Mohammed Atta, uno de los 19 terroristas
suicidas que perpetraron los ataques del 11 de este mes, dejó
un documento de cinco páginas redactado en árabe que
incluye oraciones islámicas, instrucciones para una última
noche de vida y recordatorios prácticos para llevar navajas,
testamento, documentos de identidad, pasaportes y, por último,
asegurarse de que nadie los siga.
La única copia íntegra fue hallada
en el equipaje de Mohamed Atta, que supuestamente tomó los
mandos del primer avión que se estrelló contra las
Torres Gemelas. Se hallaron pedazos de otra copia entre los restos
del avión que se estrelló en un campo de Pensilvania
y una tercera en el auto de otro terrorista, .
El documento es una mezcla entre un escalofriante
exhorto espiritual dirigido a los terroristas y una lista operativa
para la misión. La maleta de Atta se quedó en tierra
por un error del servicio de tierra, y proporcionó las primeras
pistas al FBI.
Las páginas del manual podrían aportar
las ideas más claras sobre el estado mental y las últimas
horas de vida de los terroristas el día en que secuestraron
cuatro aviones para lanzarlos contra Nueva York y Washington.
Los obsesionantes escritos exhortan a los terroristas
a anhelar la muerte y a ser optimistas. Al mismo tiempo,
recuerdan sombríamente el temor en vísperas de una
misión suicida.
Todos odian a la muerte, le temen,
según una traducción de las partes medulares del documento
obtenidas por The Washington Post. Pero sólo los creyentes
que conocen la vida después de la muerte, y la recompensa
después de ésta, serían los únicos que
la busquen.
Esto aparece en una sección del documento
detrás de las palabras La última noche.
Recuérdate a ti mismo comienza
que esta noche te enfrentarás a muchos retos. Pero debes
enfrentarte a ellos y comprenderlo todo al 100%. Obedece a Dios,
su mensajero, y no combatas contra ti mismo hasta debilitarte, y
soporta el ayuno. Dios permanece junto a aquellos que ayunan.
La versión traducida del documento da instrucciones
a los terroristas para que templen su voluntad con oraciones antes
de iniciar su misión.
Debes rezar, debes ayunar continúa
el texto. Debes pedirle a Dios que te guíe, debes pedirle
a Dios que te ayude. Sigue rezando durante la noche. Sigue recitando
el Corán. Purifica tu corazón y límpialo de
asuntos terrenales. El tiempo de la diversión ha terminado.
Llega el momento del juicio. Debes utilizar estas pocas horas para
pedir perdón. Debes convencerte de que las pocas horas que
te quedan en la vida son realmente muy pocas. Desde ahí empezarás
a vivir la vida feliz, el paraíso infinito. Sé optimista.
El Profeta fue siempre optimista.
El documento ofrece fríos consejos prácticos
para los terroristas: Revisa todas tus cosas: tu bolsa, tu
ropa, cuchillos, tu testamento, tus documentos de identidad, tu
pasaporte, todos tus papeles. Repasa tu propia seguridad antes de
irte, asegúrate de que nadie te sigue, asegúrate de
que estás limpio y tu ropa está limpia, incluyendo
tus zapatos.
Un tema recurrente es la promesa de vida eterna.
Mantén la mente y el corazón abiertos a lo que
te vas a enfrentar, dice el documento. Estarás
entrando al paraíso. A una vida más feliz, a la vida
eterna.
Las cuatro primeras páginas están
escritas a mano y en ellas se incluyen algunas historias islámicas,
como una referida a una lucha de Mahoma y cien de sus hombres contra
un millar de infieles. La quinta página, arrancada de un
cuaderno de notas, también se redactó a mano y su
autor realizó pequeños dibujos en los márgenes:
una espada, serpentinas, círculos. Incluye la palabra inglesa
Room (habitación) escrita verticalmente en mayúsculas.
Según informó ayer la cadena CNN, hay otra anotación
añadida en la hoja de papel: Ataca a tus enemigos por
encima de la garganta.
Esa quinta página, encabezada con la frase
Cuando entres en el avión, contiene oraciones
para los momentos finales. Una de ellas es la siguiente: Oh
Dios, que respondes a las plegarias y contestas a quien te pregunta,
estoy pidiéndote ayuda. Estoy pidiéndote perdón.
Estoy pidiéndote que ilumines mi camino. Estoy pidiéndote
que levantes el peso que soporto. La última oración
dice: No hay otro Dios que Dios y yo soy un pecador. Somos
de Dios, y a Dios volvemos.
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