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Publicación
del sábado 22 de septiembre de 2001
Aumentan los muertos y desaparecidos:
ya son 6,807
Nueva York contabiliza pérdidas enormes
NUEVA YORK, 21 de septiembre (AP, France
Presse y DPA). Diez días después del atentado
contra el World Trade Center, Nueva York se alista para recibir
el amargo anuncio oficial de que ya no hay posibilidades de hallar
con vida a uno solo de los miles de desaparecidos bajo los escombros
de las Torres Gemelas.
La cifra de víctimas de los atentados aumentó
brutalmente hoy con el anuncio de otros 911 desaparecidos, una cifra
que lleva el balance a 6,807 muertos o desaparecidos y 6,291 heridos.
La posibilidad de hallar a alguien con vida
es muy, muy pequeña reconoció el alcalde Rudolph
Giuliani, en entrevista con ABC.
La conmoción por el atentado golpea fuertemente
al turismo de esta metrópoli de ocho millones de habitantes.
Las reservaciones de hoteles y aviones descendieron drásticamente
y la cifra de cancelaciones es inmensa.
Es imposible predecir cuánto durará
la crisis. Manhattan cuenta con alrededor de 70,000 habitaciones
de hotel y 18,000 restaurantes. En total, el turismo y la gastronomía
emplean a más de 250,000 personas. Ahora, tras el ataque
del 11 de septiembre, los directores de hotel están más
que preocupados y la mitad de los empleados en hotelería
teme por su trabajo.
Un informe preparado por miembros del Congreso
señala que el atentado contra el WTC costó a su propietario,
la biestatal Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey, unos
1,300 millones de dólares en daños y pérdidas
monetarias.
La pérdida de las oficinas de Autoridad
Portuaria, que estaba en una de las torres, significa además
unos 150 millones de dólares, indicó el informe.
Señaló asimismo, entre otras cosas,
que reconstruir el sistema de subterráneos y túneles
que comunicaban el WTC con la ciudad de Newark, en Nueva Jersey,
y que diariamente usaban unas 80,000 personas, costaría 840
millones.
Otro golpe previsible a la economía neoyorquina
es la catarata de procesos judiciales que desencadenarán
familiares de las víctimas de los atentados. Por el momento,
y debido a la tragedia, los abogados respetan una tregua sin precedente.
La certeza es que habrá demandas
contra las compañías de aviación por negligencia
en materia de seguridad afirma Robert Cunningham, cuyo bufete
en Mobile (Alabama) se ha especializado en catástrofes.
Las familias de los pasajeros de American y United
Airlines y de los desaparecidos que trabajaban en las Torres Gemelas
seguramente recurrirán a la justicia. En ese caso,
estamos hablando de centenares de millones de dólares,
apuntó.
En el Congreso, los cabilderos tratan de convencer
a los legisladores de que voten una ley especial que exima a las
compañías aéreas de sus responsabilidades.
Está en el terreno de lo posible
piensa Bob Bennet, cuyo bufete tiene varias compañías
aéreas como clientes.
Algunas familias corren el riesgo de verse tentadas
a demandar al World Trade Center por negligencia, pero el caso parece
difícil, ya que antes de los atentados la hipótesis
de dos aviones estrellándose contra las torres era inimaginable.
Ahora bien, para ganar una demanda semejante sería
necesario demostrar que el atentado era previsible, sostiene
Robert Cunningham. Si se hubiera tratado de un ataque con
bombas, como en 1993, hubiera sido diferente.
Ciertamente, todo el mundo en las torres
tenía algún tipo de seguro, pero existirán
controversias acerca de qué estaba cubierto y qué
no señaló. ¿Deberá considerarse,
por ejemplo, que los atentados fueron actos de guerra
(habitualmente no incluidos en las pólizas), tal como dijo
el propio presidente George W. Bush?
NUEVA YORK, 21 de septiembre (El País).
Joan Miró, Alexander Calder, Louise Nevelson o Roy Lichtenstein.
Son algunos de los creadores cuyas obras han quedado pulverizadas
entre las ruinas del World Trade Center, un tesoro artístico
que los expertos tasan en al menos 100 millones de dólares.
Por ahora no sabemos a cuánto ascienden
las pérdidas exactamente afirma Richard J. Schwartz,
presidente del Consejo de las Artes del Estado de Nueva York.
Las mismas Torres Gemelas, del arquitecto
de origen japonés Minoru Yamasaki, son obras de arte que
costaron miles de dólares de 1973. A su sombra, pero en la
orilla este, se encuentra la Plaza Louise Nevelson, en la que se
muestran siete esculturas de la excéntrica artista que parecen
haber sobrevivido, junto con el símbolo de Wall Street: el
toro de bronce de Arturo de Modica, símbolo de la fortaleza
financiera del corazón de Nueva York
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