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Publicación
del jueves 20 de septiembre de 2001
El acoso de EE.UU. a los árabes convirtió
en mártir a Bin Laden
Alimenta la causa del fundamentalista
DUBAI, 19 de septiembre (France Presse).
La amplitud del odio por Estados Unidos en el mundo árabe-musulmán
contribuyó a la aparición del fenómeno
Osama Bin Laden, opinó el Movimiento Islámico
para la Reforma en Arabia (MIRA).
En su publicación Al-Islah, el MIRA destaca
que el fundamentalista de origen saudita es indiscutiblemente
un buen combatiente fiel a sus principios y que sabe planificar
(ataques) contra sus enemigos, pero que eso no es suficiente
para explicar la existencia del fenómeno Bin Laden.
Los musulmanes, y en particular los árabes,
tienen numerosas razones para odiar a Estados Unidos, especialmente
por el apoyo de Washington a Israel, en detrimento de los palestinos,
y también a causa de la insistencia de Estados Unidos
en acosar a Iraq, hambrear a su pueblo y matar a sus niños
señaló el grupo disidente saudita en su informe.
Según la IMRA, el resentimiento musulmán
también encuentra sus motivos en la presencia de soldados
estadounidenses en la península arábica, donde se
encuentran los lugares santos más importantes del islam.
En la región, una serie de episodios exacerbaron
los sentimientos religiosos en los últimos 20 años,
como la Jihad (guerra santa) en Afganistán, Chechenia o la
Intifada (rebelión palestina) contra Israel, indica el reporte
del movimiento árabe.
Los musulmanes deseaban ver un carácter
fuera de lo común, con un pasado claro y militante (...)
y un discurso anti-estadounidense, señala al islamh,
subrayando que ese perfil se aplica perfectamente al millonario
saudita Osama Bin Laden.
Sin embargo, la publicación aclara que
todo ello no habría sido suficiente para construir el
fenómeno Bin Laden, si Estados Unidos no hubiera reconocido
que el millonario saudita les había hecho daño, como
lo ilustró el jefe de la Casa Blanca, Bill Clinton, cuando
en 1998 ordenó ataques aéreos contra sus bases en
Afganistán, luego de los atentados del 7 de agosto de ese
año contra las embajadas de EE.UU. en Tanzania y Kenia.
Desde entonces, las fuerzas políticas y
la prensa estadounidenses no han dejado de presentar a Bin Laden
como el enemigo número uno de Estados Unidos, actuando como
una empresa de relaciones públicas que contribuyó
a que los musulmanes se adhirieran a la causa del multimillonario
fundamentalista, concluye Al-Islah.
KUALA LUMPUR, 19 de agosto (AP). Desde Asia
hasta Europa, los que trabajan en los edificios más altos
del mundo, generalmente en países donde reina la paz, se
sienten vulnerables a las amenazas de terrorismo.
Por ejemplo, la empresa petrolera malaya Petronas,
dueña de las torres más altas del mundo, instaló
en la entrada de los edificios aparatos similares a los de aeropuertos,
ante la posibilidad de que alguien quiera introducir explosivos.
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