Oleada terrorista en Estados Unidos - Diario de Yucatán

Publicación del jueves 20 de septiembre de 2001

Historia, terror, horror

Che bin Laden

Por Federico JIMENEZ LOSANTOS

Si Bin Laden es un mártir asesino dispuesto a matar y a morir según las normas no escritas de la industria del espectáculo, se entregará o será entregado por los talibán para que ante las cámaras de televisión de todo el mundo asistamos a la progresiva humanización del monstruo y a todas las variantes del síndrome de Estocolmo, empezando por la culpabilización de las víctimas que, entendámoslo, vivían en un Estado intrínsecamente perverso, pecador para los islamistas y capitalista para los izquierdistas, culpable de todo el mal del mundo en cualquier caso. Más cerca de Munich que de Estocolmo está toda la literatura periodística antiamericana que viene produciéndose a costa de la anunciada reacción contra la masacre: «el mundo en vilo», dicen, por lo que pueda hacer Bush. No por lo que le han hecho a su pueblo y querían hacerle personalmente a él, no. Ante todo, hay que evitar la guerra, no sea que nos toque algún muerto en la rifa. Mientras los muertos sean norteamericanos, «algo habrán hecho». Lo peor que podían hacer sería comprometernos.

Reacción militar norteamericana no ha habido pese a que pudo haberla. El comportamiento de sus dirigentes y de la sociedad civil no puede ser más contenido, emotivo y admirable. Da igual. «USA es culpable». Cualquier país europeo en trance similar sacaría millones de personas a la calle y amenazaría con todo lo que tuviera, legal o ilegal. Los norteamericanos, no. Ni han llenado Los Angeles, Nueva York y Chicago con decenas de millones de manifestantes, ni han quemado mezquitas, ni linchado musulmanes. Inútil virtud. En toda Europa y, cómo no, en España se ha desatado una furibunda reacción antiamericana a cuenta de una represalia inexistente.

El antisemitismo carquiprogre se ve en las paredes (USA=Israel=$=muerte), en la satisfacción por la demostrada “debilidad del Imperio”, en la “explicación” del genocidio en Nueva York. Los términos son los mismos que usaban tantos alemanes hablando del antisemitismo nazi: “está mal que les peguen y eso que dicen de las cámaras de gas, pero hay que entender la Historia: son muchos años de injusticia, de usura, de explotación y desprecio de los judíos... mal está, pero algo así tenía que pasar”. Es lo mismo que dice el Partido Nacionalista Vasco (PNV) sobre ETA. Y lo mismo que recomienda a sus víctimas: no reaccionéis que es peor.

Así las cosas, ya sólo falta la foto del Che bin Laden, abatido en Afganistán o Bolivia, tanto da. O el juicio por el incendio del Reich: Dimitrov acusa a sus jueces, Dimitrov absuelto, Dimitrov presidente de la Komintern. Historia, Terror, Horror.— F.J.L.— Madrid, España, septiembre de 2001.

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