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Publicación
del jueves 20 de septiembre de 2001
EE.UU. envía naves de guerra al Pérsico
Comienza Justicia Infinita,operación
contra terroristas
No negociaremos la entrega de Bin Laden advierte
la Casa Blanca, al insistir en su exigencia a Afganistán
WASHINGTON, 19 de septiembre (Por
Thomas E. Ricks, de The Washington Post). Aviones de guerra
estadounidenes comenzaron hoy a despegar desde sus bases nacionales,
después de que el Pentágono ordenó que docenas
de naves de combate, bombarderos y otros aviones comenzaran el viaje
hacia el Golfo Pérsico, el Océano Indico y, en un
movimiento sin precedente, a las dos ex repúblicas soviéticas
de Uzbekistán y Tajikistán, según informaron
funcionarios del Departamento de la Defensa de los Estados Unidos.
En los primeros pasos concretos del ejército
para una guerra, los aviones enviados por el Pentágono bajo
la operación denominada Justicia Infinita incluyen
bombarderos F-15E, aviones de combate F-16, bombarderos de largo
alcance B-1, naves para reabastecimiento de combustible y otros
aviones de apoyo.
De acuerdo con estrategas del Pentágono,
se espera que aumente el envío de naves. Se trata de
movimientos concretos, así que lo que veremos durante los
próximos días será eso, movimientos,
explicó el subsecretario de la Defensa, Paul Wolfowitz, durante
una conferencia de prensa. Va a ser algo grande, y el presidente
se encargará de la magnitud.
El envío de aviones de combate es el primer
paso para materializar la retórica que el presidente George
W. Bush y sus asesores utilizaron durante los últimos días
para referirse al alcance y duración de sus movimientos contra
el terrorismo.
Entre la fuerza aérea y la Armada, Estados
Unidos tiene suficiente poder en el aire en la región del
Golfo Pérsico como para llevar al cabo lo que el Pentágono
calificó de una gran guerra dramática. Las fuerzas
adicionales enviadas significan que podrá atacar a cualquier
país del hemisferio oriental sin descuidar la vigilancia
de las zonas restringidas de vuelo sobre el norte y sur de Iraq
impuestas al terminar la Guerra del Golfo Pérsico en 1991.
Estrategas del Pentágono dijeron que los
aviones aportarán cobertura a las misiones de las Fuerzas
Especiales fuera de Paquistán contra presuntos terroristas
y países que los apoyan, comenzando con Osama Bin Laden,
señalado como la mente maestra de los ataques del 11 de este
mes en Nueva York y Washington y quien se cree está refugiado
en Afganistán. Los aviones también estarán
en posición de lanzar ofensivas contra instalaciones militares
y del gobierno que se cree alojen o apoyen a terroristas, detallaron.
El presidente Bush no ha emitido ninguna orden
de cómo usar las fuerzas enviadas, pero los aviones ya comenzaron
su recorrido para proporcionarle flexibilidad, detallaron funcionarios.
El asunto es muy complejo, reconoció uno de los
funcionarios. Sigue evolucionando, pero el plan básico
es una combinación de las Fuerzas Especiales y los ataques
aéreos con una gran cantidad de fuerzas en posición
de hacer diferentes operaciones durante prolongado período.
WASHINGTON, 19 de septiembre (Por Norman Kempster
y Esther Schrader, de Los Angeles Times). El presidente George
W. Bush ordenó hoy la movilización de aviones de combate
hacia las bases de la región del Golfo Pérsico, preludio
de lo que su gobierno advirtió será una larga y difícil
guerra contra el terrorismo.
Algunas fuerzas recibieron la orden de tomar
posiciones, y habrá más, explicó el vocero
del Pentágono, almirante Craig Quigley. Como dijo el
presidente, este será un proceso a largo plazo que involucrará
una amplia variedad de ramas del gobierno, entre ellas el Departamento
de la Defensa.
Bush hablará mañana ante una sesión
conjunta del Congreso para detallar los planes diseñados
para castigar a los responsables de los ataques terroristas de la
semana ppda. en Nueva York y el Pentágono.
La asesora de Seguridad Nacional, Condoleezza
Rice, indicó que el mandatario pedirá mañana
paciencia y sacrificio a los estadounidenses en una guerra que no
podrá traducirse en una rápida victoria.
A pesar del comienzo de un despliegue militar
en Medio Oriente, aclaró la Sra. Rice, Bush no aprovechará
el discurso de mañana para anunciar ninguna ofensiva imminente.
Al mismo tiempo que el Pentágono se preparaba
para la guerra, Bush y el secretario de Estado, Colin L. Powell,
continuaban en sus esfuerzos para lograr el apoyo de la mayor cantidad
de gobiernos posibles en lo que funcionarios advirtieron será
una coalición que no se parecerá a ninguna otra de
la historia.
Bush manifestó que no todos los presuntos
aliados apoyarán públicamente una campaña militar,
pero destacó que Estados Unidos aceptará ayuda secreta
y oficial por igual.
Algunos países estarán dispuestos
a apoyarnos de inmediato, pero otros lo harán compartiendo
información, indicó el mandatario.
Bush y Powell se reunieron hoy con los ministros
del Exterior de Rusia, Igor Ivanov; de Alemania Joschka Fischer,
y con la presidenta de Indonesia, Megawati Sukarnoputri. Bush también
se comunicó telefónicamente con los presidentes de
Corea del Sur, Sudáfrica y Uzbekistán, una ex república
soviética que comparte fronteras con Afganistán.
La mayoría de los líderes expresaron
su solidaridad con Estados Unidos y prometieron hacer todo de su
parte en la batalla contra el terrorismo. La habilidad y convenciencia
diplomática también salieron a relucir en un intento
por evitar fricciones con gobiernos a los que necesita en la búsqueda
de una coalición contra el terrorismo.
Aunque el Pentágono no aportó información
específica del destino de los aviones, lo más probable
es que aterricen en las bases de Kuwait, Bahrein y Arabia Saudita.
Agentes federales que iban tras la pista de un
sospechoso relacionado con Osama Bin Laden detuvieron en Detroit
a tres personas después de que al realizar un cateo en su
casa encontraron identificaciones de empleados de aerolíneas,
una agenda y diagramas con detalles de aviones comerciales y pistas
de aeropuertos.
Investigadores concluyeron que Mohamed Atta, quien
estaba a bordo del vuelo de American Airlines que se estrelló
en la torre norte del World Trade Center, surge como una de las
principales figuras del complot, aunque no el líder del mismo.
WASHINGTON, 19 de septiembre (AP y France Presse).
Estados Unidos no negociará con el gobierno afgano para que
entregue al saudí Osama Bin Laden o a los miembros de su
red terrorista, advirtió hoy la Casa Blanca. Es hora
de acciones, no negociaciones, con el Talibán, indicó
el portavoz Ari Fleischer.
También descartó la presentación
ante la ONU de pruebas de la participación de Bin Laden en
los atentados del 11 de septiembre. A la gente que perseguimos
le gustaría mucho permanecer oculta, enterarse de lo que
sabemos y cómo lo sabemos. No lo haremos.
Para los países que mantienen relaciones
débiles con Estados Unidos, el mensaje era claro: apoyen
la represión del terrorismo o aténganse a las represalias.
En Berlín, Alemania, el primer ministro
británico Tony Blair consideró hoy que la coalición
antiterrorista se refuerza, al final deuna reunión
con el canciller alemán Gerhard Schroeder, ocho días
después de losatentados del 11 de septiembre en Estados Unidos.
Los días siguientes a los atentados
en Estados Unidos, algunos esperaban que la coalición se
debilitara con el tiempo, pero, de hecho, la coalición antiterrorista
se refuerza aseguró Blair durante una conferencia de
prensa conjunta con Schroeder.
En Kabul los ulema (dignatarios religiosos) seguían
deliberando al respecto y pospusieron de nuevo su decisión
para mañana.
El diario británico Times informó
que Gran Bretaña y EE.UU. rechazaron una opción a
corto plazo y planificaron una guerra contra el terrorismo de diez
años. La operación seAguila noble.
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