Oleada terrorista en Estados Unidos - Diario de Yucatán

Publicación del miércoles 19 de septiembre de 2001

El padre de un bombero no pierde la fe

“Abuelo, abuelo, busca a papá”, piden sus nietos

NUEVA YORK, 18 de septiembre (France Presse).— Henry Tirado excava desesperadamente entre los escombros del World Trade
Center, su hijo es uno de los bomberos sepultados bajo los restos de las Torres Gemelas y él dice que ninguna fuerza del mundo podrá
impedirle encontrarlo.

Por sexto día consecutivo este albañil de 47 años se dedica a la búsqueda de su hijo Héctor, de 28 años, integrante del Departamento de
Bomberos de Nueva York, quien estaba en la Torre Sur en llamas y no ha sido encontrado.

“El martes estaba trabajando. Vi el fuego, y llamé. El teniente me dijo que su compañía había sido enviada al lugar. Entré a mi casa. Estaba
en la cocina y mi hija gritó: 'Papá, papá, mira, es Héctor'. Lo vi en la tele. Instalaba las mangueras en el camión”.

“Llamé a su celular, y él respondió. Me dijo: 'Papá, cómo estás. Estoy en el quinto piso. Hay una mujer embarazada atrapada, la voy a
sacar'. íTen cuidado, le dije. Sal de ahí. La primera torre ya se cayó!”.

Más tarde, cuando la torre donde él estaba se cayó “me precipité al cuartel. Pregunté: ¿Mi hijo salió? ¿Han visto a mi hijo? Mi dijeron que
pasara a la sala del fondo. Comprendí que no era una buena señal. Me dijeron: 'Su hijo es un héroe'. Yo respondí: 'íNo me digan que mi
hijo es un héroe! Ellos me dijeron: 'once de nosotros fueron, cinco no salieron. Su hijo es uno de ellos”.

“Intentaron reconfortarme. Dije que no tenía necesidad, que iba ir allá a ayudar. Tal vez encontraría a mi hijo”, añadió.

Henry Tirado luce una barba de una semana y grandes ojeras. Sus manos y sus antebrazos están enrojecidos, escamados.

“Fui a la Guardia Nacional y me reporté voluntario. Esperé 10 horas. Cuando llegué aquí, en ómnibus, me dijeron que ya no necesitaban
más voluntarios. Me acerqué a una barrera, había un policía. Le dije: 'estoy loco, no puedo más. Vengo a buscar a mi hijo'. Pude pasar”.

Desde ese momento, Henry Tirado no suelta la pala más que para dormir tramos de tres horas en su auto y llamar a los suyos. “Le digo a
mi esposa y a mi hija que me quedaré hasta que lo encuentre. Héctor tiene tres hijos. Ellos me dicen: 'Abuelo, abuelo, busca a papá. Tu
eres el único que sabe dónde está. Tú eres fuerte'. Los dos más chicos se quedan en la casa, pegados a la tele. El mayor volvió a la
escuela. No deja de preguntarme: '¿Encontraste a papá?'”.

En torno a la mesa donde se reúnen bomberos, voluntarios y policías, todos lloran. “Quiero encontrar a mi hijo, no me dejan acercarme a
donde él está, en la segunda torre, porque es peligroso. Yo todavía tengo esperanzas, pero nadie ha salido vivo desde el miércoles...”.

“Quiero encontrar a mi hijo, muerto o vivo, entero o mutilado, lo encontraré”.

Henry Tirado se levanta con dificultad. “Bien, debo volver”. Se pone el caso, mira las avenidas vecinas, con paso lento y la cabeza gacha,
pasa la barrera policíaca y desaparece entre la nube de humo blanco.

50,000 TON DE ESCOMBROS

Más de 50,000 toneladas de escombros han sido retiradas del área del World Trade Center, indicó una fuente del servicio de emergencias
de Nueva York.

Decenas de camiones salían hoy, como todos los días desde hace una semana, de la zona devastada, cargados de gigantescas cantidades
de escombros, que son transportados a Staten Island, en la bahía de Nueva York.

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