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Publicación
del miércoles 19 de septiembre de 2001
Voces de diversos puntos del mundo piden mesura a
Washington en sus represalias
Expertos señalan los riesgos de una operación
punitiva
WASHINGTON, 18 de septiembre (France
Presse). Un impresionante cortejo de presidentes, primeros
ministros y responsables de asuntos extranjeros visitan Washington
desde hoy, mientras el mundo multiplica sus declaraciones de apoyo
a Estados Unidos por los atentados del martes 11, pero le pide que
pondere su reacción.
El presidente de Francia, Jacques Chirac, abrió
la lista de una quincena de visitantes provenientes de Europa, Asia
y Oriente Medio, en una lista que incluye al primer ministro inglés,
Tony Blair, quien llegará el jueves, y los cancilleres de
Rusia, Igor Ivanov; China, Jiaxuan Tang, y Arabia Saudita, príncipe
Saud Al Faisal.
Varias de estas visitas ya estaban programadas
antes del secuestro de los cuatro aviones hace una semana, perpetrado
al parecer por musulmanes radicales, para estrellarlos en puntos
emblemáticos de Nueva York y Washington. Pero tanto en las
previstas como en las agregadas, el tema de discusión será
la iniciativa de Washington de construir una alianza antiterrorista
mundial para capturar a los sospechosos del ataque, el principal
de ellos el saudita disidente Osama Bin Laden.
Hasta ahora Washington se ha congratulado del
cerrado apoyo que ha recibido de la comunidad internacional, y mantiene
abiertas todas las opciones diplomáticas, económicas,
policiales y militares para su proyectada cruzada
antiterrorista.
Sin embargo, desde Europa y Oriente Medio muchas
voces se alzaron pidiendo a Estados Unidos una respuesta reflexionada,
mesurada, focalizada, de acuerdo con las palabras utilizadas
por el ministro belga de Asuntos Exteriores, Louis Michel, cuyo
país preside la Unión Europea actualmente.
Varios de los países donde la fe musulmana
es mayoritaria o excluyente, o los vecinos de Afganistán
temen los eventuales efectos desestabilizadores, internos y regionales,
de una campaña militar punitiva de amplitud.
Otro de los ilustres visitantes es el jefe de
la diplomacia italiana, Renato Ruggiero, quien reflejando
la óptica de varios socios de la UE dijo hoy que su
país es favorable a un castigo, pero se opone
con firmeza a que se instale un espíritu de venganza.
Por otra parte, numerosos expertos señalaron
hoy que una respuesta estadounidense brutal centralizada en Afganistán
presenta, a corto plazo, un riesgo mayor de desestabilización
y no es seguro que Estados Unidos decida llevarla al cabo.
Las represalias de Estados Unidos sólo
pueden ser masivas, inclusive adoptar la forma de una verdadera
operación de guerra terrestre en Afganistán, según
una buena parte de analistas del mundo entero. Pero a medida que
pasan los días, y a la luz de las prudentes declaraciones
de los dirigentes estadounidenses, algunos expertos consideran que
la verdadera respuesta de Washington llevará su tiempo y
que ésta podría tomar otros caminos, dado el enorme
riesgo de una fuerte desestabilización de los países
vecinos de Afganistán.
Nos enfrentamos a un momento de desestabilización,
de riesgos de cambios geopolíticos radicales y por lo tanto
de problemas muy complejos, advirtió Francois Godement,
responsable del Centro de Asia en el Instituto Francés de
Relaciones Internacionales (IFRI).
Los investigadores no ocultan que el problema
número uno está en Paquistán, un país
de 135 millones de musulmanes, profundamente divididos sobre la
ayuda que ofreció su gobierno a Estados Unidos.
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