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Publicación
del miércoles 19 de septiembre de 2001
Amplias conexiones de Bin Laden
Sus contactos no deben desestimarse
Cuarta y última parte de la nota
de Apro que comenzamos a publicar el domingo ppdo. en esta misma
sección, bajo el título de Quién es
en realidad Bin Laden.
Para conducir las operaciones de
su guerra santa, una nebulosa islámica cuenta
con redes de reclutamiento y entrenamiento que le proporciona las
armas y los combatientes experimentados que requiere. Para ello
la Fraternidad Bin Laden toma en cuenta varios criterios. (...)
Según los servicios de inteligencia occidentales,
existen actualmente seis predicadores que inspiran la conducta de
la nebulosa islámica, pero que rehusan asumirse
como jefes. (...)
El más conocido de estos guías espirituales
es el jeque egipcio Omar Abdul Rahaman. Se sospecha que ese imán
de la mezquita de Brooklyn, inculpado en Estados Unidos a raíz
del atentado contra el World Trade Center, fue el instigador del
asesinato del presidente egipcio Anuar al-Sadat. (...) Desde el
punto de vista de Estados Unidos, el jeque de Brooklyn carga con
una responsabilidad muy grave: el atentado contra el WTC representa
un viraje en la estrategia de los islamitas que hasta entonces no
se habían atrevido a organizar atentados en suelo estadounidense.
(...) Ramzi Yusef, el principal sospechoso en ese asunto, pasó
mucho tiempo en Paquistán y Afganistán en los años
ochenta y se entrenó con el grupo filipino de Abu Sayaf,
que mantenía relaciones con los islamitas argelinos y con
Bin Laden.
De acuerdo con la FBI, Rami Yusef preparaba en
esa época, desde Manila, un gigantesco atentado sin precedente:
la explosión simultanea de 12 aviones comerciales estadounidenses
en el Océano Pacífico. Ramzi Yusef, quien vivía
cómodamente en una pensión de Islamabad, fue detenido
por la FBI el 7 de febrero de 1995. El 16 de febrero, interrogado
por esta instancia estadounidense, Yusef confirmó que la
información descubierta en su computadora se relacionaba
con proyectos de atentados contra compañías aéreas
estadounidense y contra Air France. (...)
En 1995, Benazir Bhutto prometió a los
sauditas que ejercería más control sobre el ISI (servicios
secretos paquistaníes), que apoyaba a los grupos fundamentalistas.
Parte del ISI obedeció: el general Rehman Malik desmanteló
la red de Yusef.
Egipto es en realidad un extraordinario vivero
islámico. La primera de estas organizaciones es el Djiad
Islámico egipcio, encabezado por el doctor Ayman al-Zawahiri,
compañero de Bin Laden, alias El Ingeniero o El Emir General.
Ahora se conoce mejor el organigrama de ese movimiento liderado
por un consejo consultivo de nueve imanes con base en Afganistán
y un consejo operativo integrado por responsables basados en Albania,
Kenia, Tanzania, Estados Unidos, Gran Bretaña y Paquistán.
(...) Entre los guías religiosos importantes se encuentra
también uno en Líbano: el chiíta Muhamad Hussein
Fadlallah, jefe del Hezbolá. Esa organización es sin
duda una de las más estructuradas de la nebulosa
extremista islámica. Es excepcional y totalmente distinta
de todas las que hay en el mundo musulmán. (...)
A partir de 1985, Hezbolá multiplicó
los secuestros de periodistas, diplomáticos y religiosos
para atraer la atención de los medios masivos de comunicación.
Se considera que reparte subsidios a unas 15,000 personas y que
cuenta con un núcleo duro de 7,000 individuos, entre los
cuales 5,000 son asalariados. Financieramente, el Hezbolá
no necesita a nadie: sus ingresos provienen del tráfico de
drogas que se cultivan en el valle de la Bekaa y del impuesto que
cobra a los comerciantes, dueños de restaurantes o empresarios
que se encuentran en su zona de influencia. Al-Zawahiri, colaborador
de Bin Laden, firmó en agosto de 1992 un acuerdo
de cooperación con los chiítas iraníes y sus
correas de transmisión, entre las que destaca
el Hezbolá. (...) Luego hubo fricciones porque los iraníes
querían controlarlo todo. Bin Laden, sin embargo, mantuvo
excelentes relaciones con el grupo libanés de Imad Mughnyeh,
responsable del secuestro de varios franceses en Líbano en
1986 (...) Los musulmanes del norte de Africa también tienen
a su guía: Rachid Ghanuchi. La influencia de ese intelectual
siempre rebasó las fronteras de Túnez, su país,
y es uno de los promotores del panislamismo magrebi. (...).
Otro personaje de peso de la ideología
islámica es Gulbudin Hekmatyar, jefe del Hezb-I-Islami. Tras
la salida de los tropas soviéticas de Afganistán,
se convirtió en un jefe político-religioso de primer
plano. (...) Su organización fue y sigue siendo uno de los
pivotes de la red de entrenamiento de mujaidines argelinos o musulmanes
que viven en Europa. (...) Comparado con las distintas figuras emblemáticas
de la causa islámica contemporánea, Bin Laden no es
en absoluto un guía espiritual, no tiene competencia religiosa
para serlo ni reivindica el título. Pero, lo quiera o no,
su imagen de mártir de los estadounidenses y su fuga permanente
lo convirtieron en uno de los jefes islámicos que más
moviliza el ardor de los musulmanes en el mundo entero. (...) La
Fraternidad Bin Laden dispone también en Europa de contactos
con numerosas redes islámicas y, según aparece, nada
de lo que ocurre en todos los medios del islamismo fundamentalista,
en los movimientos palestinos, en los antiguos grupúsculos
terroristas que antes estaban ligados a la Organización para
la Liberación de Palestina, o los servicios secretos de varios
países del mundo árabe, nada pues, está totalmente
desconectado de Bin Laden y su Fraternidad. Por muy informales que
sean estos contactos no dejan de ser reales y los riesgos no deben
desestimarse.
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