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Publicación
del miércoles 19 de septiembre de 2001
Llamado a EE.UU. a evitar la guerra
Líderes de varios países piden a Bush
que no emprenda una operación sin pruebas y que tenga
prudencia
El gobierno de Afganistán se prepara para repeler ataques
WASHINGTON, 18 de septiembre (Por Patrick E. Tyler
y Jane Perlez, de The New York Times). Después de una
semana de apoyo
incondicional del extranjero, el gobierno del presidente Bush se
enfrentó hoy a sus primeras dificultades para construir una
amplia coalición
internacional de apoyo al uso del poder militar y otros medios contra
una red terrorista todavía sin rostro, con sus raíces
en Afganistán y
otros lugares.
Una procesión de líderes mundiales
estaba en camino de Washington, o al teléfono, tratando de
convencer a la Casa Blanca de que sólo
un enfoque multilateral basado en las consultas, evidencias duras
y apoyo de la ONU justificaría el uso de poder militar en
respuesta a los
devastadores ataques de la semana pasada.
Hoy, el presidente Jiang Zemin, de China, llamó
por teléfono al primer ministro británico, Tony Blair,
y al presidente Jacques Chirac, de
Francia, mientras ambos se preparaban para reuniones con el presidente
Bush. Según la agencia oficial china, Zemin aconsejó
a sus
contrapartes occidentales que le digan a Bush que cualquier
acción militar contra el terrorismo debería
basarse en evidencias irrefutables
y debería enfocarse contra objetivos claros para evitar la
muerte de personas inocentes.
Zemin también llamó por teléfono
al presidente Vladimir Putin, de Rusia, y aunque los dos líderes
denunciaron el terrorismo en todas sus
formas, únicamente hablaron de cooperar mutuamente
y con Naciones Unidas para diseñar un mecanismo para
combatir al terrorismo.
Mientras el gobierno de Bush trataba, por medio
de consultas en la Casa Blanca y con misiones al extranjero, de
fortalecer los nervios de
un programa contra el terrorismo cuya escala y objetivos siguen
siendo desconocidos, algunos países comenzaron a calcular
el costo
potencial de su participación, y a tratar de obtener algo
a cambio de Estados Unidos.
Para algunos países del Medio Oriente,
el precio fue directo. Estados Unidos tiene que involucrarse más
para poner fin a la violencia y
revitalizar los esfuerzos de paz entre Israel y Palestina.
El armisticio de Yasser Arafat, anunciado hoy,
y la decisión del primer ministro hebreo Ariel Sharon de
abstenerse de cualquier medida
militar contra los palestinos pareció ser un primer paso
importante después de meses de recrudecimiento del conflicto.
El ministro exterior de Arabia Saudita, Saud
al-Faisal, llegará mañana a Washington con un extenso
contingente de oficiales sauditas de
inteligencia y sus archivos sobre Bin Laden y su red al-Qaeda.
Pero otros potenciales aliados de Estados Unidos
presentaron urgentes agendas económicas y políticas
que las autoridades dicen que
Washington comienza a atender. Por ejemplo, a cambio de cualquier
derecho a establecer bases o zonas de vuelos que proporcione, a
Paquistán le gustaría un acuerdo para acabar con 11
años de sanciones, restablecer el flujo de armas de Estados
Unidos y reducir una
deuda externa agobiante.
Rusia, en caso de participar, tiene una serie
de motivos de queja en torno a la expansión de la OTAN hacia
sus fronteras, y críticas a su
campaña militar en Chechenia.
El primer ministro ruso, Igor Ivanov, llega mañana
a Washington. Funcionarios del gobierno de Bush se mostraron ansiosos
por fijar el
precio del Kremlin para abrir el corredor norte a Afganistán
a través de Tajikistán, la antigua república
soviética donde una división rusa
vigila la frontera y proporciona apoyo encubierto a las fuerzas
de la guerrilla que se oponen a los talibanes.
Pero en ninguna parte fue más evidente
el sentido de alarma por los planes de Estados Unidos que en la
advertencia de uno de los aliados
más firmes de Estados Unidos en Medio Oriente, el presidente
egipcio Hosni Mubarak.
En declaraciones difundidas anoche, Mubarak imploró
a Estados Unidos que no emprenda operaciones militares que puedan
causar la
muerte de civiles inocentes, dividir a cristianos contra musulmanes,
e inflamar más las actitudes contra la política de
Estados Unidos en la
región.
El líder egipcio, al igual que el presidente
chino, exhortó a que evidencias duras sean la
base para cualquier medida militar y que no se
castigue a países por las actitudes de individuos.
Exhortó a las Naciones Unidas a organizar una convención
internacional contra el
terrorismo que diseñaría un programa común
o medidas para todos los países.
Las declaraciones del egipcio fueron secundadas
por otros líderes de toda la región, donde el gobierno
del presidente Bush aún no
establece ninguna cabeza de playa diplomática firme para
atender conflictos intratables y volátiles.
Debajo de la apariencia de solidaridad y apoyo
en Europa es posible apreciar dudas sobre cómo planea proceder
Bush ahora. Hoy, en
declaraciones formuladas en la Casa Blanca, el presidente Chirac
rehusó aceptar la descripción de Bush de la lucha
contra el terrorismo
como una guerra. No sé si deberíamos usar la
palabra guerra, destacó Chirac.
ISLAMABAD, Paquistán, 18 de septiembre
(Por Margaret Coker, del servicio informativo Cox). El régimen
Talibán de Afganistán
llamó hoy a todos los musulmanes a prepararse para una guerra
santa contra Estados Unidos. Mientras tanto, los líderes
islámicos afganos
pospusieron hoy su decisión sobre el ultimátum estadounidense
para entregar a Osama bin Laden o enfrentarse a una respuesta militar
masiva.
(En Nueva York, de acuerdo con la agencia France
Presse, el Consejo de Seguridad de la ONU exigió hoy a los
talibanes la entrega
inmediata e incondicional del islamista Osama Bin Laden.
(El embajador de Francia, Jean-David Levitte,
que preside el organismo internacional, declaró que el
Consejo de Seguridad no tiene sino
un mensaje para los talibanes: aplicar las resoluciones del Consejo
de Seguridad, en particular la resolución 1333, inmediatamente
y sin
condición. Esta resolución, adoptada el 19 de diciembre
de 2000, exige que los talibanes entreguen a Bin Laden y cierren
los campos de
entrenamiento terrorista en su territorio. El Consejo decretó
sanciones militares, políticas y económicas para presionar
a los talibanes, en el
poder en Kabul desde 1996, a expulsar a Bin Laden).
Un consejo de altos líderes religiosos
había prometido para hoy una decisión respecto a si
entregan a Bin Laden, a quien las autoridades
estadounidenses identifican como el principal sospechoso de los
ataques terroristas de la semana ppda. contra el World Trade Center
y el
Pentágono.
Pero funcionarios paquistaníes dijeron
que la decisión se aplazó mientras cientos de clérigos
locales convergían a Kabul procedentes de
todo el país, donde se reunirán mañana para
discutir las condiciones para la entrega de Bin Laden.
Entre las condiciones discutidas por los talibanes
están la de que Bin Laden sea entregado a un país
que no sea Estados Unidos y que, a
cambio, el gobierno talibán reciba reconocimiento internacional
y el levantamiento de las sanciones de la ONU.
En una medida sorpresiva, una delegación
paquistaní de alto nivel enviada a Afganistán para
transmitir el ultimátum estadounidense regresó
esta noche a la capital de su país en vez de permanecer en
Kabul para la reunión del consejo.
Oficialmente, el gobierno de Paquistán
no calificó la misión diplomática como un fracaso.
Riaz Khan, vocero del ministerio del exterior, dijo
a la prensa que la delegación transmitió a los talibanes
el mensaje, enfatizando la gravedad de la situación, y que
el grupo no tiene planes
de regresar a Afganistán. Funcionarios del gobierno
paquistaní habían dicho que la delegación se
quedaría en Kabul.
Khan dijo que la decisión final sobre
Bin Laden sería adoptada por el consejo de líderes
religiosos locales, que se espera comience sus
discusiones mañana.
La noticia dejó a muchos en la capital
paquistaní en un estado de ánimo pesimista en torno
a las perspectivas de cooperación de los
talibanes, quienes brindan refugio a Bin Laden desde 1996. El líder
de loa talibanes, el mula Mohammed Omar, ha denegado peticiones
anteriores de Estados Unidos para entregar a Bin Laden, aduciendo
que el millonario saudita es un huésped y no puede ser entregado
a un
enemigo.
A menos de que pueda llegarse a un arreglo, las
autoridades paquistaníes y organizaciones de ayuda temen
el surgimiento de una enorme
crisis social y política, tanto en Afganistán como
en Pakistán, con el inicio de los ataques militares de Estados
Unidos contra Bin Laden y su
red.
El presidente paquistaní, Pervez Musharraf,
anunció un mensaje a su pueblo para mañana por la
noche, en el que se espera exhorte a los
ciudadanos de su país a apoyar a su gobierno y advierta sobre
tiempos difíciles.
WASHINGTON, 18 de septiembre (France Presse,
Notimex y DPA). El presidente George W. Bush indicó
que no nos dejaremos
aterrorizar.
El mandatario elogió la generosidad de
los estadounidenses luego de los ataques terroristas de la semana
pasada en Nueva York y
Washington.
Bush habló desde el Jardín de las
Rosas de la Casa Blanca, junto con exponentes de organizaciones
caritativas.
El presidente recordó todo lo que hasta
ahora han hecho los estadounidenses luego de los atentados, como
donar dinero, alimentos y
sangre, y los invitó a seguir contribuyendo para ayudar
al prójimo.
El secretario de Defensa estadounidense, Donald
Rumsfeld, aclaró hoy que la eventual entrega del millonario
saudí Osama Bin Laden de
ninguna forma anularía por sí sola las acciones antiterroristas
del gobierno.
El problema es mucho más grande
que Bin Laden... La red de al Qaeda es una organización amplia,
con multiples cabezas. Si Bin Laden
no estuviera allí, el grupo continuaría haciendo lo
que han estado haciendo, advirtió.
Claramente se empieza un viaje con
un paso y él sería un primer paso, abundó
Rumsfeld en declaraciones a la cadena CBS.
En Nueva York, el alcalde Rudolph Giuliani indicó
que el nuevo balance provisional de las víctimas de los atentados
del 11 de septiembre
se elevaba hoy a 5,873 muertos o desaparecidos, repartidos como
sigue:
Nueva York. 218 muertos, 152 de ellos fueron
identificados, retirados de las Torres Gemelas del World Trade Center.
El número de
desaparecidos continúa en 5,422. El balance incluye los 157
pasajeros y miembros de la tripulación de los dos Boeings
que chocaron
contra las torres. El primer aparato transportaba 81 pasajeros y
11 tripulantes y el segundo, 56 pasajeros y 9 tripulantes.
Washington. 189 muertos o desaparecidos
según el último balance entregado por el Ministerio
de Defensa. El balance incluye 125
personas que trabajaban en el Pentágono en el momento del
atentado y 64 personas que estaban a bordo del Boeing utilizado
como misil.
Fueron recuperados los restos de 85 personas.
Pensilvannia. 44 muertos, siete de los
cuales eran tripulantes del cuarto Boeing secuestrado.
El alcalde Giuliani consideró hoy que
hay muy pequeñas posibilidades de hallar más
sobrevivientes entre los escombros de las Torres
Gemelas y llamó a estar preparados para esta realidad.
Ha llegado el momento de preparar
a la gente para la abrumadora realidad de que las esperanzas del
rescate de sobrevivientes son
muy, muy pequeñas. No tenemos esperanzas sustanciales de
encontrar más personas con vida, consideró Giuliani.
El alcalde reiteró que los esfuerzos de
rescate y la remoción de los escombros aún no cesan.
Se han removido 50,000 toneladas de
escombros.
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