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Publicación
del martes 18 de septiembre de 2001
Bin Laden es, sobre todo, el renovador del panislamismo
Su influencia es profunda y real, aunque no es jefe
militar, ni ideólogo o jefe religioso
Tercera parte de la nota de Apro que empezamos
a publicar el domingo ppdo. en esta mism sección, bajo
el título de Quién es en realidad Bin Laden.
Hacia 1985, Osama Bin Laden empezó a conectarse
con otras organizaciones islámicas radicales para obtener
apoyo.
Bin Laden estableció contactos regulares
con fundamentalistas musulmanes egipcios y argelinos y creó
su propia organización: al-Qaida (La Base), movimiento islámico
apoyado en gran parte por militantes egipcios que, entre otras actividades,
aseguraba el reclutamiento y el tránsito de los combatientes.
La organización, modesta en principio, se convirtió
con el paso de los años en la punta de lanza de la Fraternidad
Bin Laden (...) Esos años en el corazón de la guerrilla
afgana forjaron la fama de Bin Laden en el mundo árabe, en
el que es conocido y reconocido como un combatiente inflexible y
accesoriamente como un millonario saudita. (...) Durante todos esos
años de guerra santa afgana Bin Laden, en la
cumbre de su prestigio, empezó a tejer la red de contactos
que luego le permitió impulsar su Fraternidad, pero por su
lado la Bin Brothers for Contracting and Industry siguió
prosperando en Arabia Saudita bajo la dirección de sus hermanos.
En 1983, el grupo consiguió un contrato
de 3,000 millones de dólares para la restaurar los lugares
Santos de Medina y La Meca.
Osama, cuya imagen de héroe contribuyó
a que se otorgue ese contrato a su familia, habría recibido
una comisión de 30 millones de dólares, posiblemente
colocados en cuentas bancarias en Suiza, Luxemburgo y los Emiratos
Arabes.
* * *
El 13 de febrero de 1989 los últimos soldados de la Unión
Soviética se retiraron de Afganistán, pero el régimen
comunista de Nadjibulah, el nuevo hombre fuerte de Kabul, seguía
siendo poderoso. La guerra no había acabado para los mujaidines
afganos. Ni mucho menos. Sin embargo, a solicitud de los estadounidenses
en 1990, los sauditas dejaron de entregar subsidios y apoyo logístico
a los árabes-afganos, poniendo punto final a la misión
oficial de Bin Laden. Pero éste no quería renunciar
a su ideal. Convencido de la legitimidad del combate de los resistentes
afganos y entregado en cuerpo y alma a esa lucha, se negó
a abandonarlos. (...) La monarquía wahabita pidió
a todos los integrantes y los amigos de la familia Bin Laden que
intervengan para hacerlo recapacitar. Pero se mostró inflexible.
El combate de los mujaidines era el de Bin Laden
y su compromiso con ellos era irreversible. Otros motivos más
profundos, más políticos, empezaron a obsesionarlo.
Ya no creía en la legitimidad de la familia real y no aceptaba
que Arabia Saudita estuviera tan ligada a Estados Unidos. La interrupción
de la ayuda a los mujaidines fue quizás más un pretexto
para oponerse al régimen.
Acababa de empezar la disidencia de Bin Laden.
Tomó una decisión: continuar el yijad a su manera
y usar su propia fortuna. Gracias a las sociedades de su grupo de
empresas, distintas de las de su familia, se burló de las
instrucciones del rey y de las directivas estadounidenses y se lanzó
como un francotirador, siguió encargándose del traslado
de las egipcias al-Djiad y Jamea al-Islamaya hacia Paquistán.
(...) Su categoría de héroe
y el nombre de su familia lo protegieron un tiempo, pero el régimen
saudita se cansó de sus ataques y empezó a tratarlo
como a los demás opositores, víctimas de una represión
más o menos abierta según su rango. (...)
A Bin Laden, que deliberadamente había
decidido dejar de servir al rey y que se estaba convirtiendo en
uno de los más virulentos opositores a la monarquía,
sólo le quedaba exiliarse. Le urgía salir de Arabia
Saudita y encontró un refugio no muy lejos, del otro lado
del Mar Rojo, en Sudán, donde un golpe militar perpetrado
en 1989 había llevado al poder a Omar Hasan al-Bachir, un
oficial muy piadoso y respetuoso del Corán.
* * *
¿Es Osama Bin Laden o no el jefe de una galaxia islamita
terrorista? Es la gran pregunta que hoy se plantea. Y si no la dirige
¿es o no su gurú? Otra pregunta: ¿es o no,
como tanto se repite en todas partes, el banquero del terror islámico?
Corren tantas especulaciones sobre su papel real como sobre el monto
exacto de su fortuna... Bin Laden es en realidad mucho menos y mucho
más que todo lo que se piensa. Es antes que todo el renovador
del panislamismo. Logró confederar a los sunnitas y a los
chiítas y se reafirmó como el jefe espiritual de la
poderosa Fraternidad Bin Laden, que se hizo ilustre
perpetrando actos terroristas.
Bin Laden no tiene puesto oficial alguno: no es
jefe militar, no es ideólogo ni jefe religioso, pero su influencia
es profunda y real. No exige nada, pero siempre hay un combatiente
que tiene el ardiente deseo de satisfacerlo. Jamás da consignas
precisas, pero siempre en alguna parte del mundo hay un mujaidín
dispuesto a obedecer ciegamente lo que interpreta como una orden
suya e inclusive se anticipa a sus deseos. Al escuchar o al leer
sus declaraciones y sus fatwas decretos de condena
religiosa da la impresión de que Bin Laden nunca financió
atentado alguno. Pero ya que siempre festeja que se golpee a los
estadounidenses en pleno corazón, resulta bastante fácil
para sus seguidores agradarlo. Basta para satisfacerlo con conseguir
kilos de explosivos y reclutar a algunos buenos musulmanes
dispuestos a sacrificarse. ¿Hay acaso un hombre más
poderoso que aquel que no necesita exigir para obtener y cuya autoridad
no puede ser cuestionada puesto que sus discípulos nunca
lo encontraron ni nunca lo encontrarán? ¿Quiénes
son los hombres y las mujeres que constituyen ese ejército
de la sombra y que inclusive dan todo lo que tienen para ejecutar
las condenas del jeque invisible? ¿Cómo se constituyó
lo que parece ser una internacional del terror? ¿Cómo
circulan las informaciones y las consignas? ¿De dónde
vienen los fondos y cómo se blanquean cuando es necesario?
El análisis de las informaciones obtenidas a raíz
de actos recientes de terrorismo islámico en Europa permite
desmontar mecanismos a menudo complejos y también entender
cómo y por qué Bin Laden se apoyó y se sigue
apoyando en una poderosa logística que ni siquiera necesita
mantener o financiar.
La Fraternidad Bin Laden presenta dos facetas:
una en la sombra, otra en la luz. La más conocida hoy es
evidentemente aquella sobre la que se volcaron los servicios secretos
occidentales y la prensa extranjera en los últimos meses.
En realidad aparecen siempre las mismas informaciones y gran parte
de los datos son creíbles, pero a menudo son especulativos.
La faceta oculta de la Fraternidad Bin Laden, formada por decenas
de miles de militantes, es por esencia más misteriosa aún
puesto que la mayoría de sus miembros son desconocidos o
clandestinos. (...) El primer círculo de Osama es evidentemente
muy cerrado. Según distintos testimonios, sus socios se cuentan
con los dedos de una mano. El más buscado de todos, después
del mismo Osama, es el jeque Tasir Abdulah o Abu Afez al-Masri al-Khabir,
también conocido por la FBI con el nombre de Comandante Atef
o Muhamad Atef. Sería el jefe de las operaciones militares
de Bin Laden.
De acuerdo con las investigaciones de Estados
Unidos, Atef está involucrado en los atentados contra las
embajadas de Estados Unidos en Nairobi y Dar es Salaam.
Otro allegado es el jeque Tasir .(...) En febrero
de 1998, en una rueda de prensa en que anunció la creación
del Frente Internacional Islámico para el yijad contra EE.UU.
e Israel, Bin Laden presentó a Tasir como su brazo derecho.
(...) Entrenado por la policía egipcia en los años
setenta, Tasir Abdulá llegó a Peshawaer en 1983 para
participar en la guerra santa. (...). Ahí conoció
a Bin Laden.
Siempre en el seno de ese primer círculo
de jefes supremos se encuentra el doctor Ayman al-Zawahiri, uno
de los fundadores y promotores de la organización egipcia
al-Djiad.
Según fuentes árabes y occidentales,
el doctor al-Zawahiri y su familia vivieron 17 años en Afganistán.
Hoy está en la mira del FBI por las mismas razones que Bin
Laden. Otros dos militantes, menos importantes pero simbólicos
por su filiación, gravitan alrededor de Bin Laden: son los
hijos del jeque Omar de la mezquita de Brooklyn, preso en Estados
Unidos, Muhamad y Abu Asim.(...) Muhamad fue muy claro: la detención
de su padre les costaría represalias a los estadounidenses.
Dos personajes menos conocidos, Abu Yasir Rafa
Ahmed Taha, egipcio allegado del jeque Omar, presunto redactor de
algunas de las fatwas de Bin Laden, y Shawki al-Islambuli,
hermano de Khalid, el asesino del presidente Anuar al-Sadat, serían
también muy cercanos al rebelde saudita. Aparte de ese primer
círculo restringido que vive en la clandestinidad y sobre
el que escasea información está la galaxia de los
movimientos de base donde los policías pescaron las primeras
informaciones que les permitieron remontar hasta distintas redes
operativas. Los casos de terrorismo de los últimos diez años
fueron bastante aleccionadores .(...) El atentado contra el World
Trade Center de Nueva York en febrero de 1993 llevó a la
FBI a detener a cuatro palestinos, un egipcio y un iraquí.
Poco tiempo después, a raíz de un fallido atentado
terrorista, seis sudaneses y cinco egipcios fueron también
arrestados. El 25 de agosto de 1995, la policía marroquí
desarticuló en Rabat un comando integrado por musulmanes
y delincuentes franceses que pensaban cometer atentados en Marruecos
(...) Estos teatros de operación separados por miles de kilómetros
y estos militantes oriundos de todos los continentes y de culturas
distintas que aparecen en los tres ejemplos citados revelan que
la constitución de redes o nebulosas es mucho
más internacional que lo que requiere su objetivo inicial:
establecer repúblicas islámicas en todos los países
árabes o eliminar a Israel.
Si se estudia las redes desmanteladas o bajo vigilancia
en Europa, aparecen cinco puntos: una nebulosa terrorista
islámica presenta generalmente más características
de mafia trasnacional descentralizada que de estructuras centralizadas
de una verdadera organización; no depende de una sola fuente
de financiamiento y suele generar sus propios recursos; está
siempre ligada a uno o varios jefes carismáticos; se opone
violentamente a Occidente, en particular a Estados Unidos e Israel,
y se opone en forma sistemática al proceso de paz de Medio
Oriente. (Concluirá mañana).
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