Oleada terrorista en Estados Unidos - Diario de Yucatán

Publicación del martes 18 de septiembre de 2001

Un consejo de líderes religiosos decide hoy si Afganistán debe extraditar a Bin Laden

Peligro de guerra civil en Paquistán por apoyar a EE.UU.

KABUL, Afganistán, 17 de septiembre (France Presse).— El cerco se estrechó hoy alrededor de los talibanes, conminados a extraditar a su controvertido huésped Osama Bin Laden, mientras que miles de personas huían de las grandes ciudades de Afganistán por temor a una operación militar masiva de Estados Unidos.

Los movimientos de población se registraron principalmente en las zonas de Kabul, Kandahar (segunda ciudad clave principal, en el Sur) y Jalalabad (Este).

En la capital afgana, numerosos habitantes, presas de un sentimiento de abandono, estaban ávidos de cualquier información en momentos en que una delegación paquistaní de alto nivel era recibida en Kandahar, el verdadero corazón del poder de los Talibán, donde reside su jefe supremo, el mulá Mohammad Omar, “guía de los creyentes”.

La delegación paquistaní, liderada por el jefe del poderoso Servicio de Inteligencia (ISI), el general Mahmud Ahmad, que regresó hace dos días de Washington, trató de convencer al ejecutivo de los Talibán de que extradite a Bin Laden, principal sospechoso de los atentados del día 11 en Estados Unidos, indicó la Afghan Islamic Press (AIP), una agencia de prensa privada próxima al gobierno afgano con sede en Paquistán.

Tras la reunión, Omar anunció que convocó a los jefes religiosos, quienes adoptarán mañana “una decisión” sobre la crisis y que ésta se aplicará. “Estamos confiados en un 60% en que las cosas serán normales”, afirmó un portavoz talibán.

Asimismo, los talibanes anunciaron el cierre del espacio aéreo a todos los vuelos internacionales, al mismo tiempo que el gobierno de China ordenó el sellamiento de sus fronteras con Afganistán, ante el temor de un ataque de Estados Unidos sobre este país.

Las fuerzas armadas de Tayikistán, país situado al norte de Afganistán, fueron puestas en estado de alerta a raíz de un presunto ataque inminente de los talibanes contra la oposición afgana agrupada cerca de la frontera tayika. Una división rusa de 7,000 hombres establecida en Tayikistán también se encontraba en estado de alerta.

Algunos habitantes de Jalalabad señalaron movimientos inusitados de tanques y vehículos militares en sus carreteras, “que podría significar que los talibanes se preparan para la guerra”, indicó un estudiante.

A su vez, Paquistán desmintió oficialmente informaciones que anunciaban movimientos de tropas y de misiles de ambos lados de la frontera con Afganistán.

También en Paquistán, una coalición de grupos musulmanes radicales evocó la amenaza de una guerra civil en caso de que Islamabad coopere en una ofensiva contra Afganistán, cuando el presidente Pervez Musharraf ya ha prometido en varias ocasiones a Washington su “total cooperación”.

Tres docenas de partidos musulmanes radicales anunciaron hoy que realizarán, a partir de este viernes, una campaña nacional de huelgas y protestas a raíz del apoyo de Islamabad a Estados Unidos.

La afluencia de personas desplazadas preocupó a las organizaciones humanitarias internacionales, entre ellas el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

En contexto
Editoriales
Lunes 22 de octubre de 2001

Editoriales anteriores

Las finanzas tras el atentado

Miércoles 19 de septiembre de 2001

Publicaciones anteriores

El atentado en imágenes
(Documentos en PDF)


Publicación del viernes 26 de octubre de 2001



Comentarios y sugerencias
Derechos Reservados
Compañía Tipográfica Yucateca, S.A. de C.V.