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Publicación
del martes 18 de septiembre de 2001
Bush pide dejar atrás el odio y el racismo
Los musulmanes de los EE.UU. también
aman su bandera, afirma en una mezquita
WASHINGTON, 17 de septiembre (France
Presse, DPA, AP y Notimex). El presidente de Estados Unidos,
George W. Bush, exhortó hoy a sus conciudadanos a regresar
al trabajo y no dejarse intimidar por el terrorismo, afirmó
que las fuerzas armadas estadounidenses están listas para
defender la libertad a toda costa, y pidió a
la ciudadanía dejar atrás el odio y el coraje por
los recientes atentados y que eviten cometer actos racistas y de
violencia contra los estadounidenses de origen musulmán.
Estoy aquí para recordarles que la
mejor forma de luchar contra el terrorismo es no dejar que el terrorismo
intimide a Estados Unidos, expresó Bush, quien desayunó
esta mañana en el edificio Eisenhower, contiguo a la Casa
Blanca, con funcionarios y empleados.
Mucha gente que trabaja en este edificio
dijo el presidente estuvo muy angustiada por sus vidas
la semana pasada... hay mucha gente valiente que vuelve al trabajo
y voy a agredecerles por ello, y a recordarles que tenemos mucho
trabajo que hacer.
Posteriormente, Bush fue por segunda vez en menos
de una semana al Pentágono, sede del Departamento de Defensa,
para una reunión sobre las opciones militares de Estados
Unidos ante un eventual ataque de represalia. Allí dijo que
las fuerzas armadas estadounidenses están listas defender
la libertad a toda costa.
El titular de Defensa, Donald Rumsfeld, declinó
comentar las opciones posibles, pero dijo que entre ellas hay medidas
políticas, financieras y militares.
Rumsfeld también advirtió a los
estadounidenses que estén en máxima alerta
por posibles acciones de represalia dentro o fuera del país.
Al respecto, el fiscal general de la nación,
John Aschcroft, declaró que personas vinculadas con los aeropiratas
que efectuaron los atentados en Nueva York y Washington podrían
estar todavía en territorio estadounidense.
Ante este peligro, Ashcroft, pidió hoy
al Congreso desarrollar un paquete de nuevas leyes para ampliar
facultades de investigación de las agencias policíacas
y de inteligencia contra el terrorismo.
Por la tarde, Bush se reunió con líderes
islámicos en una mezquita local para recordarle al público
que los musulmanes estadounidenses también aman su
bandera''.
En un discurso que pronunció en la Gran
Mezquita de Washington, Bush afirmó que el islam es una religión
de paz, en un claro apoyo a la comunidad árabe y los
fieles musulmanes de Estados Unidos, temerosos ante amenazas de
grupos xenófobos luego de los atentados suicidas de la semana
pasada.
El discurso de Bush tuvo la intención de
demostrar al mundo árabe que Estados Unidos no está
haciendo una condena generalizada por los ataques del martes pasado,
sino solamente a los grupos terroristas.
Los estadounidenses y los musulmanes son
amigos y ciudadanos, ambos pagan sus impuestos, indicó
Bush, en alusión a los reportes de que en el país
han sido atacadas personas de origen o descendencia árabe.
Desde que ocurrieron los ataques terroristas suicidas
a las Torres Gemelas en Nueva York y el Pentágono en Washington,
la mayoría de los estadounidenses ha considerado a los árabes
como los responsables, sobre todo a los islámicos fundamentalistas.
De manera indirecta, los estadounidenses ligan
el odio de los árabes hacia Estados Unidos con el incondicional
apoyo que ha dado la Casa Blanca a Israel desde la década
de los años 60, por el cual grupos fundamentalistas le han
declarado el Jihad (guerra santa).
Estos actos de violencia en el país
contra personas inocentes violan los dogmas fundamentales de la
fe islámica, y esto es muy importante que sea entendido por
mis conciudadanos estadounidenses, destacó el presidente.
El jefe de la Casa Blanca añadió
que pese a que no es perfecta la traducción del árabe
al inglés sobre lo que dicta el Corán, se entiende
que esta religión lo que busca es la paz entre los seres
humanos y no promueve la violencia que profesan los grupos terroristas.
Tras los atentados terroristas en Estados Unidos
se han registrado numerosos ataques a árabes, indios y otras
personas de rasgos orientales, motivo por el cual Bush visitó
el centro islámico, para promover la tolerancia.
El rostro del terror no es la verdadera
fe del islam, concluyó el jefe de Estado.
LOS ANGELES, California, 17 de septiembre (France
Presse). Los ataques contra musulmanes y personas de apariencia
árabe en Estados Unidos cobraron una nueva víctima,
informó hoy la FBI después de investigar como crimen
de odio el asesinato el fin de semana en esta ciudad de Adel Karas,
de 48 años de edad, un comerciante de origen egipcio.
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