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Publicación
del lunes 17 de septiembre de 2001
Las iglesias, un refugio frente a la tragedia
Los estadounidenses, aún aturdidos, se aferran
a cualquier signo de normalidad
WASHINGTON, 16 de septiembre (France
Presse, DPA y Notimex). Estados Unidos, abrumado por los atentados
más sangrientos de su historia, intentaba regresar hoy a
una cierta normalidad, una tarea enorme tras el brutal impacto de
esta semana.
Millones de estadounidenses invadieron las iglesias
para rendir homenaje a los más de 5,500 muertos o desaparecidos
tras los atentados del martes ppdo.
Los estadounidenses, todavía aturdidos
por las imágenes de la tragedia, reiteradas en la televisión,
y temerosos ante una guerra contra el terrorismo cuyo
concepto difícilmente comprenden, trataban desesperadamente
de aferrarse a cualquier signo de normalidad.
Muchos padres de familia llevaron a sus hijos
a sus tradicionales partidos de fútbol entre amigos. Algunas
madres se ocupaban de hacer compras. Hay que vivir,
decía una de ellas.
Mientras continúa la búsqueda entre
los escombros del Pentágono en Washington o de las destruidas
Torres Gemelas de Nueva York, la voluntad de mirar hacia adelante
parece patente. Pero la aprensión y el miedo siguen ahí,
en un país brutalmente consciente de su vulnerabilidad colectiva.
Sólo en las próximas semanas
seremos conscientes del impacto en nuestra vidas, afirmó
Arthur Middleton, presidente del departamento de psiquiatría
del Centro Médico Universitario de Hackensack.
Poco a poco, la actividad del país se normaliza,
incluyendo el tráfico aéreo, con los dos tercios de
los vuelos asegurados, y la reapertura mañana lunes de Wall
Street, la primera bolsa bursátil del mundo.
Pero el ambiente sigue siendo sombrío,
tras las declaraciones del presidente George W. Bush instando a
su compatriotas a la paciencia en la larga y difícil
guerra contra el terrorismo.
A propósito, el secretario de Defensa,
Donald Rumsfeld, en una entrevista con la cadena televisiva NBC,
no descartó hoy que Estados Unidos use armas nucleares en
la lucha contra el terrorismo.
En relación con las tareas de rescate,
la Administración Federal de Emergencia (FEMA, por sus siglas
en inglés), reveló que las tareas de remoción
de escombros en lo que fueron las Torres Gemelas del World Trade
Center tomará meses.
El director de la FEMA, Joe Allbaugh, explicó
que la tarea a la que tienen que enfrentarse los cuerpos de rescate
que trabajan en lo que se ha dado en llamar terreno cero
será difícil, dado el monumental alcance de la tragedia.
Allbaugh explicó que la razón por
la que las tareas de rescate han avanzado de manera lenta deriva
no sólo de las dificultades propias del escenario, sino también
porque se está tratando de recabar el mayor cúmulo
de información de una manera ordenada.
Va a tomar meses completar la limpieza y
remoción de escombros, aseguró el funcionario.
De acuerdo con el más reciente reporte
de la FEMA, hasta hoy las cuadrillas de rescate han podido remover
unas 22,000 toneladas de escombros, los cuales son sometidos a una
inspección posterior por expertos en busca de pistas adicionales
sobre los ataques.
WASHINGTON, 16 de septiembre (DPA). Un gran
helicóptero Chinook cubre momentáneamente el cielo
azul sobre la base aérea de Dover, en el estado de Delaware.
Tras el aterrizaje, todo sucede de manera vertiginosa: el procedimiento
fue ensayado una vez más, pese a que tras la terrible experiencia
de esta semana, todos se lo saben de memoria.
Pero nunca se va a convertir en algo rutinario,
dice un oficial. Todas las veces resulta horrible y duele.
Al fin y al cabo, son nuestros camaradas.
El helicóptero trae numerosas bolsas para
cadáveres con los restos de hombres y mujeres que el martes
ppdo. murieron en el Pentágono víctimas del terrorismo.
De acuerdo con las informaciones más recientes,
en la sede del Departamento de Defensa fallecieron unas 190 personas,
entre ellas los 64 pasajeros y miembros de la tripulación
del Boeing 757 de American Airlines que los terroristas lanzaron
contra el edificio.
Algunos familiares de las víctimas comienzan
a hablar de los muertos olvidados. Empiezan a sentirse
síntomas de amargura, porque los medios de comunicación
estadounidenses y de todo el mundo se fijan sobre todo en las miles
de personas que perdieron la vida en el World Trade Center de Nueva
York.
La base aérea de Dover, en el Atlántico,
tiene una de las más modernas instalaciones forenses.
Allí hay todo lo necesario para realizar
una investigación e identificación rápida de
cadáveres. Ello también le ha valido una triste fama:
generalmente se suelen llevar a este lugar las víctimas mortales
de atentados terroristas contra fuerzas estadounidenses, así
como las víctimas estadounidenses de operaciones militares.
La última vez fue tras el atentado contra
el destructor USS Cole en Yemen, en octubre ppdo. Pero
ahora llegan a diario transportados por vía aérea
decenas de cadáveres.
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