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Publicación
del martes 16 de octubre de 2001
Los ataques exigen más control de visas a EE.UU.
Sistemas migratorias saturados
NUEVA YORK, 15 de octubre (AP). La mayoría
de los 19 terroristas del 11 de septiembre ppdo. entraron a territorio
estadounidense legalmente, con visa como la que se extiende rutinariamente
a millones de turistas, estudiantes, trabajadores y empresarios
extranjeros.
Algunos de los aeropiratas se quedaron en EE.UU.
tras caducar su permiso de estancia. Su éxito en eludir la
detección puso de relieve el problema del sistema de inmigración,
empantanado en una inundación de visitantes, sin esperanza
concreta de detectar anomalías.
La facilidad con que los secuestradores violaron
el sistema obliga a hacer más rigurosas las leyes de inmigración
y a imponer una moratoria en la aceptación de nuevos estudiantes
provenientes del extranjero.
Algunos legisladores hicieron un llamado a tomar
medidas para taponar los escollos legales que podrían utilizar
los terroristas para cruzar las fronteras y recorrer la nación
a voluntad.
En años recientes sonaron alarmas similares
cuando se descubrió que otros terroristas en suelo estadounidense
habían violado las normas de inmigración o se habían
infiltrado en el país.
Mohammed Salameh, quien alquiló el vehículo
utilizado en el atentado de 1993 al World Trade Center, había
excedido su estada autorizada. El jeque Omar Abdel Rahman, condenado
a prisión perpetua por su participación en un plan
que incluía la destrucción de otros monumentos neoyorquinos,
entró a Estados Unidos con visa de turista a pesar de que
su nombre estaba incluido en una lista federal de indeseables.
Es mucho más fácil desaparecer
en medio de la multitud de Estados Unidos que en cualquier otra
parte del mundo, declaró Mark Krikorian, ex director
ejecutivo del Centro de Estudios de Inmigración.
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