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Publicación
del sábado 15 de septiembre de 2001
Nuestra responsabilidad ante
la historia es clara, y es librar al mundo de esta plaga, aseveró
Bush
Inédita jornada de oración
en los EE.UU.
WASHINGTON, 14 de septiembre (AP, Notimex
y France Presse). Desde majestuosas catedrales hasta mezquitas
e iglesias de pequeñas poblaciones, Estados Unidos guardó
hoy luto nacional, orando por las víctimas de los atentados
terroristas y buscando valor para la batalla que se avecina.
Amparados por estrictas medidas de seguridad entraron
a la Catedral Nacional los rostros cabizbajos del presidente George
W. Bush, cuatro ex presidentes, los 435 integrantes del Congreso
y cien del Senado, líderes partidistas, el alto mando militar
y familiares.
Poco más de una hora después emergieron
del recinto para encontrar el nuevo escenario de un día soleado
bajo el que se estrecharon la mano y se desearon lo mejor, ante
la presencia de las cadenas de televisión que difundieron
mundialmente el acto.
En un hecho inédito, las plegarias estuvieron
a cargo de representantes de las iglesias musulmana, judía
y cristiana.
En el oficio estuvo presente Ted Olson, el abogado
general de la nación, cuya esposa, Barbara Olson, fue una
de las pasajeras fallecidas en el vuelo 77 de American Airlines
que salió de Washington a Los Angeles, sólo para impactarse
en el Pentágono.
Los ciudadanos comunes se abrazaron, oraron y
lloraron juntos en sus propios templos.
Bush se refirió a la decisión de
Estados Unidos de combatir el terrorismo y alabó a los héroes
de la semana: a los bomberos que murieron en el WTC; a los pasajeros
que ofrecieron resistencia en uno de los aviones secuestrados y
a los voluntarios que acudieron a Nueva York para atender a las
víctimas.
Nuestra responsabilidad ante la historia
es clara: responder a esos ataques, y librar al mundo de esta plaga,
enfatizó Bush, quien estaba acompañado de los ex presidentes
Bill Clinton, Bush padre, Jimmy Carter y Gerald Ford.
Billy Graham, un octogenario que padece el mal
de Parkinson, pronunció un sermón. Hoy le decimos
a los que concibieron este cruel plan y a los que lo ejecutaron,
que el espíritu de esta nación no será derrotado
por sus confabulaciones retorcidas y diabólicas.
En todo el país, los estadounidenses asistieron
a numerosos servicios religiosos.
Una multitud se congregó a las puertas
de la Catedral de San Patricio en Nueva York al mediodía.
A dos calles de distancia, otra multitud ingresaba a otra iglesia
en Quinta Avenida.
Unas 100 personas oraban en la Iglesia Congregacionalista
Central en Providence, Rhode Island. Unas 3,000 personas se reunieron
frente a la Asamblea Legislativa del estado al mediodía.
Una gigantesca bandera ondeaba detrás de políticos
y líderes cristianos, judíos y musulmanes.
Un servicio ecuménico en la Catedral de
Lansing, Michigan, también incluyó oradores cristianos,
islámicos y judíos.
Ablanda nuestra corazón, cura nuestra
alma y quítanos la amargura, imploró el reverendo
George Shalhoub, de la Iglesia Ortodoxa Antioqueña Santa
María.
Al proclamar hoy día nacional de oración
y recuerdo, el presidente George W. Bush instó a grupos comunitarios
y lugares de culto en toda la nación a que celebraran ceremonias
a mediodía, que tocaran las campanas, además de que
planearan vigilias a la luz de velas. También alentó
a los empleados para que salieran de sus trabajos para asistir a
las ceremonias.
Ante los asistentes a la Catedral Nacional, Bush
resumió el dolor de Estados Unidos, pero al mismo tiempo
renovó las expresiones de determinación contra quienes
cometieron los atentados del martes ppdo., que dejaron miles de
muertos y heridos en Washington y Nueva York.
Nuestra unidad está consolidada por
el duelo y por la firme resolución de prevalecer sobre nuestros
enemigos, indicó.
La guerra ha sido declarada contra nosotros
por el engaño y el asesinato. Esta nación es pacífica,
pero feroz cuando es agitada por la furia, afirmó Bush
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