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Publicación
del sábado 15 de septiembre de 2001
Casi todo el continente suspende
actividades en señal de solidaridad con Estados Unidos
Europa le declara la guerra al terrorismo
BRUSELAS, 14 de septiembre (France Presse,
AP, DPA y Notimex). los 15 jefes de Estado y de gobierno de
la Unión Europea (UE) anunciaron hoy una nueva política
más agresiva para combatir el terrorismo, al mismo tiempo
que millones de europeos detuvieron al mediodía sus actividades
en memoria de las víctimas de los atentados en Estados Unidos.
Esta agresión contra la humanidad
ha atacado el corazón de una nación amiga con la que
la UE comparte la lucha por un mundo mejor, manifestaron en
un comunicado conjunto los gobernantes comunitarios.
La UE enfatizaron no ahorrará
ningún esfuerzo para que los responsables de estos actos
de crueldad comparezcan ante la justicia y sean castigados. En ningún
caso admitiremos que encuentren refugio.
Los gobernantes europeos reiteraron su compromiso
de con tribuir a la emergencia de un movimiento antiterrorista
fuer te y duradero en el mundo.
Es buen momento para que la Unión
Europea hable con una sola voz, declaró el primer ministro
de Bélgica, Guy Verhofstadt, actual presidente de la UE.
Gran parte de Europa se detuvo este mediodía
en señal de duelo. En catedrales y escuelas, tiendas y bolsas
de valores, embajadas y bases militares estadounidenses, millones
de personas recordaron a las víctimas de los ataques terroristas
de esta semana en Nueva York y Washington.
Con las banderas a media asta, los ciudadanos
observaron tres minutos de silencio en las ca pitales del Viejo
Continente, donde el tráfico se interrumpió, al igual
que la mayoría de las emisiones de televisión y radio.
Las bolsas de valores hicieron un alto en sus
transacciones para guardar los tres minutos de silencio.
En Londres, el himno nacional de Estados Unidos
resonó en la Catedral de San Pablo, donde la reina Isabel
II y el primer mi nistro británico, Tony Blair, encabezaron
las oraciones de una congregación de 2,000 personas. Millares
más tuvieron que permanecer fuera del templo.
El Papa Juan Pablo II se unió a los tres
minutos de silencio que paralizaron a Italia y a Europa. El portavoz
del Vaticano, Joaquín NavarroValls, informó que a
las 12 en punto el Santo Padre se arrodilló en su estudio
de la residencia de Castelgandolfo y oró durante varios minutos.
Igualmente, jefes religiosos musulmanes en Medio
Oriente aprovecharon las oraciones del viernes para condenar con
fuerza los atentados y recordar a sus fieles que Dios castigará
a los responsables de tales crímenes.
El islam prohíbe el terrorismo en
todas sus formas, afirmaron los imanes de las mezquitas en
los Emiratos Arabes Unidos.
En Beirut, el guía espiritual de los integristas
chiítas libaneses pro iraníes, jeque Mohammad Hussein
Fadlalá, declaró que los atentados bárbaros
en Estados Unidos son actos suicidas prohibidos por el islam
y no tienen nada que ver con los mártires.
En general, la mayoría de los países
europeos observaron tres minutos de silencio en horas de la mañana
o el mediodía, al mismo tiempo que se acumulaban las flores
frente a las embajadas estadounidenses.
Desde Alemania hasta Grecia, las estaciones de
televisión transmitieron ceremonias religiosas. En París,
el presidente de Francia, Jacques Chirac, pasó revista a
una guardia militar de honor en el Palacio del Elíseo, donde
la Guardia Republicana tocó el himno nacional de Estados
Unidos.
El ánimo sombrío era percep tible
en las bases militares estadounidenses en el extranjero, cuyo personal
se preguntaba cuándo recibirían órdenes de
atacar en represalia.
En Berlín, más de 200,000 personas,
encabezadas por el jefe de gobierno de Alemania, Gerhard Schroeder,
se congregaron en la Puerta de Brandemburgo.
En un discurso, el presidente alemán, Johannes
Rau, solicitó responder a los ataques terro ristas con decisión,
fortaleza y serenidad. El odio ciega, afirmó.
En Bucarest, cientos de personas con velas, flores
y banderas estadounidenses se reunieron en la Plaza de la Universidad
y guardaron también tres minutos de silencio.
En Madrid, miles de españoles se congregaron
junto a la Torre Picasso, la más alta de la ciudad. La bolsa,
el personal de la administración y varias instituciones se
unieron al homenaje.
En Estocolmo se suspendió el transporte
público y en La Haya, el primer ministro holandés,
Wim Kok, y su gabinete acudieron a recogerse a la embajada estadounidense.
En la República Checa se pro clamó
una jornada de duelo na cional y el tráfico se detuvo en
las principales ciudades durante tres minutos.
En Finlandia, los taxis se detuvieron junto a
las aceras a la hora señalada y en Islandia los pescadores
guardaron silencio en los muelles de Reykjavik.
En Irlanda, el gobierno ordenó el cierre
de la mayoría de las oficinas y los negocios durante todo
el día.
La jornada global de duelo comenzó en Asia,
donde las sirenas resonaron durante un minuto en Corea del Sur,
y un grupo de niños se congregó frente a la embajada
estadounidense en Seúl. Algunas personas colocaron ofrendas
florales en honor de la víctimas de los ataques suicidas
del martes en EE.UU.
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