Oleada terrorista en Estados Unidos - Diario de Yucatán

Publicación del sábado 15 de septiembre de 2001

Intensas negociaciones entre Washington y Paquistán
Afganistán advierte que se vengará de Estados Unidos en caso de represalias


KABUL, Afganistán, 14 de septiembre (AP y France Presse).— El movimiento islámico radical Talibán que gobierna Afganistán advirtió hoy que se vengará “de diferentes maneras” si Estados Unidos ataca el país como represalia por los atentados en Washington y Nueva York.

La advertencia, lanzada por Abdul Hai Mutamaen, portavoz jefe del Talibán, se produjo mientras clérigos fundamentalistas afganos utilizaron sus oraciones de hoy para instar al mundo musulmán a unirse contra Estados Unidos.

“Oh, musulmanes del mundo, deberíamos estar juntos y unidos si Estados Unidos nos ataca”, exclamó un clérigo a sus seguidores en una mezquita de Kabul. La oración fue repetida en toda la capital.

Washington sostiene que el presunto terrorista Osama Bin Laden, quien vive en Afganistán como “huésped” del Talibán, es el principal sospechoso de los ataques en Estados Unidos.

Washington lanzó hoy una advertencia a los talibanes afganos, acusados de proteger a Osama Bin Laden, sospechoso número uno de los atentados, y continúa presionando a numerosos países mulsulmanes para cercar a los terroristas.

El Talibán insistió hoy en que Bin Laden no estuvo involucrado en los ataques y el líder supremo afgano dijo que si Estados Unidos actúa sin pruebas estará cometiendo terrorismo.

En un comunicado difundido por el embajador talibán en Paquistán, el líder supremo del mo vimiento, el mulá Mohammed Omar, condenó los atentados, pero dijo que hubiera sido imposible que los hubiera planeado Bin Laden, quien está refugiado desde hace tiempo en Afganistán.

Omar aseguró que no hay aviones en Afganistán, no hay lugares para entrenar a los pilotos y que Bin Laden carece de la clase de comunicación que hubiera hecho falta para planear los ataques.

Los talibanés, dijo, han aislado a Bin Laden y le han retirado su aparato de fax, su teléfono satelital, su teléfono celular, sus computadoras y su acceso a Internet.

Afganistán, ubicado en el sureste de Asia y cuyo tamaño es equiparable a Texas, afronta una guerra civil que ha generado un alerta humanitaria, pues seis millones de personas, el 25% de su población, se encuentra en estado vulnerable.

En medio de los temores en que se produzca en breve una acción militar estadounidense, el régimen lanzó hoy una gran ofensiva contra la oposición, de acuerdo con la agencia AIP.

Unos 1,000 soldados de los talibanes usaron tanques y cañones en el ataque contra la Alianza del Norte en la provincia de Takhar, donde el fin de semana pasado el líder opositor Ahmed Shah Masud resultó herido en un intento de asesinato.

Aún se ignora si Masud sigue vivo. Sus tropas controlan un sector en el norte del país, mientras el 90% del territorio está en manos de los talibanes.

Por otra parte, el presidente de Paquistán, Pervez Musharraf, y los más altos comandantes militares del país se reunieron hoy durante siete horas para debatir una serie de peticiones de Estados Unidos relacionados con los atentados contra Washington y Nueva York.

Ninguna respuesta fue formulada públicamente tras esas peticiones mencionadas ayer por el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, quien trasmitió una “lista específica” de acciones que debían ser aplicadas rápidamente por Islamabad.

Según fuentes paquistaníes cercanas a los servicios de inteligencia, Washington pidió a Islamabad informaciones precisas sobre las redes del buscado Bin Laden.

Washington pidió, en particular, tener acceso a todas las informaciones pertinentes sobre las redes de Bin Laden, su sistema de comunicaciones y sus contactos en Paquistán que le permiten, a veces, hacer pasar mensajes a sus partidarios en el resto del mundo, indicaron fuentes cercanas a los servicios de inteligencia. También habría pedido autorización para usar el espacio aéreo.

Paquistán, aliado durante muchos años de Estados Unidos, dispone del ISI, una red muy compleja de informadores en Afganistán, y es justamente “el conjunto de su libreta de direcciones afgana” que ahora reclama Washington como prueba de su compromiso y buena fe, confirmaron fuentes occidentales.

Por razones desconocidas, el aeropuerto de Islamabad fue bruscamente cerrado durante más de 5 horas anoche. Al mismo tiempo circularon rumores sobre la llegada de responsables estadounidenses, especialmente de la FBI, aunque una fuente paquistaní los desmintió afirmando que se trataba solamente de un “simple ejercicio”.

Aparentemente empezó un largo proceso de negociaciones entre los gobiernos de Estados Unidos y Paquistán en el marco de los esfuerzos de erradicación del terrorismo



 

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