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Publicación
del domingo 14 de octubre de 2001
Los atentados, una iniciativa de Mohammed Atta
Osama Bin Laden los habría autorizado y financiado, pero
no fue su idea
NUEVA YORK, 13 de octubre (Por James Risen y Stephen
Engelberg, de The New York Times). Según fuentes de
gobierno, el año ppdo., la CIA interceptó un mensaje
críptico, pero escalofriante, de un integrante de Al-Qaeda,
quien se jactó de que Osama Bin Laden estaba preparando un
Hiroshima contra Estados Unidos.
La mención de Hiroshima por
un grupo que reiteradamente había atacado intereses de Estados
Unidos en todo el mundo desde 1998 generó una búsqueda
inmediata, pero infructuosa, de más evidencias.
Pero ahora las autoridades de inteligencia reconocen
que nunca imaginaron que Al-Qaeda tuviera capacidad para matar a
miles de personas en ataques coordinados en suelo estadounidense.
Mirando en retrospectiva a través del prisma
del 11 de septiembre, ahora las autoridades dicen que el mensaje
interceptado fue una señal reveladora de un drástico
cambio en las ambiciones y alcances globales de Al-Qaeda en los
últimos tres años. Las autoridades concuerdan en que
Estados Unidos falló en reconocer la transformación
de la organización de un oscuro grupo de extremistas islámicos
a una de las redes terroristas más peligrosas del mundo.
Lo más importante, de acuerdo con un ex
alto funcionario del gobierno de Bill Clinton, es que el alcance
de las operaciones de Al-Qaeda en este país sorprendió
a la FBI, que a fines del año ppdo. aseguró a la Casa
Blanca que tenía control sobre los integrantes
del grupo en Estados Unidos.
Y el plan de Osama Bin Laden de llevar la guerra
al interior de Estados Unidos también era desconocido para
los funcionarios de inteligencia.
Quizás lo más importante para el
crecimiento y el desarrollo de Bin Laden como una amenaza mayor
fue su decisión de actuar como promotor del terrorismo, aportando
crucial asistencia financiera y logística a planes patrocinados
localmente presentados a su organización por extremistas
islámicos. Este nuevo enfoque dio a su grupo un rango más
amplio de posibles objetivos.
De hecho, funcionarios de Estados Unidos ahora
examinan activamente la posibilidad de que los ataques del 11 de
septiembre ppdo. fueran principalmente iniciativa del hombre al
que ahora se considera su coordinador local,
Mohammed Atta, un egipcio de 34 años sin
vínculos previos conocidos con el terrorismo egipcio.
Funcionarios de Estados Unidos dicen que es posible
que Atta llevara su plan a representantes de Al-Qaeda, y que Bin
Laden lo aprobara y aportara fondos, logística y apoyo de
planeación por medio de sus lugartenientes. Mientras las
autoridades retrazan los movimientos de Atta en Estados Unidos y
Europa, los investigadores han llegado tentativamente a la conclusión
de que él fue el enlace primario entre los 19 terroristas.
Mientras revisan la historia de Al-Qaeda en busca
de pistas sobre su futuro, las autoridades de Estados Unidos están
cada vez más convencidas de que el grupo obtuvo nuevas capacidades
de operación y crueldad en 1998, cuando se fusionó
con otras organizaciones islámicas radicales, incluyendo
las Vanguardias Armadas de Conquista, una célula poco conocida
de extremistas egipcios que huyeron de su país después
de una campaña del gobierno contra el terrorismo.
Su líder, el Dr. Ayman Al-Zawahiri, a quien
se involucró en el asesinato del presidente Anwar el-Sadat
en 1981, tenía lazos desde hacía mucho tiempo con
Bin Laden. Pero funcionarios de gobierno creen que su importancia
dentro del liderazgo de Al-Qaeda destacó el inicio de una
nueva estrategia global de terror del grupo.
Autoridades de Estados Unidos dijeron que los
ataques del 11 de septiembre, perpetrados con ayuda de navajas para
cortar cartón y la fuerza bruta de 19 hombres, no representó
un salto tecnológico hacia adelante para el grupo. En vez
de eso, los ingredientes para el éxito de la misión
provinieron de la audacia para ejecutar un plan que seguramente
generaría represalias y la capacidad para introducir agentes
latentes a Estados Unidos sin que los detectaran.
Fueron los atentados contra dos embajadas de Estados
Unidos en Africa Oriental en 1998, pocos meses después de
la declaración de una Jihad, los que comenzaron una nueva
fase de desarrollo de Al-Qaeda: una campaña implacable encaminada
a matar indiscriminadamente a estadounidenses dondequiera que se
encontraran.
Funcionarios de inteligencia de Estados Unidos
dicen que entre 1999 y 2001 el grupo o sus seguidores estaban planeando
ataques contra el World Trade Center y el Pentágono y contra
un destructor estadounidense en Yemen, así como una serie
de atentados en Estados Unidos y Jordania durante las celebraciones
del milenio en diciembre de 1999.
Las autoridades de Estados Unidos creen que la
planeación de los ataques del 11 de septiembre probablemente
comenzó hace dos años. Ese marco de tiempo sugiere
que Al-Qaeda tenía capacidades de organización y seguridad
interna para preparar varias operaciones grandes al mismo tiempo,
mientras mantenía en secreto la existencia de cada plan a
quienes participarían en otros.
WASHINGTON, 13 de octubre (AP). Las fuerzas
estadounidenses se preparan para otra fase de la ofensiva contra
Afganistán, las acciones en tierra, tras una serie de ataques
aéreos.
Pese a que los oficiales no han informado públicamente
de ningún detalle de las operaciones militares, las fuerzas
especiales seguramente tendrán un papel relevante. El general
de la Fuerza Aérea, Richard Myers, jefe del estado mayor
conjunto, sugirió ayer que la ofensiva por aire, la cual
comenzó el domingo, representa un preludio de las acciones
en tierra.
Muchos de los esfuerzos convencionales que
ustedes ven hoy buscan preparar el escenario para las operaciones
siguientes, declaró Myers en una conferencia de prensa
en el Pentágono. Algunos de esos esfuerzos serán
visibles y otros no, agregó.
El viernes, día musulmán de oración,
los ataques estadounidenses entraron en una pausa, pero se reanudaron
esta mañana, cuando varias explosiones sacudieron el norte
de Kabul.
Los oficiales han dicho que los ataques se enfocan
cada vez más a blancos móviles, como convoyes de tropas
de los talibanes, la milicia que ha dado refugio al presunto terrorista
Osama Bin Laden y a su red Al-Qaeda.
LA PRIMERA FASE DE LA CAMPAÑA, CUMPLIDA
El presidente George W. Bush declaró hoy, en su mensaje semanal
por radio, que Estados Unidos ha cumplido todas sus metas en la
primera fase de la campaña antiterrorista. Las fuerzas
estadounidenses dominan los cielos de Afganistán y usarán
ese dominio para cerciorarse de que los terroristas no puedan más
usar libremente el territorio de Afganistán como base de
operaciones, subrayó.
Un funcionario anunció que las autoridades
investigan si algunas de las personas detenidas por supuestos vínculos
con los ataques del 11 de septiembre estaban planeando atentados
adicionales. En Arizona, Faisal Michael al Salmi fue acusado de
mentirle a la FBI cuando afirmó que no conocía a Hani
Hanjour, quien supuestamente pilotó el avión comercial
que embistió al Pentágono.
El Departamento del Tesoro añadió
a 39 grupos e individuos a su lista de propietarios de activos supuestamente
relacionados con el terrorismo, a quienes deben serles congeladas
sus cuentas.
El secretario de la Defensa, Donald H. Rumsfeld,
aseguró que los ataques encabezados por Estados Unidos han
dañado o destruido casi todos los campos de entrenamiento
de Al-Qaeda en Afganistán, incluidos algunos sistemas de
defensa de esas instalaciones. Otros oficiales revelaron que los
campamentos estaban prácticamente vacíos cuando fueron
atacados esta semana.
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