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Publicación
del viernes 14 de septiembre de 2001
Nuestros agresores
La técnica de la TeVe
Por Eugenio RIVAS ALONSO
La CNN, propiedad del consorcio Time-Warner,
uno de los colosos de la comunicación, es la televisora que
tiene mayor difusión mundial. Creo que también es
la que tiene mayor penetración en los Estados Unidos, por
lo menos en el campo de las noticias.
Quien tenga televisión por cable en Mérida
puede ver sus dos emisiones: una en inglés, la destinada
al público estadounidense, y otra en español, para
el mercado hispanoamericano. Desde el martes, ambas están
dedicadas por entero, día y noche, las 24 horas, a transmitir
informaciones y comentarios sobre los ataques terroristas en Nueva
York y Washintong.
Como telón de fondo de discursos, comentarios,
entrevistas, informes, etc., las transmisiones repiten continuamente
las imágenes de los aviones que se estrellan contra las torres,
los gritos de horror y angustia, las llamaradas en los rascacielos,
las humaredas, las montañas de escombros.
Sin excepción, sin fallar un segundo,todas
las escenas de la emisión en inglés tienen en letras
rojas y azules este título o letrero: "America under
attack". O sea: "Estados Unidos, atacado".
La repetición y el título pueden
obedecer a un plan informativo. Que nadie se pierda un detalle.
O podría responder a otro tipo de estrategia: inflamar el
patriotismo del norteamericano y disponerlo para que acepte e incluso
exija una represalia militar contra los terroristas y sus socios.
Si el objetivo es convencer al norteamericano
de que el recurso a las armas es inevitable, cabe que nos preguntemos
si se trata de una idea exclusiva de Time-Warner o de una misión
conjunta compartida con alguien más, quizá el Pentágono
o la Casa Blanca.
Cualquiera que sea el fin, fascina el profesionalismo
que distingue a CNN en estos noticieros en que periodistas y gobernantes
se ven unidos por un esfuerzo común.
El esfuerzo de buscar la verdad, decirla, comprobarla,
porque saben, periodistas y gobernantes, que su éxito de
público depende de la verdad.
No estoy prendido de la televisión. Tengo
otras cosas qué hacer. Pero me parece que algo falta en esa
inyección de adrenalina al hígado y al corazón
de los norteamericanos que son esas transmisiones de CNN. Si a mí
me hicieran una entrevista diría que averiguar QUIEN atacó
las torres es la mitad del problema. La otra es QUE los hizo atacarlas.La
vida no tiene valor alguno para los terroristas de Manhattan. No
les importa la suya. Menos la ajena. Utilizan seres humanos indefensos,
inocentes, desconocidos, como proyectiles para atacar a seres humanos
sin culpa que jamás han visto y no tienen tampoco la menor
oportunidad de defenderse. Utilizan la vida para producir la muerte.
El genocidio de las torres gemelas, que nos ha
puesto en la vecindad de un conflicto mundial, es un "byproduct",
un derivado de la cultura de la muerte que tiene otra manifestación,
el aborto, en estratos encumbrados de nuestra civilización.
En algún punto coinciden y se tocan terroristas
y abortistas. Es una reflexión, un examen de conciencia que
nos impone "America under attack". Detrás del terrorismo
y el aborto está la falta de respeto a la vida. Debajo están,
sepultados por modas modernas, los escombros de convicciones y virtudes
que debemos enseñar en casa, en clase, en sociedad, con la
misma insistencia, el mismo esfuerzo común con que CNN repite
al avión que se incrusta en el rascacielos.
No sólo "America" sino el mundo
están bajo el ataque de esta cultura de la muerte que hizo
explosión en las metrópolis estadounidenses. La respuesta
armada puede ser inevitable para contener el terrrorismo. El rearme
moral es imprescindible para acabarlo. E.R.A. Mérida,
Yucatán, 13 de septiembre de 2001.
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