Oleada terrorista en Estados Unidos - Diario de Yucatán

Publicación del viernes 14 de septiembre de 2001

Estados Unidos acusa a Bin Laden

El secretario de Estado menciona al terrorista saudi-árabe como el autor de los ataques del martes

Desalojan el Capitolio y llevan a Campo David al vicepresidente

NUEVA YORK, 13 de septiembre (Por James Barron, de The New York Times).— El secretario de Estado Norteamericano, Colin L. Powell, identificó hoy a Osama bin Laden, el militante islámico refugiado en Afganistán, como el principal sospechoso de diseñar los ataques lanzados contra el World Trade Center y el Pentágono el martes ppdo.

A pesar de que se mencionó antes a extremistas islámicos como los posibles sospechosos de los atentados y de que en privado funcionarios del Departamento de Estado apuntaron sin demora a Bin Laden, el anuncio de hoy es la primera acusación pública contra el exiliado saudi-árabe hecha por un alto funcionario del gobierno.

El espacio aéreo de Estados Unidos volvió a abrirse hoy con una serie de vuelos restringidos, pero también en medio de mayores medidas de seguridad en momentos en los que la investigación sobre los atentados desembocó en la identificación de 18 secuestradores y logró otros importantes avances para desentrañar el misterio del peor atentado terrorista en la historia del país.

Los investigadores descubrieron las huellas de una bien financiada operación montada desde hace uno o dos años, que abarcó Alemania, Canadá, Massachusetts, Nueva Jersey, Florida y otros puntos del país. Esa operación incluyó también un entrenamiento para aprender a pilotear aviones en el país y una red de apoyo que involucró a trabajadores de los aeropuertos. Trascendió que una persona identificada como cómplice de los secuestradores se entregó a las autoridades de Florida y que aportó información sobre el complot.

El procurador general, John Ashcroft, informó que los equipos de investigadores avanzan a grandes pasos para encontrar a los involucrados en los ataques, y que los secuestradores tuvieron “un importante apoyo en tierra firme con un número importante de cómplices”, aunque no entró en detalles.

El subsecretario de la Defensa, Paul Wolfowitz, habló de una “campaña, no una simple operación”, contra los terroristas y quienes los apoyan.

En Alemania, fiscales investigan lo que calificaron de un grupo terrorista islámico en Hamburgo que podría estar involucrado en los ataques del martes.

Al mismo tiempo que los rescatadores continuaban su labor entre los escombros aún humeantes, el presidente George W. Bush declaró hoy que “hemos visto la primera guerra del siglo XXI”.

“Ahora que nos declararon la guerra”, continuó después de hablar por teléfono con el gobernador de Nueva York y el alcalde de la ciudad de Nueva York, George Pataki y Rudolph Giuliani, respectivamente, “guiaremos al mundo a la victoria sobre el terrorismo”.

Bush, quien por la mañana acudió al Hospital Central de Washington para visitar a los sobrevivientes del ataque contra el Pentágono, anunció que mañana viajará a Nueva York después de asistir a un servicio religioso en la Catedral Nacional de la capital del país.

El presidente se comunicó con Pataki y Giuliani menos de una hora después de que el alcalde anunció que hay cuando menos 4,763 personas desaparecidas en el ataque al World Trade Center, cifra basada en “una lista lo más exacta posible”.

El día de trabajo apenas comenzaba cuando el alcalde Rudolph Giuliani proporcionó estadísticas que comenzaron a ofrecer vagas dimensiones de una atrocidad: 4,763 personas reportadas como desaparecidas; 94 cadáveres recuperados; 70 partes de cuerpos; 6,000 toneladas de escombros removidos, y 30,000 bolsas mortuorias disponibles.

Giuliani explicó que la cifra incluye a los pasajeros y la tripulación de los dos aviones secuestrados que se estrellaron contra las Torres Gemelas y a las miles de personas que trabajan ahí y de quienes no se ha vuelto a saber nada.

El alcalde indicó también que hasta el momento los rescatadores han recuperado 94 cadáveres, de los cuales sólo 46 ya fueron identificados.

Otros funcionarios municipales sugirieron la probabilidad de que aún haya sobrevivientes entre los escombros de lo que en alguna ocasión fueron los edificios más altos del mundo.

Hoy trascendió también que agentes federales extendieron las pesquisas hasta la Costa Este, aunque no quedó claro si buscan a alguien en particular o si la medida está relacionada con los ataques. La persecución de un automóvil sospechoso en Staten Island obligó a las autoridades a cerrar los puentes y el servicio de transportadores durante varias horas. WASHINGTON, 13 de septiembre (AP, DPA y France Presse).— Dos días después del peor ataque terrorista en la historia de Estados Unidos, el gobierno amplió hoy el cerco de seguridad en torno de la Casa Blanca, trasladó al vicepresidente Dick Cheney a Campo David e impidió los aterrizajes en los tres aeropuertos del área de Nueva York.

El Capitolio fue desalojado y se vio a legisladores y sus asistentes salir apresurados por la escalinata principal.

El vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer, no quiso revelar los motivos del “desplazamiento de precaución”.

Fleisher informó que el presidente permanecía en la Casa Blanca. El vocero de la Administración Federal de Aviación (FAA), William Shumann, dijo que los aviones con destino a La Guardia, Kennedy o Newark no tenían autorización para despegar de sus aeropuertos de procedencia, y lo atribuyó a actividades del FBI.

La medida se tomó después que se detuvo a varios hombres en el aeropuerto neoyorkino John F. Kennedy, uno de ellos con una credencial falsa.

También fue brevemente desalojado del edificio de American Express cercano al WTC por una falsa alarma de derrumbe, que causó pánico entre quienes estaban en el edificio. La situación se originó por el ruido que ocasionó el desprendimiento de la parte del techo de un edificio cercano.

Se dispuso el desalojo del Capitolio en medio de una votación del Senado mientras los representantes en la cámara baja eran informados por el FBI y la CIA de los ataques terroristas que conmovieron Nueva York y Washington el martes.

En otro indicio de preocupación, los monumentos a Lincoln y Jefferson en la capital fueron cerrados al público una vez más, horas después de haber sido reabiertos por primera vez desde los ataques del martes.

Los acontecimientos se produjeron en esta capital todavía no repuesta de los ataques que destruyeron el Centro de Comercio Mundial (World Trade Center) en Nueva York y el Pentágono, donde hoy ocurrió un nuevo incendio, y en momentos en que el presidente George W. Bush iniciaba gestiones para promover una campaña mundial contra el terrorismo.

Con los ojos enrojecidos y tratando de contener las lágrimas, el presidente Bush prometió hoy que Estados Unidos “llevará al mundo a la victoria” contra el terrorismo, en una lucha que calificó de la primera guerra del siglo XXI.

En medio de este clima de tensión, un periodista de la cadena televisiva NBC aseguró que la tragedia que golpeó el martes a Estados Unidos pudo ser peor.

El periodista Tim Minton escribió en WNBC.COM, la página de web de la cadena que “un vuelo que despegó del aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York estuvo cerca de sumarse a la tragedia”. “Cuando la primera de las torres del WTC fue atacada el martes, el vuelo 23 de United Airlines estaba siendo abordado en el aeropuerto de Queens”, aseguró el periodista.

El incidente comenzó cuando tres hombres, cuya fisonomía sugería su procedencia de Cercano Oriente, ingresaron al avión. El vuelo tenía destino a California, y “por razones que la fuente se negó a revelar, los tres hombres atrajeron las sospechas de empleados de la aerolínea y fueron conminados a abandonar la aeronave”.

Minton relató que un fuerte escuadrón de emergencia de la Policía se dirigió inmediatamente a la puerta de embarque, pero que cuando llegó los tres hombres habían desaparecido. "No hay seguridad total de que estuvieran conectados con los atentados, pero toda la situación fue muy extraña”, opinó. El gobierno dijo ayer que el avión que cayó en el Pentágono se dirigía a la Casa Blanca.

PRESUNTOS BOMBARDEOS


Mientras, desde Bagdad la agencia noticiosa oficial INA aseguró que se realizaba un ataque estadounidense-británico en el sur del Iraq.

“Aviones estadounidenses y británicos lanzaron un ataque en la provincia de Wassel (sur), destruyendo varias viviendas y aterrorizando a los ciudadanos”, afirmó la agencia.

“Esta agresión demuestra la barbarie de las autoridades estadounidenses y británicas, cuyos pueblos pagan el precio de su voluntad de controlar el mundo, como sucedió con los atentados contra el World Trade Center y el Pentágono”, agregó INA.

Sin embargo, más tarde, en Washington, un oficial del Pentágono, que pidió el anonimato, reconoció que aviones estadounidenses volaron al sur de Iraq pero no atacaron.

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