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Publicación
del jueves 13 de septiembre de 2001
Un acto heroico evita una tragedia mayor
Pasajeros de un vuelo secuestrado evitan estrellarse
en Campo David
WASHINGTON, 12 de septiembre (DPA,
France Presse y AP). Pasajeros del avión de United
Airlines que se estrelló cerca de Pittsburgo, Pensilvana,
al parecer evitaron con su heroico comportamiento una tragedia que
pudo ser mayor.
Esto se desprende de llamadas que realizaron dos
pasajeros con sus teléfonos celulares minutos antes de morir.
Unos de ellos, según informaron hoy los
medios de comunicación, era Jeremy Glick, quien llamó
a su esposa, le contó sobre los secuestradores y le dijo
que él y otros pasajeros tenían un plan para someter
a los tres terroristas a bordo.
Estaban decididos a detener a los terroristas,
informó el cuñado de Glick, Douglas Hurwitt. El
(Glick) y los otros sabían que la acción significaría
su muerte. Pero sin embargo al parecer lo hicieron.
Hurwitt contó que Glick se despidió
de su esposa por teléfono, le deseó que tenga una
buena vida y le pidió que cuide de su pequeña hija
de tres meses.
Otro de los pasajeros, Thomas Burnett, de California,
también le informó a su esposa por teléfono
acerca de un plan para someter a los terroristas armados con cuchillos.
Según un informe del diario San Francisco
Chronicle, Burnett dijo que sabía que todos vamos
a morir. Tres (pasajeros) de nosotros tenemos un plan. Te amo, querida.
El avión de United Airlines fue el único
de los cuatro aviones secuestrados que no llegó a una meta
concreta, sino que se estrelló en campo abierto, sin causar
víctimas en tierra.
Todo apunta a que el objetivo de los secuestradores
era Campo David, residencia del presidente de Estados Unidos en
Maryland.
El legislador John Murtha manifestó a la
prensa: Llegué a la conclusión de que hubo una
lucha a bordo y un héroe se dijo 'vamos a morir todos, da
lo mismo hacerlo estrellándose aquí.
El objetivo del avión agregó
era un blanco mayor en la ciudad de Washington.
El secretario de Estado, Colin Powell, confirmó
la importancia de los objetivos de los terroristas al referirse
a informaciones creíbles según las cuales
la Casa Blanca y el Boeing presidencial Air Force One
también estaban en la mira.
Hoy se dio a conocer que los terroristas de uno
de los aviones secuestrados, tras despegar de Boston, mataron a
las azafatas para obligar al piloto a salir de la cabina, y entonces
tomaron el control del aparato, según una fuente citada por
el diario Boston Herald. Ellos comenzaron a matar
a las azafatas en la parte de atrás del aparato para causar
alboroto y cuando el piloto salió para ayudar, pudieron entrar
en la cabina, señaló la fuente.
Algunos pasajeros telefonearon desde el
avión para decir que iban a ser asesinados, indicó
otra fuente.
Una de las azafatas llamó a su esposo
para decirle adiós, agregó la misma fuente.
(Como informamos ayer, varios pasajeros de los
aviones secuestrados lograron despedirse de sus seres queridos por
teléfono).
Entre sollozos, la azafata CeeCee Lyles llamó
a su esposo en Fort Myers, Florida, según contó su
tía Mareya Schneider.
Lo llamó y le hizo saber cuánto
lo quería a él y a los muchachos; se escucharon
gritos y luego Cee-Cee Lyles dijo: Hemos sido secuestrados.
Después, el silencio, dijo Mareya Schneider. El avión
se precipitó a tierra al sur de Pittsburgo.
Una madre de Connecticut recibió una llamada
de su hijo, Peter Hanson, que viajaba con su esposa y su hija de
dos años en uno de los aviones que chocaron contra el World
Trade Center.
Todo lo que puedo decir es que murieron
juntos, resaltó la madre, Eunice Hanson. Ese
es mi único consuelo.
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